El escritor estadounidense Cormac McCarthy, que alcanzó el éxito a una edad avanzada gracias a novelas como “Todos los hermosos caballos” (1992), “No Country for Old Men” (2005) o “La carretera” (2006), falleció este martes pasado a los 89 años por causas naturales, anunció su editor.
Cronista del oscuro y cruel Lejano Oeste, McCarthy, autor de novelas adaptadas por Hollywood, como “Sin lugar para los débiles” (No Country for Old Men, 2007), de los hermanos Coen, o “La carretera” (The Road, 2009), protagonizada por Viggo Mortensen, y que ganó un premio Pulitzer, murió en su casa de Santa Fe, en el estado de Nuevo México, según un comunicado de la editorial Penguin Ramdom House.
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“Su muerte ha sido confirmada por su hijo, John McCarthy”, dijo. Nacido como Charles McCarthy el 20 de julio de 1933 en Providence, Rhode Island (noreste), este autor de 12 novelas “fue uno de los escritores más renombrados e influyentes del planeta”, señaló Penguin Random House.
McCarthy cosechó varios premios de prestigio en Estados Unidos, incluido un Pulitzer por “La carretera” (2006), que narra las andanzas de un padre y un hijo en un país asolado por un cataclismo de origen desconocido. “Cormac McCarthy cambió el curso de la literatura”, dijo el director ejecutivo de Penguin Random House, Nihar Malaviya, en el comunicado.
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Si bien el novelista encontró el éxito tarde en su vida, “millones de lectores de todo el mundo han abrazado sus personajes, sus temas míticos y las emociones íntimas y genuinas que dejó en cada página en novelas brillantes que seguirán siendo tanto actuales como atemporales para las generaciones venideras”, escribió su editor.
El primero en reaccionar, el autor Stephen King, se inclinó en Twitter ante “quizás el mejor novelista estadounidense de (su) tiempo”. Y el músico de rock Jason Isbell también se preguntó en Twitter “¿cuántos de nosotros fuimos influenciados” por McCarthy? Un número inconmensurable”. Recluso y desprendido de las limitaciones materiales -vivió durante mucho tiempo en moteles de mala muerte-, McCarthy concedió solo un puñado de entrevistas a los medios.
Fuente: AFP.
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Michel Franco ve un buen momento para el cine mexicano: “Soy positivo”
- Por David Sánchez, desde Karlovy Vary (República Checa), X: @tegustamuchoelc (*).
Desde el Festival de Karlovy Vary, el director mexicano defiende que el aumento de los incentivos públicos ha fortalecido la producción nacional, niega que exista censura institucional y advierte de un riesgo mayor: la autocensura de los propios creadores.
En un momento en el que buena parte de la industria audiovisual debate sobre la financiación, las plataformas o la libertad creativa, Michel Franco se desmarca del pesimismo. El cineasta mexicano, uno de los nombres más reconocidos internacionalmente del cine de autor de su país, considera que México atraviesa una etapa favorable para la producción cinematográfica y cree que existe una nueva generación de realizadores con capacidad para mantener ese impulso.
Durante su paso por el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, donde regresó invitado por el 60.º aniversario del certamen, Franco sostiene que las principales herramientas públicas de financiación atraviesan una situación más sólida que hace unos años.
“El EFICINE es la principal fuente de financiación para las películas y el monto aumentó de 20 a 25 millones de pesos. Era una actualización necesaria y es una buena señal”, explica. A ello suma nuevos incentivos destinados a atraer producciones internacionales. “Yo creo que las cosas van bien. Hay muchos directores y directoras jóvenes haciendo un trabajo interesante. Soy positivo.”
Ese optimismo contrasta con el discurso habitual de una industria que durante años denunció la reducción de apoyos públicos y las dificultades para levantar proyectos independientes. Franco, sin embargo, evita dramatizar la situación y tampoco comparte la idea de que exista censura institucional en México.
“Llevo casi veinte años haciendo largometrajes y hemos producido unas 27 películas. No diría que haya censura”, afirma. Para el director, muchas veces las negativas a determinados proyectos terminan interpretándose automáticamente como un acto de censura cuando, según su experiencia, no responde a esa realidad.
Donde sí identifica un problema creciente es en la autocensura.
“A veces compartes una idea con tu propio equipo y son ellos quienes empiezan a preocuparse porque alguien pueda sentirse ofendido. Ese es el mayor peligro.”
Franco considera que el cine debe conservar la libertad para explorar cualquier conflicto social o político.
“La ficción tiene que ser un espacio donde podamos atrevernos a todo”, sostiene.
Una carrera internacional sin abandonar México
Aunque en la última década ha trabajado con figuras como Tim Roth, Jessica Chastain, Charlotte Gainsbourg o Emma Suárez, el director rechaza que su objetivo haya sido acercarse a Hollywood.
Según explica, todo ocurrió de forma natural tras el éxito de Después de Lucía, cuando Tim Roth le propuso colaborar en Chronic. A partir de ahí comenzaron los rodajes internacionales, pero nunca cambiaron sus prioridades.
“No planeo mis películas pensando en Hollywood. Lo atractivo es trabajar con grandes actores.”
Franco insiste en que su identidad cinematográfica sigue siendo la misma, independientemente del idioma o del país donde ruede. Si su cine ha evolucionado, dice, es porque él mismo ha cambiado con el paso del tiempo.
Sin concesiones al mercado
El director también reivindica una forma de entender el cine alejada de los cálculos comerciales. Recuerda que recibió presiones para modificar el desenlace de Nuevo orden y hacerla más accesible para el público.
“Mucha gente me decía que salvara a la protagonista. Pero entonces la película perdía todo su sentido.”
La misma situación, asegura, se produjo con Dreams y con otras obras de su filmografía. En ningún caso aceptó modificar el final para buscar una mayor taquilla.
Su objetivo nunca ha sido incomodar por provocar, aclara, sino construir películas que obliguen al espectador a enfrentarse a preguntas difíciles.
México, siempre como punto de partida
Pese a haber rodado en Estados Unidos y Europa, Franco no contempla abandonar definitivamente México. Aunque reconoce que le gustan ciudades como Madrid, Buenos Aires o Nueva York, asegura que sigue sintiendo una vinculación especial con Ciudad de México.
“Nací ahí y es donde he construido toda mi vida. Como México, no hay dos.”
Esa relación también se refleja en su manera de entender el cine. Aunque su carrera sea cada vez más internacional, continúa observando la realidad mexicana y participando en el desarrollo de nuevos realizadores desde su propia productora.
Un festival que sigue siendo referencia
Karlovy Vary ocupa también un lugar especial en esa trayectoria. El director mexicano considera que el certamen checo mantiene un nivel de exigencia poco habitual dentro del circuito internacional.
“Es uno de los festivales serios, de los buenos”, afirma.
Durante esta edición, además de asistir como invitado del aniversario, dedicó parte de su estancia a participar en un programa de apoyo para cineastas que preparan su primer largometraje, una forma de contribuir al relevo generacional que, según él, vive actualmente el cine mexicano.
Mientras continúa escribiendo un nuevo proyecto que todavía prefiere mantener en secreto, Michel Franco mira hacia el futuro con una convicción poco frecuente entre los cineastas independientes de su país: pese a las incertidumbres del sector, cree que el cine mexicano dispone hoy de mejores herramientas para seguir creciendo.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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El éxito de “La Odisea” genera expectativas turísticas en la isla de Ulises
De pie en el transbordador mientras espera para atracar en la isla griega de Ítaca, Giorgia Ongarato no puede evitar hablar de la Odisea, el poema épico que inspiró el éxito cinematográfico de Christopher Nolan. La abogada italiana afirma que su sueño era visitar Ítaca, el hogar de Ulises en el poema. Vestida con una camiseta en la que se lee “Odisea” junto a un verso, explica entusiasmada: “Estudié griego cuando era niña y estudié la Odisea”.
Aunque dejó claro que la película no fue su puerta de entrada a la historia de Ulises luchando por volver a casa tras la guerra de Troya, la mujer de 50 años dice que también es fan del filme, que califica de “maravilloso”. Los negocios y las autoridades de la isla esperan ahora que la película inspire a muchos más a seguir sus pasos.
Ítaca está lejos de los principales centros turísticos de Grecia y, a pesar de sus aguas cristalinas y sus espectaculares bahías, nunca ha sido una parada habitual para los viajeros. Su interior es agreste, cubierto de olivos y cipreses, y sorprende por su calma incluso en plena temporada turística. Aunque la película ha despertado el interés de muchos, también ha generado cierta polémica en Grecia.
No figuran actores griegos entre los papeles principales y se optó sobre todo por localizaciones lejos de la patria de Homero. Aunque grabaron algunas partes en Grecia, no se rodó ni una sola escena en Ítaca. El director eligió en su lugar la isla italiana de Favignana. Esa decisión ha dividido la opinión de esta isla de unos 3.000 habitantes, donde la película se ha proyectado dos veces en cines al aire libre desde su estreno mundial, el 16 de julio. Xhimi Xoxha, dueño de un restaurante en Vathí, la capital, se mostró satisfecho y afirma que la película ya estaba “generando publicidad”, y predijo que los efectos positivos continuarán.
Publicidad “enorme”
Aunque el alcalde de Ítaca, Dionysis Stanitsas, coincide en que la publicidad es “enorme”, no puede ocultar su decepción por el hecho de que la isla no aparezca en la película. “Nos habíamos puesto en contacto con el equipo de producción y les habíamos pedido que rodaran algunas escenas aquí, en la isla. Desafortunadamente, no fue posible”.
Ahora confía en que la demanda aumente el próximo año. Antes de que se estrenara la película los alojamientos ya estaban llenos. “A medida que más personas la vean, comenzarán a planear viajes para visitar la isla”, asegura. Los visitantes no encontrarán el palacio de Ulises ni ningún espectacular yacimiento arqueológico que confirme la existencia del héroe homérico. Pero las plazas de los pueblos y los edificios gubernamentales están salpicados de estatuas de Ulises y Homero. Y hay otros indicios de la rica herencia literaria de la isla.
En el pequeño puerto soleado, los barcos se balancean en las aguas verdes con nombres como Telémaco (el hijo de Ulises) o Calipso (la diosa que lo retuvo prisionero). Las tiendas de recuerdos ofrecen bustos de Homero y Penélope, la esposa del héroe. El arqueólogo Spyros Couvaras está entre quienes esperan un aumento drástico de visitantes, y afirma que está claro que los turistas quieren algo más que arena y mar: quieren historia y mitología. Y de eso hay y mucho en la isla.
A poca distancia de las tiendas y restaurantes del puerto, los veraneantes se estiran en tumbonas bajo sombrillas en la playa de Dexia, envueltos por el estridente sonido de las cigarras. Según la leyenda, este es el lugar donde Ulises desembarcó tras años de viajes. Couvaras afirma que la “fuerza impulsora” del renovado interés es, sin duda, la película. “Pero detrás de la película de Nolan está Homero”, concluye.
Fuente: AFP.
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La serie futbolera “Ted Lasso” regresa con fiebre mundialista de fondo
Con la fiebre por el Mundial aún presente, la exitosa serie de fútbol de Apple TV+ “Ted Lasso” regresa luego de una pausa de tres años. Y según su elenco, no fue necesario calentar para volver a la cancha. “Se sintió ridículamente fácil”, dijo a la AFP la actriz Hannah Waddingham, junto a sus compañeros Jeremy Swift y Juno Temple, durante una rueda de prensa previa al estreno de la cuarta temporada, el 5 de agosto.
“Siempre nos sentimos como una familia, desde el primer día”, señaló Waddingham, que interpreta a la presidenta del ficticio club de fútbol inglés AFC Richmond, Rebecca Welton. Swift, quien da vida a uno de los ejecutivos del club, Leslie Higgins, coincidió: “Cuando retomamos la dinámica, todo volvió a fluir enseguida”.
Protagonizada por Jason Sudeikis, “Ted Lasso” cuenta la historia de un entrenador de fútbol americano contratado para dirigir el AFC Richmond, junto a su asistente, el entrenador Beard (Brendan Hunt).
Como antesala del retorno a la pantalla chica, los estadounidenses Sudeikis y Hunt, también productores de la serie, retomaron sus personajes en una aparición sorpresa el 19 de julio en el espectáculo del medio tiempo de la final del Mundial, disputada por Argentina y España en Estados Unidos, en una viñeta en la que presentaron a la estrella del pop Justin Bieber.
Un regreso “muy especial”
La cuarta entrega de la serie lleva por primera vez a los británicos Waddingham, Swift y Temple a Kansas, estado natal de Lasso -y del propio Sudeikis-, para invitarlo a volver al ruedo. El viaje les permitió conocer parte de la inspiración de Sudeikis para crear la serie insignia de Apple TV+, que desde su estreno en 2020 ha ganado 13 premios Emmy.
“Fue una forma muy especial de regresar, un poco fuera de nuestra zona de confort, fue genial”, contó Temple, quien encarna a la carismática modelo reconvertida en la publicista Keeley Jones. En esta temporada, la acción se traslada del vestuario del equipo masculino de primera división del AFC Richmond, al del equipo femenino, que compite en la segunda división.
Entre los rostros conocidos vuelve también Brett Goldstein, como el jugador estrella convertido en entrenador Roy Kent. A ellos se sumarán nuevos personajes con nuevas tensiones y dramas, pero siempre con el foco en el emergente equipo que lucha por su espacio en el terreno.
Faye Marsay, quien se calzó los botines de la aguerrida defensa central Lizzie, señaló que la serie brinda la oportunidad de “arrojar luz sobre los problemas en el deporte femenino y en lo que necesitamos mejorar”. “Y creo que lo hacemos de una forma sutil y elegante”, opinó.
“No estamos tratando de imponerle nada a nadie, sino simplemente mostrar a qué se enfrentan las deportistas, ya sea la maternidad y el intento de compaginarla con una carrera deportiva, las instalaciones o la igualdad salarial”, dijo Marsay. El último episodio de la temporada llegará a Apple TV+ el 7 de octubre.
Fuente: AFP.
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La literatura como disparadora de la curiosidad histórica
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El próximo 8 de agosto, al cumplirse 157 años de la ocupación de la ciudad de Valenzuela por las fuerzas aliadas durante la guerra contra la Triple Alianza, se realizará el lanzamiento del libro “”Minas Cue. Cuentan que eran 30”, de Virgilio Cantero y Nelly Vázquez, docentes e investigadores de la historia local. La actividad se llevará a cabo a las 10:00 en la Casa de la Cultura del distrito cordillerano como parte de un esfuerzo por rescatar y revalorizar la tradición oral popular.
La memoria oral atesora acontecimientos que la escritura o la historia oficial han olvidado u omitido deliberadamente, como muchas veces ocurre con los crímenes de guerra. En efecto, resulta poco probable que algún alto oficial militar deje constancia escrita de una orden de atacar a civiles u otros tipos de desmanes, tolerados o autorizados, que nunca faltan en los conflictos armados.
Este podría ser el caso de la versión sobre la quema de las mujeres trabajadoras de Minas Cue, en el distrito de Valenzuela, departamento de Cordillera. Este episodio poco conocido es puesto en duda por ciertos historiadores “serios”, ya que no existen documentaciones o pruebas materiales que avalen el hecho.
En el marco de la campaña de las Cordilleras, en la última etapa de la guerra, el 7 de agosto de 1869 un brazo del Ejército aliado comandado por el brigadier Vasco Alves Pereira llegó hasta la ciudad. Según las crónicas orales, en la fábrica de azufre cumplían su faena unas treinta paraguayas. Además, también había una decena de extranjeras, entre brasileñas y correntinas que habían sido tomadas prisioneras por los paraguayos, además de francesas e inglesas que habían venido con técnicos europeos contratados por el gobierno de López.
LA QUEMA
Las mujeres extranjeras habrían sido liberadas y, tras cometer todo tipo de desmanes, los soldados aliados encerraron a las paraguayas en una de las piezas, donde las quemaron vivas.
Aunque la verdad histórica de este episodio no esté probada, lo cierto es que ya forma parte del imaginario popular sobre la contienda y progresivamente las fuentes escritas se fueron haciendo eco de él.
Este es el caso del libro que nos ocupa en esta ocasión que, si bien pertenece más al campo de la literatura que de la historia, pretende recuperar las fuentes orales que van desapareciendo con el transcurso del tiempo.
Además de los relatos orales de los ancianos, los autores también han encontrado fuentes escritas que dan cuenta de la toma y posterior quema de la fábrica de azufre a manos de las fuerzas aliadas, aunque no se haga mención explícita a las mujeres inmoladas.
FUENTES
Una de ellas es una carta de Zenón Ramírez, segundo al mando en las instalaciones de la mina de azufre de Valenzuela, quien remite una misiva en 1918 a Juan Silvano Godoi (sic), director general de la Biblioteca, Museo y Archivo Nacional. El objetivo del remitente era el de documentar los acontecimientos de la guerra, en particular los vinculados a la toma de Valenzuela.
En un extracto de la misiva, que forma parte del acervo digital de la Universidad de California, Ramírez señala que “los aliados permanecieron tres días en el lugar de las minas. Después de ese tiempo, dieron fuego a los establecimientos, marchando sobre Piribebuy. Con esto termino, distinguido compañero, sintiendo de corazón no dar más amplitud á estos datos breves por haberlos olvidado en los años de nuestra vida azarosa”.
Si bien la fuente admite que por su edad ha olvidado muchas cosas, no hace referencia a que durante el incendio del establecimiento las mujeres hayan sido encerradas en el interior.
Los autores, más allá de admitir el carácter literario de su obra, sostienen que es altamente probable que tales hechos hayan ocurrido efectivamente y buscan brindar datos para apoyar sus afirmaciones. Así, puntualizan que se trata de un “cuento que es un intento de registro histórico de la tradición oral. Los personajes son reales de la época de la Triple Alianza, así como la trama del cuento, pero tejido con hilos de ficción”.
En este sentido, indican que el primer registro de la tradición oral sobre Minas Cue, según menciona la Prof. Benita Salinas, directora de la Casa de la Cultura y el Museo Histórico de la ciudad, lo hace su padre, Anuncio Salinas, autor de “Valenzuela. Antigua Ybyraity”.
Este entrevistó a una testigo directo de los acontecimientos llamada María del Rosario Velázquez de Montanía, que en 1869 tenía 12 años. Los datos recabados señalan que esta mujer tenía lazos de parentesco con Benita Almada, esposa de Zenón Ramírez, “por lo que podemos presumir haya frecuentado e inclusive trabajado en la mina”.
–¿Podrían comentarnos en qué consiste el libro que presentarán la próxima semana?
–El libro es un abordaje literario-ficcional de la tradición oral que pervive en la comunidad en torno a los sucesos acaecidos en Valenzuela en ocasión de ser ocupada por el ejército aliado el 7 de agosto de 1869, fecha que se inicia la última campaña defensiva de la guerra, la de la Cordillera.
HISTORIA Y LITERATURA
–¿Cómo se conjugan historia y literatura en el texto?
–Literatura e historia siempre se complementan. En todas las tradiciones literarias encontramos cómo transitan por sendas aparentemente paralelas, pero en constante encuentro. Nosotros abordamos la tradición oral desde el cuento con la idea de acercar la historia de la comunidad a toda persona interesada. En especial apuntamos a los estudiantes y a los chicos que forman parte de la Red de Bibliotecas Callejeras de Valenzuela. Queremos que el cuento sea un disparador de la curiosidad de los chicos.
–¿Cuáles son las fuentes a las que recurrieron para su elaboración?
–Partimos de la tradición oral en primer término. También consultamos con la historiadora y directora de la Casa de la Cultura, profesora Benita Salinas, quien continúa el legado de su padre en recopilar la historia local. Así, llegamos a consultar el libro publicado por don Anuncio Salinas, en el que se menciona una entrevista a una testigo de los acontecimientos. Tuvimos acceso a varios documentos digitales del Archivo Nacional y otros acervos de fuentes serias. Resaltamos la carta enviada por Zenón Ramírez a Juan Silvano Godoi en 1918 relatando algunos detalles del funcionamiento del ingenio minero y también el libro “Campanha da Cordilheira”, del vizconde de Taunay.
–¿Cuáles son los hallazgos más relevantes con los que se encontraron durante la investigación?
–En los documentos consultados hemos encontrado los nombres y nacionalidades de los encargados de la mina. Hemos encontrado detalles del proceso de obtención del azufre, la cantidad y el destino final. También encontramos detalles administrativos y un relatorio de los acontecimientos que terminaron con la toma de la mina. Es importante destacar que allí no se producía pólvora. En promedio se obtenían diez kilos del mineral por día, que era remitido a San José para la elaboración de la pólvora. Un dato curioso es el ingenio de los técnicos paraguayos para la obtención de salitre, otro de los componentes de la pólvora. Para el efecto se colocaban grandes recipientes en Azcurra para que los soldados orinen en esas fuentes. El orín era procesado químicamente obteniéndose finalmente el salitre, que mezclado con azufre y carbón vegetal se convertía en pólvora.
–¿Ustedes consideran que el episodio de las mujeres quemadas ocurrió en realidad o es una exageración de la memoria popular?
–El martirio de las mujeres es una posibilidad plausible en un escenario de guerra total, una guerra que ya era demasiado larga, costosa e impopular en los países aliados. Por ello, podría pensarse que había un plan de campaña de terror concebido por los aliados, principalmente el ejército brasileño. En Valenzuela podrían haberse iniciado hechos que son coherentes con acciones posteriores como la quema del Hospital de Sangre de Piribebuy y la sistemática quema de los campos de batalla durante toda la campaña, lo que refuerza lo que la tradición oral afirma tajantemente. Tampoco hay que olvidar el degüello de los oficiales y encargados de la fundición de hierro. Podemos pensar que no son hechos aislados, sino una campaña de terror para torcer la voluntad del ejército paraguayo que seguía resistiendo.
–¿Cuáles son los elementos que pudieron colectar que apoyan su hipótesis?
–El vizconde De Taunay, en su “Diario do Exercito”, menciona la toma de la mina por parte del brigadier Vasco Alves y su posterior destrucción e incendio. También menciona que en el lugar encuentran un total de 40 personas, entre ellas prisioneros de varias nacionalidades que son liberados. Los restantes (¿que podrían ser 30?) son hechos prisioneros. La cantidad de personas aquí mencionadas se acerca bastante al número citado por la tradición oral.
TESTIGO
–Una de las fuentes más directas citadas es una mujer identificada como María del Rosario Velázquez. ¿Cuál fue su grado de participación como testigo y conocimiento de los hechos?
–María del Rosario Velázquez relata la toma de Valenzuela por parte del ejército aliado, el encierro de las mujeres en uno de los compartimentos del ingenio y su posterior incendio. También menciona las medidas del galpón. María del Rosario Velázquez tiene grado de parentesco con Benita Almada, la esposa de Zenón Ramírez, siendo este el segundo al mando del ingenio minero.
–¿Cómo podría explicarse que Zenón Ramírez, quien trabajó en la mina, no haga referencia a que las mujeres fueron quemadas?
–Zenón menciona que por su avanzada edad no recuerda muchas cosas. Creemos que omite un recuerdo doloroso. No quisiéramos en este momento aventurar ninguna hipótesis.
–¿Les gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Es importante mencionar que hay documentos que inclusive plantean un listado de nombre de las 30 mujeres. Sin embargo, en la actualidad constituyen motivo de controversia entre historiadores por el contenido posiblemente apócrifo del material, por lo que no la incluimos como fuente. Además, el trabajo no pretende ser un abordaje historiográfico, sino un rescate literario de la tradición oral de la comunidad. También buscamos la resignificación de los hechos, resaltando el rol de las mujeres en el proceso de construcción de la comunidad. Asimismo, buscamos cimentar la identidad comunitaria y despertar el compromiso cívico de los niños y jóvenes con Valenzuela, compromiso que nosotros asumimos con nuestro trabajo de gestores culturales comunitarios. Soñamos con que se realicen excavaciones y trabajos de investigación arqueológica en el sitio para poder dilucidar mejor los acontecimientos y a esa tarea nos queremos enfocar a partir de ahora.