El Centro de Importadores del Paraguay (CIP) emitió un comunicado público sobre el operativo que desarticuló una red de coimas en la Detave. En él, los importadores exigen mano dura contra el contrabando.
Al alabar el operativo conjunto entre varias instituciones, el CIP expresó “su esperanza de que el mismo se constituya en un paso que lleve a una lucha más frontal y efectiva contra este flagelo”, destaca parte del documento.
“Sólo con la cárcel y el castigo a los que infringen la ley construiremos una mejor sociedad para todos los paraguayos” añade y hace alusión a que la cabeza del propio Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especializada, Gral. (SR) Ramón Benítez, otros nueve funcionarios más y dos policías hayan caído en este operativo.
El comunicado además ratifica que el contrabando es una de las “principales fuentes de evasión impositiva en el Paraguay y su práctica tiene efectos inmediatos en el empleo formal y de calidad”, según señala el texto.
Asimismo, los importadores sostienen que más allá de que supuestamente este flagelo beneficia a los más carenciados, lo cierto es que “empobrece y deja sin la posibilidad de ejercer sus derechos a todos los sectores de la población paraguaya”.
De igual modo, alientan a que continúen este tipo de operativos pero advierten también la necesidad de haya tasas e impuestos adecuados “que corrijan las distorsiones que el mismo genera por el lado de la competitividad de las propias actividades económicas legales”.
No a más impuestos
En la última parte del comunicado, el CIP muestra su clara oposición a la intención del gobierno de elevar los impuestos en diferentes rubros; proyecto que esta semana sería presentado al Congreso.
“Expresamos nuestra clara posición de que el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) debe mantener sus tasas para que podamos combatir adecuadamente este flagelo. De no ser así, esta lucha nuevamente será desigual para lo que operamos en la formalidad”, concluye el comunicado.

