Derlis Martínez, el abogado del diputado Ulises Quintana, confirmó que su cliente se entregará durante las próximas horas, luego que ambos se reúnan una vez que el asesor legal llegue a Asunción proveniente de Ciudad del Este, Alto Paraná. Sin embargo, Martínez no quiso precisar el horario exacto ni el lugar dónde el parlamentario se constituiría ante la Justicia.

Igualmente, el abogado refirió que van a alegar que la imputación fiscal no tiene méritos suficientes para justificar la prisión preventiva y que no existe peligro de fuga en su contra. “Es la idea que se presente ante las autoridades. La decisión ya está tomada, es cuestión de que llegue, coordinemos y se presenta. Donde vamos a revelar minutos antes”, expresó Martínez, en contacto con La Nación.

Policía monta guardia

Por su parte, el jefe de seguridad ciudadana de Asunción, el comisario Carlos Wilson Aguilera, expresó que cuando recibieron la orden de captura del diputado Ulises Quintana, montaron guardia frente al departamento donde reside sobre la Avenida Santa Teresa, pero que el legislador no se encuentra en el lugar.

El asistente del parlamentario habría sido visto ayer por los vecinos del lugar, pero hoy ya no se encontraba en el sitio. Los agentes de la comisaría 11 continúan en el sitio esperando señales de Quintana.

El parlamentario fue visto por última vez cuando abandonaba el sitio a bordo de un automóvil BMW. Por su parte, el titular de la Cámara Baja, Miguel Cuevas, comunicó al juez penal de garantías, Rubén Ayala Brun, la decisión adoptada por Diputados de hacer lugar al pedido de desafuero del legislador colorado.

El mismo Quintana había solicitado a sus colegas le permitan someterse a la Justicia, donde asegura demostrará su inocencia. El parlamentario fue imputado por los supuestos hechos punibles de tráfico de influencia, tráfico de drogas, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

Con una amplia mayoría de 75 votos a favor y dos abstenciones, el pleno de la Cámara de Diputados resolvió ayer el desafuero del diputado colorado, por su supuesta conexión con Reinaldo Javier Cabaña, alias “Cucho”, presunto cabecilla de un grupo de narcotraficantes que operaba desde el este del país.