Londres, Reino Unido | AFP.

Por Diego REINARES

Una de las imágenes de la deportividad y del espíritu olímpico de los Juegos de Rio la protagonizó Derlys Ayala al ayudar a terminar a un compañero. Un año después, el maratoniano paraguayo llega con el mismo ánimo al Mundial de Londres-2017.

Ayala esperó en la parte final de la prueba al argentino Federico Bruno, que estaba con muchos calambres y a punto de abandonar. Gracias a eso los dos pudieron acabar, ayudándose uno a otro, sin importar el tiempo ni la posición, solo el sueño de poder acabar el maratón de unos Juegos Olímpicos.

"Lo que pasó en Rio-2016 fue un gesto que todos debemos hacer día tras día, no solo en el deporte. Es el compañerismo y ayudar con lo que poco que se pueda, yo venía destruido. Somos amigos, siempre nos vemos en las competencias", explicó Ayala en una entrevista con la AFP.

Esa imagen fue destacada por la prensa internacional y convirtió por un momento en protagonistas a dos hombres que llegaban entre los últimos en la meta del Sambódromo de la ciudad carioca.

Federico Bruno se mostró entonces muy agradecido a Derlys Ayala por su deportividad.

"Agradezco al paraguayo, que en tres kilómetros frenó y me hizo el aguante. Yo le decía que se fuera, que él estaba bien, pero él me dijo que no, que íbamos a llegar juntos", dijo entonces Bruno, casi llorando porque sentía que había terminado la prueba "arrastrado como un viejo" y "dando lástima".

– La visita al abuelo –

Derlys Ayala, que vivió en Rio-2016 sus primeros Juegos Olímpicos, será el único atleta paraguayo en categoría masculina en este Mundial. La otra presencia de su país en Londres-2017 es la de Carmen Martínez en los 10.000 metros.

Paraguay nunca consiguió una medalla en el Mundial de atletismo y vuelve a acudir a la cita con la simple aspiración de hacer una participación digna.

"El objetivo siempre es mejorar y quedar entre los mejores del mundo. La tarea no será fácil y más con tanto nivel de atletas, creo que el mejor resultado será bajar de las 2 horas y 15 minutos", estimó Ayala, que tiene un mejor crono personal de 2h16:23.

En los Juegos de Rio, donde tuvo tantos problemas, entró en la meta en 2h39:40, en el puesto 136º.

"En Paraguay está creciendo mucho el tema del running y eso hace que a uno le motive entrenar y salir adelante en las maratones, para que otras generaciones vengan haciendo lo mismo", explicó.

Derlys Ayala, de 27 años, comenzó en el atletismo por un reto infantil: si ganaba una carrera de niños le llevaban a casa de su abuelo, que era en ese momento lo que más quería. Y ganó.

"Mi familia es muy importante para mí porque ellos son las personas con las que crecí. Mis tías y mis tíos fueron mis padres siempre. Solo conocí a mi papá, de mi mamá no tengo noticias. No sé en qué mundo estará", explica sobre cómo creció sin madre, pero arropado por un amplio núcleo familiar, que siempre le apoyó en su sueño deportivo.

En Londres tendrá la oportunidad de disputar el Mundial por primera vez y seguir dando muestras de la deportividad que tantos aplausos le hizo merecer en Rio.

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