El gigante petrolero Saudi Aramco está preparado para una oferta pública inicial, según lo mencionó su director financiero el 12 de agosto, con lo cual reviven las posibilidades de una cotización muy esperada que podría ser un importante paso hacia la diversificación de la economía de Arabia Saudita.

La empresa propiedad del Estado ha buscado tener una mayor transparencia financiera debido a que corteja a inversionistas internacionales, y la sugerencia de que está lista para una oferta pública inicial llegó durante su primer informe de utilidades en la historia. Más temprano ese mismo día, la productora más grande de petróleo en el mundo señaló que había generado una utilidad neta de 46.900 millones de dólares en la primera mitad del año.

Khalid al Dabbagh, el vicepresidente sEnior de finanzas, estrategia y desarrollo de Saudi Aramco, comentó que el momento de la oferta pública dependía del “accionista” –el gobierno saudita– y ofreció pocos detalles respecto de la fecha en que podría iniciar la cotización.

“La empresa está lista para la OPI”, les dijo Al Dabbagh a analistas durante la llamada, y agregó que los funcionarios sauditas van a “anunciarla de acuerdo con su percepción de cuáles sean las condiciones óptimas del mercado”.

Al Dabbagh también mencionó un memorando de entendimiento recién firmado con Reliance Industries de India, y aclaró que esta empresa va a permitir que Aramco examine sus libros contables y que hay un acuerdo potencial entre las dos firmas “en las primerísimas etapas”.

“India es un país grande con una gran demanda, y es una demanda en crecimiento”, agregó Al Dabbagh.

Antes ese mismo día, Reliance anunció que Aramco tiene la intención de comprar 20% de participación en su negocio petroquímico y de refinación. La participación en Reliance, estimada en 15.000 millones de dólares, crearía una sociedad entre el reino saudita y la poderosa familia Ambani de India.

Los comentarios de Al Dabbagh sobre la oferta pública parecen confirmar que los líderes sauditas están ansiosos por seguir adelante con el acuerdo, aunque falta tomar decisiones clave. Los primeros preparativos para una venta de acciones fueron interrumpidos el año pasado cuando cayó el precio del petróleo y los sauditas tuvieron problemas con cuestiones de valuación y para decidir en qué bolsa se enlistaría la empresa.