Michael J. De La Merced

Londres

El 1 de agosto, London Stock Exchange Group accedió a comprar Refinitiv, el servicio de información financiera, en unos 27.000 millones de dólares, pues busca entrar al lucrativo negocio de los datos de mercado y competir con gigantes como Bloomberg L.P. Es una señal de cómo los mercados bursátiles deben aventurarse más allá de la cotización de empresas para generar ganancias.

Al comprar Refinitiv, una ex división de Thomson Reuters que ahora está bajo el control del gigante de las inversiones Blackstone y de otras empresas, la bolsa de Londres podría vender información de mercado en todo el mundo. “Con la adquisición de Refinitiv, transformaremos nuestra posición como uno de los principales grupos de infraestructura de mercados financieros en el mundo”, mencionó en un comunicado David Schwimmer, el director ejecutivo de London Stock Exchange Group.

ESCRUTINIO REGULATORIO

Las acciones de London Stock Exchange Group subieron más de 7% en la comercialización del 1 de agosto. El acuerdo enfrenta a la bolsa de Londres contra competidores grandes y bien afianzados. Otros operadores de mercado –entre ellos Intercontinental Exchange, la empresa que es dueña de la Bolsa de Valores de Nueva York– ya tienen presencia mundial y ofertas robustas de datos de mercado.

Desde hace tiempo, Eikon, el negocio de terminales de datos de Refinitiv, ha estado rezagado en comparación con el de Bloomberg, el líder indiscutible de esa industria. Además, los analistas esperan que la transacción por Refinitiv enfrente un fuerte escrutinio regulatorio.

No obstante, el acuerdo sería un éxito notable para la bolsa de Londres, tras años de estar en busca de otras adquisiciones. Hace dos años, los reguladores antimonopólicos de Europa bloquearon la fusión de la empresa con Deutsche Börse Group, adquisición que habría creado un operador de mercado con una enorme influencia en todo el Viejo Continente.

INTENTO FALLIDO

Y hace casi una década, la bolsa de Londres intentó combinarse con la Bolsa de Valores de Toronto. Esa fusión se derrumbó cuando los accionistas de la empresa canadiense amenazaron con rechazarla mediante su voto.

La transacción del 1 de agosto podría considerarse como una victoria veloz y lucrativa para los dueños mayoritarios de Refinitiv, encabezados por Blackstone. Ese consorcio compró el control de Refinitiv el año pasado a una valuación de 20.000 millones de dólares. Thomson Reuters mantuvo el 45% de la participación en el negocio.

Conforme a los términos del acuerdo, el grupo que lidera Blackstone será el accionista mayoritario en la bolsa de Londres, con derecho a nombrar tres consejeros.