Michael J. De La Merced

El 29 de julio, Pfizer accedió a combinar su división de fármacos sin patente, la cual controla tratamientos como la atorvastatina, con la empresa farmacéutica Mylan, lo que podría crear una potencia en el negocio de las medicinas sin protección de patentes.

La transacción llega cuando la caída de los precios aumenta la presión sobre las farmacéuticas genéricas. Las farmacéuticas genéricas como Mylan y Teva han tenido problemas en parte porque las farmacias y los mayoristas han hecho equipo para aumentar su poder a fin de obtener precios más bajos. Esta situación ha forzado a esas empresas a considerar las fusiones como un mecanismo para volver a tener influencia.

De conformidad con los términos del acuerdo anunciado el 29 de julio, Pfizer escindirá su división de fármacos sin patente, Upjohn, la cual produce fármacos cuyas patentes han expirado, y la combinará con Mylan en un acuerdo de pago en acciones.

INDIGNACIÓN POR PRECIOS

Se espera que el negocio combinado, al que más adelante se le dará un nuevo nombre, obtenga entre 19.000 millones y 20.000 millones de dólares en ventas anuales. Como resultado del acuerdo, las empresas anticipan ahorros de costos anuales por 1.000 millones de dólares para el 2023.

Heather Bresch, quien dirigía Mylan cuando la empresa fue blanco de la indignación pública por los precios en ascenso del tratamiento de emergencia contra alergias EpiPen en el 2016, dejará la dirección ejecutiva. Será remplazada por Michael Goettler, el director de Upjohn.

En el 2016, Bresch se convirtió en uno de los rostros más reconocibles de la industria farmacéutica cuando se hizo público que había recibido aumentos de sueldo aun cuando Mylan estaba incrementando el precio de EpiPen, una medicina de importancia vital.

CONTROVERSIAS

Bresch, quien fue una de las primeras personas en la industria que intentó culpar del aumento de los precios de los fármacos a los reembolsos que se pagan a los administradores de programas de medicinas para planes comerciales de salud, sobrevivió el episodio. También capeó otras controversias, entre ellas una del 2014, cuando los ejecutivos de Mylan hicieron enfurecer a muchos accionistas con la mudanza de sus oficinas centrales, de Pensilvania a los Países Bajos, para bloquear la adquisición de Teva, favorecida por muchos inversionistas.

Las acciones de Pfizer bajaron casi un tres por ciento en las primeras operaciones del lunes, a 41,89 dólares. Las acciones de Mylan subieron alrededor del catorce por ciento, a 21,04 dólares.