Matt Phillips

El 10 de julio creció el mercado bursátil, acercándose a un récord, y el referente de los índices accionarios el S&P 500 por poco tiempo rebasó los 3.000 puntos por primera vez. Los inversionistas aplaudieron la probabilidad de un recorte a las tasas de interés, lo cual volvería más atractivas las acciones. En un testimonio que dio el 10 de julio frente al Congreso, Jerome H. Powell, el gobernador de la Reserva Federal, expresó su preocupación por una desaceleración global que está perjudicando a Estados Unidos, la cual estaba preparando el terreno para una reducción más adelante ese mismo mes.

El débil panorama del crecimiento en parte se debe a la guerra comercial, la cual, según dijo hace poco tiempo el banco central, podría desalentar el gasto empresarial y contribuir a una desaceleración en la manufactura. Ese debilitamiento también tiene el potencial de perjudicar al mercado bursátil, en especial si las maniobras políticas de la Reserva Federal no bastan para contrarrestar un desplome.

No obstante, ahora mismo, las acciones parecen estar en un punto óptimo, ya que la economía y las ganancias corporativas siguen creciendo y da la impresión de que los costos de los préstamos podrían seguir bajando.

DOS FORMAS DE ELEVAR ACCIONES

“Hay un crecimiento modesto, una inflación moderada, un mercado laboral decente y valoraciones en el mercado que no están demasiado forzadas”, comentó Scott Wren, estratega sénior de capital mundial en el Wells Fargo Investment Institute.

A pesar de la posibilidad de un crecimiento más débil, la caída de las tasas de interés eleva las acciones de dos maneras. Reducen los rendimientos de las nuevas inversiones en bonos, la principal alternativa a las acciones para muchos inversionistas. Esto hace que las acciones les parezcan más atractivas a los inversionistas. Una reducción en las tasas también abarata los préstamos para los consumidores y las empresas, y esto puede elevar la actividad económica y beneficiar a las ganancias corporativas.

Las expectativas de que la Reserva Federal comenzaría a reducir las tasas de interés, lo cual sería un cambio de curso para el banco central, se han convertido en la característica definitoria del repunte de este año del mercado bursátil, y un informe sobre una fortaleza inesperada en la tasa de empleo había dado la idea de que la Reserva Federal quizá no actuaría tan rápido para recortar los costos de los préstamos.

CERCA DEL RÉCORD

Algunos analistas cuestionan si bastarán solo tasas más bajas para elevar más las acciones, y varios señalaron que el inicio de la temporada de estados de resultados para el segundo trimestre, la cual empezó semanas atrás, sería una prueba clave para el mercado.

“Una gran parte de esa noticia sobre las tasas de interés ya está incorporada”, mencionó Bruce Bittles, estratega principal de inversiones en Baird, una firma de administración de activos y corretaje. “Ahora debe probarse en términos de avances en los ingresos”. Después de iniciar con más de un 0,7%, las ganancias del S&P 500 del 10 de julio se volvieron más débiles a lo largo del día bursátil. El índice cerró en un 0,45% a 2.993,07, muy cerca de otro récord.

Las acciones energéticas encabezaron el alza del mercado. El sector energético del S&P 500 creció un 1,4%, gracias a un incremento drástico en los precios del petróleo. En los mercados de futuros, los precios del crudo estadounidense de referencia aumentaron más de un 4%, a más de 60 dólares por barril, después de un informe gubernamental que mostró una reducción más grande de lo esperado en las reservas del crudo estadounidense.

CEROS IMPORTANTES

El aumento de las tensiones con Irán –país que hace poco retomó el enriquecimento de uranio a niveles que violan un acuerdo de 2015– también ha impulsado hacia arriba los precios del petróleo. Las acciones tecnológicas se comportaron bien. Las empresas con grandes capitalizaciones, como la empresa matriz de Google, Alphabet, y Facebook, crecieron más de un 1%. Apple y Microsoft aumentaron más o menos un 1%.

El financiero fue el sector con peor desempeño en el mercado bursátil, pues disminuyó alrededor de un 0,5%, debido a que los inversionistas consideraron la certidumbre creciente de que las tasas más bajas de interés podrían perjudicar los ingresos por préstamos.

Sin embargo, el rebote en las acciones bastó para impulsar brevemente el S&P 500 por encima de los 3.000 puntos por primera vez. Esos números con ceros pueden ocupar un lugar demasiado grande en las mentes de los inversionistas y analistas, aunque sea solo porque facilitan el seguimiento de los giros a menudo aleatorios de los mercados.

AÑO NOTABLEMENTE BUENO

Además, la capacidad del S&P 500 para llegar a 3.000 es un recordatorio oportuno de que, a pesar de toda la preocupación en torno al efecto de la guerra comercial, una posible desaceleración económica y el impulso perdido del recorte fiscal corporativo del 2018, el mercado bursátil está teniendo un año notablemente bueno.

En el 2019, el S&P 500 está al alza un 19,4%, después de haber disfrutado uno de los mercados alcistas más largos que se hayan registrado. Desde que comenzó el ascenso en marzo del 2009, el índice ha crecido más del cuádruple. Las acciones también se han beneficiado del sólido desempeño de las gigantescas empresas tecnológicas. Este año, Microsoft está al alza más de un 35%, Apple casi 29% y Facebook casi 55%, a partir del cierre de operaciones del 10 de julio.

Las empresas tecnológicas tienen algunas de las capitalizaciones más altas en el mercado bursátil (Microsoft vale más de un billón de dólares), y eso puede darles una influencia significativa sobre el S&P 500.