- Marcelo Pedroza
- Doctor en Psicología y Magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
Temistio (317 - 388), filósofo griego, en su trabajo Paráfrasis de los libros Sobre el Alma de Aristóteles, sostuvo que el intelecto agente está dentro de cada alma humana individual, atribuyéndolo como una facultad propia de nuestra naturaleza, que nos permite activar el conocimiento conceptual. Es la constitución inmanente del intelecto.
Se entiende por paráfrasis a la explicación con palabras propias del contenido de un texto con el fin de facilitar su comprensión, de manera que, ante el pensamiento aristotélico, Temistio, que fue profesor de filosofía en una de las escuelas en Constantinopla, expresó neutralidad y fidelidad.
Un detalle sobre el tiempo académico en el que vivió lo puede describir como un peripatético puro, dado que, en ese período, dominaba el pensamiento neoplatónico.
Para coordinar el hilemorfismo de Aristóteles (unión de cuerpo y alma), con la inmortalidad del pensamiento, Temistio diseñó una noética estructurada en tres niveles de intelecto, que operan en un proceso de predisposición sucesiva.
Primero, el intelecto potencial o material, ligado a las facultades sensitivas de la memoria y la imaginación corpóreas, es la recepción cognitiva inicial.
Segundo, el intelecto agente o activo, el cual se constituye como el eje fundamental del sistema, el que concibe como una sustancia inmaterial, impasible y puramente formal que ya posee todas las formas inteligibles en un estado unificado.
Su función emula a la luz, es que al proyectarse sobre las imágenes particulares de la memoria sensible, el intelecto agente las ilumina, y las transforma en conceptos realizables por el pensamiento. Entonces, al ser una forma pura no mezclada con la materia, esta parte del alma es la que goza de inmortalidad.
Y tercero, el intelecto especulativo o en hábito, el que se manifiesta como el puente dinámico entre la potencia y el acto, que representa el estado en el cual el ser humano ya ha asimilado los conceptos abstractos y los almacena como experiencia.
La paráfrasis de Temistio a De Anima, ahonda en la creencia acerca del intelecto agente como una potencia intrínseca y constitutiva de cada alma humana.