- POR ENRIQUE BIEDERMANN
- Viceministro de Comunicación MITIC
Esta semana tuve el honor de incorporarme al gabinete del presidente Santiago Peña y asumir la responsabilidad de conducir el Viceministerio de Comunicación del Mitic. Llego desde dos ámbitos que han marcado gran parte de mi trayectoria profesional: la publicidad y la dirigencia deportiva. Ambos me enseñaron una lección fundamental: las grandes oportunidades no se construyen por casualidad, sino a partir de una visión clara, trabajo en equipo y la capacidad de contar historias que inspiren.
Por eso, al conocer los resultados del impacto económico del Rally del Paraguay 2026, encontré una confirmación de algo que vengo sosteniendo desde hace muchos años: los grandes eventos deportivos son mucho más que competencias. Son plataformas de desarrollo económico, promoción turística, construcción de reputación y posicionamiento internacional. Y esa es la visión del presidente Santiago Peña.
Los números hablan por sí solos. El Rally del Paraguay generó un impacto económico de USD 209,9 millones, reunió a más de 267.000 espectadores y atrajo visitantes de 50 países. Miles de personas llegaron al Paraguay, recorrieron nuestras ciudades, se alojaron en nuestros hoteles, consumieron en nuestros restaurantes y descubrieron un país que muchos visitaban por primera vez.
Pero hay algo que va más allá de las cifras. Durante cuatro días, Paraguay estuvo presente en millones de pantallas alrededor del mundo. Nuestras rutas, nuestros paisajes, nuestra infraestructura, nuestra capacidad organizativa y la hospitalidad de nuestra gente fueron observadas por audiencias internacionales que quizás nunca habían escuchado hablar de nuestro país.
En comunicación estratégica solemos hablar del concepto de marca país. Muchas veces se piensa que una marca país se construye únicamente a través de campañas publicitarias o acciones promocionales. Sin embargo, la verdadera construcción de imagen ocurre cuando un país demuestra con hechos lo que es capaz de hacer.
El Rally del Paraguay es precisamente eso: una demostración concreta de capacidad, organización y proyección internacional.
El presidente Peña señalaba recientemente que un Paraguay que se proyecta al mundo no debe quedarse en los discursos ni en los ideales. Coincido plenamente. La proyección internacional se construye con acciones concretas. Y pocas acciones tienen hoy la capacidad de mostrar al Paraguay al mundo como lo hace un evento de la magnitud del Campeonato Mundial de Rally.
Desde la comunicación pública tenemos la responsabilidad de acompañar y potenciar estas oportunidades. Cada visitante extranjero que regresa hablando bien del país, cada nota internacional que refleja nuestra capacidad organizativa y cada imagen positiva que circula en las plataformas digitales contribuye a fortalecer la reputación nacional.
Los resultados del Rally del Paraguay 2026 demuestran que los eventos deportivos pueden convertirse en una poderosa herramienta de desarrollo y posicionamiento internacional. No solo generan ingresos para miles de familias paraguayas; también fortalecen la confianza, atraen inversiones y muestran una versión moderna, dinámica y competitiva del país.
Por eso, mientras celebramos el éxito de la edición 2026, también debemos mirar hacia adelante. Paraguay volverá a recibir al Campeonato Mundial de Rally en octubre de 2027. Será una nueva oportunidad para seguir demostrando que estamos preparados para competir, organizar y destacar entre los mejores.
Porque cuando un gran evento internacional llega al Paraguay, no solo gana el deporte. Gana el turismo. Gana la economía. Ganan las comunidades locales. Y, sobre todo, gana la imagen del país que queremos proyectar al mundo.
Los grandes eventos deportivos son mucho más que competencias. Son plataformas de desarrollo económico, promoción turística, construcción de reputación y posicionamiento internacional.
Cada visitante extranjero que regresa hablando bien del país, cada nota internacional que refleja nuestra capacidad organizativa.