• Marcelo Pedroza
  • Doctor en Psicología y Magíster en Educación
  • mpedroza20@hotmail.com

Fue Amelio de Túsculo (Siglo III d.C.), uno de los discípulos de Plotino y una figura importante en la formación del neoplatonismo, cuyo pensamiento puede reconstruirse en parte a través de testimonios posteriores, sobre todo por medio de Porfirio y Proclo.

Entre los aspectos relevantes se encuentra su interpretación de la estructura de la realidad inteligible y, en particular, de la figura del Demiurgo, presentada por Platón en el Timeo.

El tema central es la distinción que realizó entre tres principios o momentos intelectivos vinculados con la actividad demiúrgica: el que es, el que posee y el que contempla. Esta es una elaboración neoplatónica que intenta explicar, a partir del Timeo, cómo puede existir multiplicidad dentro del ámbito inteligible sin que se destruya su unidad.

Uno de los pasajes fundamentales para comprender este análisis se encuentra cuando Platón explica que el Intelecto contempla las especies o formas contenidas en el Viviente en sí y determina que el universo sensible posea tantas y tales especies como existen en aquel modelo inteligible.

El pasaje pone en relación al Viviente en sí, las formas que contiene y el Intelecto que las contempla. Hay que entender que Amelio leyó esta relación como una estructura diferenciada de la actividad demiúrgica.

Según el testimonio transmitido por Proclo (412 - 485), filósofo neoplatónico griego, Amelio distinguía tres Intelectos o tres aspectos demiúrgicos: el que es, el que posee y el que contempla. El primero expresa el nivel del ser; el segundo contiene o posee lo inteligible; el tercero contempla.

Se trata de tres dioses independientes, aunque también de una articulación interna de la realidad intelectiva. Cada momento permanece vinculado con los demás y permite explicar cómo la diferencia se muestra sin romper la unidad de lo inteligible.

Esta lectura se relaciona con un párrafo de la citada obra, donde Platón afirma que el dios puso intelecto en el alma y alma en el cuerpo al ordenar el universo. El Demiurgo aparece así como principio ordenador, que establece una relación entre el modelo inteligible y el mundo sensible. Para un pensador neoplatónico como Amelio, estos pasajes podían ser interpretados también como una descripción cosmológica.

Debe hacerse, sin embargo, una distinción elemental entre Amelio y Plotino. La conocida estructura Uno–Intelecto–Alma pertenece al núcleo de la metafísica de Plotino y no debe confundirse con la doctrina ameliana de los tres Intelectos o principios demiúrgicos.

En Plotino, el Uno está más allá del ser y del pensamiento; el Intelecto contiene las Formas; y el Alma constituye el principio de la realidad psíquica y del mundo sensible. Amelio introduce una diferenciación interna del ámbito intelectivo y demiúrgico.

Porfirio de Tiro (232 - 304), filósofo neoplatónico, es indispensable para conocer la vida de Amelio, su relación con Plotino y su actividad dentro de la escuela. Si bien, la formulación detallada de los tres Intelectos o tres principios —el que es, el que posee y el que contempla— la describe Proclo, en su interpretación de la tradición platónica.

Dejanos tu comentario