Imaginemos a un niño. No sabemos su nombre, después de todo, no hace falta.

Puede estar en una escuela, jugando en una plaza, mirando el celular o esperando que llegue el almuerzo. Puede tener ocho años, diez, doce. Puede vivir en una casa grande o en una pieza pequeña. Puede estar rodeado de gente o pasar buena parte del día solo.

En algún momento, su historia puede ter­minar en una denuncia, ahí aparece un número. 110.886 causas relacionadas con niños, niñas y adolescentes fueron regis­tradas por el Ministerio Público entre enero de 2020 y julio de 2026.

La cifra impresiona. Más todavía cuando se miran los números que vienen después: 48.832 causas corresponden al incumpli­miento del deber legal alimentario. Casi 44 de cada 100.

Después aparece el abuso sexual en niños, con 21.839 causas.

Pero hay otras 13.564 por violación del deber de cuidado o educación, 13.379 rela­cionadas con pornografía relativa a niños y adolescentes y 9.983 por maltrato de niños y adolescentes bajo tutela.

Solo esos cinco hechos suman 107.597 cau­sas. Casi el 97 % de todo el registro. Los números entran en una planilla. Las his­torias, no.

Hay un niño que espera que su padre cum­pla con la obligación elemental de alimen­tarlo, otro que llega a una comisaría acom­pañado por un adulto. Hay otro cuya vida privada terminó expuesta en la televisión. Hay otro que debía estar bajo cuidado y terminó siendo maltratado.

Cada expediente tiene su propia historia.

Y entre todas hay un dato que merece más atención. Las causas por violación del deber de cuidado o educación pasaron de 1.473 en 2020 a 2.706 en 2025.

En cinco años, el aumento fue del 84 %.

No hubo un salto aislado. Los registros crecieron año tras año durante todo el período 2020-2025. El domingo pasado celebramos el día del niño. En las casas hubo regalos, fotos, tortas, mensajes y abrazos. Está bien.

Pero también estaría bien mirar un momento el otro lado de la infancia. Ese que aparece en las estadísticas judiciales y que rara vez entra en las celebraciones, quizás en tu propia casa.

110.886 causas en seis años y siete meses. No son 110.886 víctimas. El Ministerio Público aclara que se trata de causas ingresadas y que las cifras pueden actua­lizarse. Tampoco dicen por sí solas cómo terminó cada investigación ni quién fue responsable.

Son, eso sí, 110.886 veces en las que una situación llegó hasta el sistema penal.

Y eso es bastante.

Hay una frase que repetimos todos los años: los niños son el futuro.

Tal vez sea hora de dejar de decirla. Siem­pre digo que los niños no son el futuro. Son el presente.

Y la forma en que los cuidamos hoy dice bastante más de nosotros que cualquier discurso sobre el país que queremos para mañana.

Pero esa, es otra historia.

Etiquetas: #Infancias

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