- Laura Ramos
- Presidente del Club de Ejecutivos del Paraguay
Cuando hablamos de competitividad país solemos concentrarnos en indicadores macroeconómicos, inversión o exportaciones. Sin embargo, existe un factor igual de determinante: la calidad de nuestras ciudades. Una capital moderna, eficiente y planificada no solo mejora la vida de quienes la habitan, también fortalece la imagen del Paraguay como destino para invertir, emprender, innovar y generar empleo.
En ese contexto, el Foro Urbano Asunción–Medellín, impulsado por el Consejo de Desarrollo de Asunción (Codeasu) y coorganizado por el Club de Ejecutivos del Paraguay junto a otras organizaciones de la sociedad civil, representa mucho más que un espacio de debate.
Es un ejemplo concreto de cómo el sector privado puede contribuir a construir políticas públicas de largo plazo sin sustituir el rol del Estado, sino aportando conocimiento, articulación y visión estratégica.
La principal conclusión del encuentro fue clara: para transformar Asunción primero debemos modernizar su municipalidad. Una institución eficiente, transparente, profesional y con capacidad de gestión constituye el punto de partida para cualquier proyecto urbano sostenible.
No se trata únicamente de mejorar procesos administrativos, se trata de crear las condiciones para que las inversiones lleguen, los servicios funcionen y los ciudadanos recuperen la confianza en sus instituciones.
Desde el Club de Ejecutivos creemos que generar valor para el Paraguay también significa impulsar espacios donde las mejores ideas puedan convertirse en compromisos públicos. El desarrollo no depende exclusivamente de los gobiernos, requiere una ciudadanía organizada, una academia comprometida y un sector empresarial dispuesto a aportar experiencia, capacidad técnica y liderazgo.
Las grandes transformaciones urbanas del mundo no nacieron de una administración aislada, sino de acuerdos sostenidos entre múltiples actores. Ese debe ser también el camino de Asunción.
Los siete compromisos estratégicos propuestos en el foro constituyen una hoja de ruta para discutir con seriedad el futuro de nuestra capital y para exigir que quienes aspiran a gobernarla presenten propuestas concretas, medibles y viables.
Como presidente del Club de Ejecutivos del Paraguay, estoy convencida de que nuestra responsabilidad trasciende la representación del sector empresarial.
Debemos ser un puente entre el conocimiento y la acción, promoviendo conversaciones que eleven la calidad del debate público y contribuyan a construir instituciones más fuertes.
Una Asunción mejor no será únicamente una buena noticia para sus habitantes. Será una señal de que Paraguay es capaz de planificar, ejecutar y sostener políticas de Estado que generen bienestar, confianza y competitividad. En definitiva, será una forma concreta de crear más valor para el Paraguay.