• POR EL DR. CHUNG-LIANG SHIH
  • Ministro de Salud y Bienestar de Taiwán.

Taiwán lleva ya diez años sin participar en la Asamblea Mundial de la Salud, la cum­bre sanitaria más importante del mundo, celebrada cada mes de mayo por la Organi­zación Mundial de la Salud en Ginebra. Debido al bloqueo político impuesto por China, Taiwán ha sido excluido siste­máticamente de este impor­tante foro internacional de salud pública.

Mientras el mundo enfrenta desafíos cada vez mayores, como el envejecimiento de la población y la escasez de personal sanitario, la trans­formación digital en la aten­ción médica ya no es una opción, sino una necesidad. Taiwán, que registra una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, lleva años aprovechando la fortaleza de su industria de las tec­nologías de la información y la comunicación (TIC) para integrar el big data, la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías en la nube en su sistema de salud.

Gracias a ello, se han creado diecinueve centros naciona­les de IA médica y más de cincuenta productos médi­cos basados en inteligencia artificial han recibido apro­bación regulatoria. Estas innovaciones contribuyen a la detección temprana del cáncer, la predicción de enfermedades cardiovas­culares y el apoyo a la toma de decisiones clínicas, per­mitiendo una atención más personalizada y precisa.

Además, Taiwán ha desa­rrollado una plataforma integral de salud digital que garantiza la interope­rabilidad entre hospitales e instituciones médicas. El sistema ha permitido digita­lizar las tarjetas del seguro de salud, las recetas médi­cas y los servicios de tele­medicina, superando efi­cazmente las barreras geográficas y temporales y ampliando el acceso a la atención médica en zonas rurales y en el hogar. Todo ello ha contribuido a la crea­ción de un ecosistema de salud inteligente, seguro e inclusivo.

Taiwán también cuenta con trece hospitales incluidos entre los “Mejores Hospita­les Inteligentes del Mundo 2026”, según el ranking de Newsweek, ocupando el segundo lugar en Asia y demostrando una sólida competitividad interna­cional. Asimismo, el país impulsa plataformas que permiten validar mode­los de inteligencia artifi­cial entre instituciones y países sin transferir datos sensibles. Además, ya ha comenzado a colaborar con socios del sudeste asiático para desarrollar modelos confiables de intercambio internacional de datos sani­tarios, demostrando que Taiwán tiene la capacidad y la voluntad de contribuir activamente a la comunidad internacional. Sin embargo, Taiwán continúa excluido de la Organización Mundial de la Salud y de sus mecanis­mos relacionados debido al bloqueo político de China. Reiteramos que la Repú­blica Popular China nunca ha gobernado Taiwán y, por lo tanto, no tiene derecho a representar a sus 23,5 millo­nes de habitantes.

Taiwán desea compartir con el mundo su modelo innova­dor de medicina inteligente y contribuir a la construc­ción de un sistema de salud verdaderamente universal, inclusivo y resiliente para beneficio de toda la comu­nidad internacional.

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