• Por Ana Megia

Hola, me llamo Ana, tengo 33 años y vivo con síndrome de Williams, un trastorno genético poco frecuente que afecta a 1 de cada 10.000 personas. Lo que más suele llamar la atención de quie­nes vivimos con este sín­drome es nuestra persona­lidad: tenemos tendencia a ser personas muy sociables y empáticas.

Entre mis aficiones están la música, el deporte, el tea­tro y el cine. Y justamente el cine me dio la oportunidad de cumplir uno de los mayo­res retos de mi vida.

En 2020 estrenamos en Tarragona, mi ciudad natal, el documental La vida con Williams, una película sobre mi historia y sobre lo que significa convivir con una enfermedad rara. Hacer este documental fue un desafío enorme, pero también una ilusión muy grande. Quería mostrar de forma cercana y honesta qué es el síndrome de Williams y cómo se vive día a día.

Lo más bonito de esta expe­riencia fue llegar a tantas familias de distintos luga­res del mundo. Eso me hizo entender que dar visibilidad realmente puede ayudar a otras personas y que todavía hace falta mucha más inclu­sión e investigación sobre las enfermedades raras.

También creo que es muy importante que en los colegios se explique desde pequeños qué es el síndrome de Williams, para que nin­gún niño o niña se sienta solo y pueda crecer con el apoyo de sus compañeros y profesores.

El síndrome de Williams es parte de mi vida, pero no define quién soy. Y eso tam­bién se lo agradezco profun­damente a mis papás, a mi hermano, a mi familia y a todas las personas que me acompañan cada día.

Todos merecemos oportu­nidades, respeto y un lugar dentro de la sociedad.

Etiquetas: #Williams

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