• Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
  • MBA
  • Consultor Financiero

Los términos que por mucho tiempo estuvieron de moda, como transformación digital y ágil, ya han quedado obsoletos. Los directivos que se aferran a ellos corren el riesgo de formular sus estrategias en un lenguaje que ya no refleja la realidad actual.

El ritmo del cambio ha superado con creces a los viejos paradigmas. Los entornos empresariales se encuentran en un estado de disrupción permanente.

Los ejecutivos deben reconocer que los ajustes graduales ya no serán suficientes. Es hora de replantear lo debido y adoptar un léxico más audaz para la próxima era de la evolución empresarial.

En lugar de transformaciones digitales puntuales, las organizaciones visionarias buscan la reinvención empresarial integral como una estrategia continua.

Las frases de moda dan paso a marcos de trabajo concretos como la reconfiguración digital, la hiperautomatización y la empresa basada en datos, constituyéndose en ideas que describen mejor cómo adaptarse continuamente a gran escala.

Cada vez resulta más evidente que el concepto de transformación digital es muy limitado y estático para las necesidades actuales de las empresas, entrando en juego la reinvención empresarial total, que es un término acuñado como la próxima evolución del cambio empresarial.

Es más amplia y radical, situando en el centro una reinvención continua y dinámica de los modelos de negocio y transacciones operativas impulsados por la tecnología.

Hoy día, en lugar de proyectos específicos, la reinvención como un estado permanente impulsa todo lo demás. Un núcleo digital sólido (infraestructura moderna en la nube, datos, IA, entre otros) abarca la estrategia, las operaciones, el talento y la cultura en su conjunto. El cambio no es una iniciativa secundaria sino la estrategia misma. Cada área del negocio, es susceptible de reinvención, y la mentalidad del liderazgo pasa de ¿cuánto podemos cambiar?

La tecnología no es solo un facilitador, se considera una fuente primordial de ventaja competitiva. Los lideres refuerzan su presencia digital, conscientes de que impulsa experiencias excepcionales para el cliente y la excelencia operativa.

Las organizaciones invierten en el desarrollo de las habilidades de su personal (conocimientos técnicos, coeficiente tecnológico, etc.) fomentando una cultura preparada para adoptar nuevas formas de trabajar.

El liderazgo y la capacitación del capital humano se consideran fundamentales para que la reinvención sea un éxito. La adopción de principios ágiles y equipos en red permiten a los funcionarios trabajar de forma transversal, trascendiendo las divisiones tradicionales. De esta forma una organización puede avanzar más rápido de principio a fin, sin que las barreras departamentales ralenticen los procesos.

El impacto empresarial de la reinvención total de la organización se centra en una sólida base digital para impulsar el crecimiento y optimizar los diversos procesos operacionales.

Las empresas innovadoras logran, en promedio, un crecimiento incremental de los ingresos un 10 % mayor, una reducción de costes un 13 % mayor y una mejora del balance un 17 % mayor que sus competidores, desarrollando resiliencia ente las disrupciones y una mayor capacidad para generar valor para sus grupos de interés, crucial en el volátil mundo actual.

Los líderes visionarios consideran la reinvención total de la empresa como una visión unificadora, alineando a toda la alta dirección en una misma agenda, reiventarlo todo, de forma continua.

Cada función dentro de las empresas, desde marketing, talento humano y cadena de suministros, participan y contribuyen a la reinvención, focalizándonos en la estrategia central, construyendo una sólida base digital, fomentando la evaluación comparativa ambiciosa, estableciendo nuevos estándares de rendimiento, pero siempre priorizando a las personas y a la cultura organizacional de la compañía.

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