- POR ROSSANA ESCOBAR M.
- rossana.escobar@nacionmedia.com
En otro intento desesperado por seguir atacando al Gobierno, los medios abdistas iniciaron una furibunda campaña de victimización acusando que son “atacados” por una cuenta en redes sociales, replicados por una agencia de publicidad colombiana.
Ufanándose de “prensa libre”, aunque muy bien identificados con la oposición y el abdismo, varios periodistas le siguieron la corriente al exincendiario de la Casa de los Colorados, conocido persecutor a un sector del partido de Gobierno hoy devenido investigador del diario Abc Color Leonardo Gómez Berniga.
El nuevo relato diseminado con fuerza, en medio de una fuerte crisis que afrontan los dueños del diario Abc Color cuyo grupo empresarial está muy debilitado por los procesos judiciales de lavado de dinero que sacude al banco de la familia, busca convencer que, por sus críticas, “sufren” todo tipo de ataques junto con otros miembros de empresas periodísticas aliadas.
Abc Color y sus aliados calzan la frase de los muertos que se asustan de los degollados. Alineados al gobierno de Mario Abdo Benítez medios como Abc Color, Última Hora, etc., fueron cómplices y sus periodistas estuvieron muy involucrados en la campaña de persecución más grande y costosa contra un sector del Partido Colorado de los últimos tiempos, financiada con el convenio entre la desaparecida agencia corrupta Usaid y el gobierno de Mario Abdo Benítez de USD 58 millones y 5 % de aporte local.
Las redes estaban minadas de escraches selectivos. Se armó una coalición de grandes corporaciones de oenegés inyectadas con miles de millones de dólares articuladas por políticos opositores que usurparon la representación de la sociedad civil para perseguir a sus adversarios.
Campañas publicitarias que demandaron millonarios presupuestos sostenían esta guerra contra rivales muy bien seleccionados y los periodistas, influencers de estos grupos empresariales endulzados con diplomas de la transparencia y algunas contrataciones extras, hacían de voceros de oenegés que infundían rendición de cuentas, lucha contra la corrupción, mientras ocultaban jugosas facturaciones mensuales.
Algunas facturas filtradas en su momento revelaron nombres de periodistas amigos de la red de oenegeros, que cobraron por las famosas charlas, cursos, investigaciones direccionadas a un sector específico. Sin embargo, en las planillas de gastos aparecen millonarios recursos destinados a agencias de publicidad, comunicadores, periodistas cuyos prestadores de servicios, hasta hoy día son verdadero misterio.
La rendición de cuentas de todos los gastos de campañas publicitarias sigue siendo un secreto muy bien guardado. Aunque vale subrayar que han saltado nombres de periodistas, influencers, activistas identificados con el abdismo abiertamente y que ahora se asustan de una supuesta campaña sucia.
El nombre de Leonardo Gómez Berniga aparece en uno de los contratos repartidos por el CIRD para una iniciativa de transparencia y control sobre reconocimiento facial por valor de G. 100 millones. Es un claro ejemplo de cómo operaron con la plata de Usaid, el devenido periodista investigador de Abc Color es el mismo ensañado contra un grupo del Partido Colorado, propulsor de campañas de odio como “ANR Nunca Más”, muy bien financiado en el paquete de lo que fue el convenio de la persecución más mediatizada de los últimos tiempos.
Cobraron millonarias sumas de dinero bajo conceptos prometedores que plantean la solución a todos los problemas de corrupción del país, pero en la práctica no existen resultados del trabajo que hicieron para fortalecer la transparencia, el acceso a la justicia, ni la disminución de la impunidad.
Ahora los medios abdistas y sus periodistas instrumentados tratan de instalar una campaña de persecución, mientras siguen manteniendo un severo silencio sobre los millonarios fondos repartidos vía oenegés financiadas en el gobierno anterior por la agencia declarada corrupta el año pasado por los Estados Unidos.