- Por Marcelo Pedroza
- Psicólogo y magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
El pensamiento de Parménides de Elea, quien nació aproximadamente entre el 530 a.C. y el 515 a.C. y se estima que su muerte ocurrió alrededor del 470 a.C. o 450 a.C., constituye uno de los momentos más radicales de la filosofía presocrática. En su poema filosófico, el pensador afirma una tesis que transformará la reflexión posterior: solo «lo que es» puede ser pensado y dicho. De este modo, Parménides excluye cualquier referencia al no ser, porque aquello que no es no puede pensarse ni expresarse. Esta afirmación tiene consecuencias profundas para comprender la realidad, el tiempo y también la posición del ser humano dentro del mundo.
Cuando Parménides, considerado el fundador de la metafísica, sostiene que «lo que es» no fue ni será, sino que es enteramente ahora, está negando que el ser esté sometido al tiempo. Si algo perteneciera al pasado, significaría que ya no es; si perteneciera al futuro, todavía no sería. Pero el no ser es impensable. Por esta razón, el ser no puede haber nacido ni puede perecer: es ingénito, imperecedero, uno e inmutable. El ser se manifiesta como una totalidad plena que permanece siempre presente.
Desde esta perspectiva, las categorías habituales con las que se ordena la experiencia —pasado, presente y futuro— no describen la realidad última del ser, sino el modo en que el mundo aparece ante los sentidos. Parménides distingue así dos caminos del conocimiento: la vía de la verdad (aletheia), que reconoce la unidad e inmovilidad del ser, y la vía de la opinión (doxa), donde los mortales perciben multiplicidad, nacimiento y destrucción.
El ser humano queda situado entre estas dos dimensiones. Por un lado, el cuerpo y los sentidos lo vinculan con el mundo cambiante de las apariencias; por otro, el pensamiento posee la capacidad de elevarse hacia la comprensión del ser. En uno de los fragmentos más conocidos del poema, afirma que «lo mismo es pensar y ser», sugiriendo una profunda afinidad entre la inteligencia humana y la realidad verdadera.
Parménides no desarrolla una teoría sistemática del alma y del cuerpo, aunque su filosofía abre un horizonte antropológico decisivo. El cuerpo participa del mundo de la percepción y del cambio, mientras que el pensamiento —aquella dimensión que más tarde la tradición filosófica asociará al alma o al nous— puede acceder a la verdad del ser. Así, el ser humano aparece como un ser que vive en el ámbito de las apariencias pero que, mediante la razón, puede aproximarse a la comprensión de aquello que permanece.
De este modo, quien también creó la escuela eleática, plantea una pregunta que marcará toda la tradición posterior: ¿cómo conciliar el ser eterno e inmóvil con el mundo cambiante que experimentamos? La tensión entre ser y devenir se convertirá en uno de los problemas centrales de la filosofía griega y dará origen a nuevas reflexiones en pensadores posteriores. Sin embargo, el desafío parmenídeo permanece: pensar la realidad desde la exigencia radical de que solo lo que es puede verdaderamente ser pensado.
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La ficción es la realidad
DESDE MI MUNDO
- Por Carlos Mariano Nin
- Columnista
- marianonin@gmail.com
¿Te imaginás el mundo a oscuras? No una metáfora. Oscuro de verdad. Sin energía. Sin agua. Sin pantallas. Sin señales. Sin ese zumbido eléctrico que hoy nos sostiene la vida.
¿Sobreviviría el hombre moderno?
Yo lo imagino así.
El calor sería insoportable. El cemento devolvería el fuego que absorbió durante años. Extrañaríamos, tarde, los árboles que talamos y el pasto que cubrimos para sumar una habitación más, un piso más, un poco más de comodidad. En los edificios muchos no resistirían. Y entonces empezaría el éxodo. Silencioso al principio. Desesperado después.
No es una exageración: desde 1990 el planeta perdió más de 129 millones de hectáreas de bosques, según la FAO. Es como si hubiéramos borrado del mapa un país del tamaño de Sudáfrica. Y seguimos.
En pocos días buscaríamos agua potable. No para bañarnos. Para vivir.
Y ahí se rompería todo.
No habría guerras entre países. Habría algo peor: amigos contra amigos, familias contra familias, vecinos contra vecinos. Se tomarían centros de distribución. Las reservas de agua tratada durarían apenas horas, tal vez días. Después, la gente bajaría a ríos, lagos, arroyos. Pero encontraría agua enferma. Envenenada. Convertida en depósito de basura y desechos.
Hoy, más de 2.000 millones de personas ya no tienen acceso seguro a agua potable, y la Organización Mundial de la Salud advierte que la crisis se agravará por contaminación, cambio climático y crecimiento urbano descontrolado. El futuro no está tan lejos: ya empezó.
Los celulares quedarían muertos. Las computadoras, inútiles. Las redes, mudas. Sin comunicación, el mundo se achica. Nos quedaríamos solos. Perdidos. Intentando sobrevivir a una noche larga, espesa, sin un final claro.
El planeta ya no sería el que conocemos. Y nosotros tampoco.
Se dice que el 99,9 % de las especies que alguna vez habitaron la Tierra ya se extinguieron. Y según el último informe del WWF, las poblaciones de animales silvestres cayeron en promedio un 69 % en apenas 50 años. El informe de IPBES es todavía más brutal: un millón de especies están hoy en riesgo de extinción.
No es una película apocalíptica. No es ciencia ficción.
Probablemente ese día no llegue mañana. Tal vez no lo veamos nosotros. Pero estamos empujando al planeta hacia ese borde, con una velocidad que asusta.
A veces la fantasía no es un escape: es un aviso. Un mensaje que llega de a poco, hasta que se vuelve real.
Buscamos vida en otros planetas, mientras hacemos cada día más inhabitable el nuestro. Queremos progreso sin costo, confort sin renuncias, desarrollo sin consecuencias. Pero el tiempo de decidir es ahora. No después. No mañana.
Porque si seguimos así, el mundo no se va a apagar de golpe.
Se va a ir apagando despacio.
Como una luz que nadie se detuvo a cuidar.
Y entonces ya será tarde para preguntarnos en qué momento dejamos de sentirlo como nuestro hogar.
Pero claro, esa es… otra historia.
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En la forma de pensar del Medio Oriente, la actitud paraguaya fomenta la paz
Gran conocedor de la dinámica regional donde interactúan la historia, la política, los recursos naturales y, sobre todo, los conflictos religiosos, el periodista israelí Gabriel Ben Tasgal expone detalles del momento que vive la sensible región.
- Por Juan Carlos dos Santos
- juancarlos.dossantos@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El escritor y periodista Gabriel Ben Tasgal, quien es un reconocido experto en temas del Medio Oriente y en especial del islam, pasó brevemente por Paraguay y dictó charlas sobre las startups de Israel ante la comunidad judía de nuestro país y posteriormente habló con funcionarios de la Fiscalía General del Estado sobre la penetración iraní en la región.
Aprovechamos su estadía para conversar con él sobre una gran cantidad de temas que se relacionan con el Medio Oriente y el vínculo que tiene esta sensible pero importante zona del planeta con el resto del mundo y, en especial, con el Paraguay.
En la entrevista con La Nación/Nación Media no pudo estar ajeno a la decisión del nuevo gobierno paraguayo de reconocer a la ciudad de Jerusalén como capital del Estado de Israel y, por ende, trasladar su sede hasta esa ciudad.
UN APORTE A LA PAZ REGIONAL
“Lamentablemente lo que la gente no conoce es que una actitud como la paraguaya fomenta la paz, a diferencia de lo que suelen pensar habitualmente las personas, que esto va a incitar a más violencia. Pero desde la perspectiva netamente del Medio Oriente y por la forma en que en esa zona del planeta se desarrollan las situaciones, esto que va a hacer Paraguay y que ya lo hizo EE. UU. favorece a la consecución de la paz con los palestinos”.
Para comprender esto, es imprescindible hablar en “idioma” del Medio Oriente.
Hay que tener en cuenta que los palestinos son muy musulmanes y no existe el concepto laico. En el islam tú puedes hacer la paz solamente dentro del islam; a eso se lo denomina smahli (perdón) y con los no musulmanes puedes hacer la hudna (tregua).
PARTICULARIDADES DEL ISLAM
En el año 628, Mahoma (el profeta árabe fundador del islam) se ve superado por su tribu original en La Meca y firman un acuerdo por el cual se comprometió a no atacar más y a cambio de eso podría ingresar libremente a las ciudades, pero dos años después viola la tregua y conquista La Meca.
“Ante el reclamo de sus seguidores por haber mentido, el profeta musulmán dijo que ‘está bien mentir, siempre que favorezca al islam, así como está bien violar los acuerdos, si se favorece al islam’ y eso lleva a lo siguiente: cuando Mahoma se siente débil, puede firmar acuerdos que beneficien al islam y que, por el mismo motivo, los puede violar cuando así le conviene”.
Ben Tasgal explica que si varios países más trasladan sus sedes diplomáticas en Jerusalén, entonces los palestinos se sentirían débiles y comenzarían a firmar acuerdos, algo que no sería posible en la medida que los palestinos se fortalezcan.
LO QUE OCCIDENTE NO COMPRENDE
“Es algo que la gente en Occidente no suele comprender, pero es justamente la fortaleza de los rivales del islam, lo que favorece a la paz, pero esa misma paz ¿se puede violar? La respuesta es sí, pero para evitar eso Israel tendrá que seguir siendo fuerte para que a los palestinos no les convenga violar algún acuerdo”, aclaró.
Por eso, según Ben Tasgal, la decisión paraguaya sí favorece a la paz, pero a ojos de las personas que comprenden la dinámica del Medio Oriente.
“El problema en Occidente es que les educan de forma materialista, donde los conflictos son siempre por agua, por petróleo o por algunos materiales y cuando hablan del Medio Oriente, dicen que el conflicto palestino-israelí es un conflicto por tierra. Para conocer al Medio Oriente uno tiene que conocer sobre sectas y sobre religiones, es por eso que no se puede traducir un conflicto a otro idioma”, explica.
APOYO INTERNACIONAL
La alianza o el eje que Santiago Peña desea crear, incluyendo a Jerusalén en la figura, también podría ser expresar en apoyo dentro de los foros internacionales, donde Paraguay siempre ha tenido una posición casi neutral, votando muy pocas veces, tanto en contra como a favor de propuestas que terminan, en papeles, sancionando a Israel por algún motivo.
“No siempre el canciller de cada país se mete en las decisiones de sus representantes en cada foro internacional, los dejan actuar y eso es una política general. Por eso es que muchos de estos representantes, a la hora de emitir sus votos, también hacen cálculos personales. Se preguntan ¿qué le conviene a mi país o que me conviene a mí?”, porque si quieres acceder a un puesto de poder dentro del organismo del que formas parte, no puedes votar a favor de Israel porque luego si quieres acceder a un puesto de poder, debes depender del voto de una cantidad de países para lograrlo”.
Ben Tasgal aseguró que si alguien vota en contra de Israel en la ONU, por ejemplo, eso no implica una sanción por parte de ellos y menos aún medidas de represalia.
“Solo el primer ministro Ariel Sharon tenía una actitud diferente. Por ejemplo, cuando venía un presidente de visita a Israel, él sacaba su lista y le reclamaba el poco apoyo que recibía en los organismos internacionales como la ONU, algo que generaba mucha incomodidad diplomática”, recordó.
Agregó que incluso Brasil, durante el gobierno pasado de Jair Bolsonaro, tenía una política antiisraelí en la ONU, similar situación que EE. UU. “Es que hay 55 países árabes y un solo Estado judío, es fácil sacar la cuenta de con quiénes conviene más y es allí donde prima el negocio por encima de la ideología”, aclaró.
DÓNDE SITUAR LA EMBAJADA
Las diversas guerras de Israel con sus vecinos desde 1948 han ido modificando los límites del país, pero sobre todo de la ciudad de Jerusalén y entonces surge la pregunta de dónde colocar la embajada del país que decide reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
“Si colocas tu embajada dentro de los territorios que eran de Israel hasta 1948 es una cosa, si colocas tu embajada en el anillo periférico de Jerusalén estás diciendo que en un futuro estarías reconociendo la anexión de barrios ubicados en los llamados Territorios Ocupados, pero si metes tu embajada en la zona del oriente de Jerusalén, donde la mayoría de los pobladores son árabes, lo que tienes es una enorme bomba de tiempo, porque estás diciendo que toda la ciudad de Jerusalén está unificada”, explicó.
La unificación de toda la ciudad bajo control de Israel echa por tierra el deseo de los palestinos de que la parte este de Jerusalén sea la futura capital del Estado palestino. Para Ben Tasgal, Paraguay trasladaría su embajada a la misma zona donde hoy se encuentran las demás embajadas y oficinas diplomáticas de varios países en sector que está bajo administración israelí desde 1948.
En varias ocasiones se han propuesto particiones de la capital israelí, pero los palestinos se han negado en todas esas circunstancias, entre ellos el Plan Olmert, que planteaba una distribución entre palestinos e israelíes de las zonas de acuerdo a quienes la poblaban en ese momento.
LOS PALESTINOS SIN ABÁS
Ante la pregunta del futuro que le espera a los Territorios Palestinos cuando desaparezca el actual líder de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás (Abu Mazen), Ben Tasgal lo define lacónicamente con una sola palabra: anarquía.
“La Autoridad Palestina es un organismo visto como muy corrupto e ineficiente y Abás hoy tiene solo un poder relativo en Ramala, Jericó y Belén (tres ciudades dentro de los Territorios Palestinos) y en otras ciudades como en Hebrón, solo gobierna en algunos barrios. Es por eso que Israel colabora con la Autoridad Palestina para mantenerla en pie y si no fuera por la intervención militar de Israel que entra y sale de ciudades como Jenín, esa organización política hace tiempo hubiera caído”, considera Ben Tasgal.
UNA SITUACIÓN QUE PUEDE ESCALAR
Estima que a menos que llegue un líder con mucho peso y que esté dispuesto a poner orden interno, a la desaparición física de Abás solo le seguirá la anarquía.
Mahmud Abás es un anciano político árabe palestino de 87 años y que está al frente de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) desde 2004 y desde 2014 es presidente la Autoridad Palestina por el partido Fatah.
“Hoy estamos viendo que células terroristas de Hamás o de la Yihad Islámica Palestina están lanzando cohetes (van casi 10) desde la zona de Jenín, en el interior de Cisjordania. Si eso se llega a desarrollar, la situación va a ser muy diferente a cuando se lanza desde la Franja de Gaza y, por tanto, vamos a tener un problema serio”, advierte Ben Tasgal.
En su opinión y basado en su experiencia y conocimiento de la situación, el conflicto palestino-israelí es un conflicto religioso por el lado palestino y territorial por el lado israelí.
“Del lado israelí esto se podría solucionar cediendo territorios, pero el problema es lo religioso del conflicto en el lado palestino porque la gente habla en forma religiosa y muchos piensan que solo Hamás es una organización religiosa, pero no así Fatah (las guerras de Mahoma en idioma árabe), que espera tener alguna vez el control de todo el territorio para imponer la ley sharia. Por eso reitero que no existe el concepto de laicidad en el Medio Oriente”, concluye.
El especialista en esa región estima que el problema principal es que, a diferencia de Occidente, no han pasado por situaciones similares a las dos revoluciones que generaron cambios sociales, la de las colonias británicas, hoy EE. UU., en 1776, y la francesa en 1789.
“Por eso sucede que viene EE. UU. con su concepto de democracia en Irak y los somete a elecciones; un hombre, un voto y ganan los chiitas, que son mayoría, y pierden los sunitas que controlaban el país, son menos, pero son más poderosos y se molestan los más radicales y crean ISIS (el grupo terrorista radical Estado Islámico)”.
Próxima entrega:
“La gran mayoría de los países árabes sunitas están hartos de los palestinos”
“Desde la perspectiva netamente del Medio Oriente y por la forma en que en esa zona del planeta se desarrollan las situaciones, esto que va a hacer Paraguay y que ya lo hizo EE. UU. favorece a la consecución de la paz con los palestinos”.
“Del lado israelí esto se podría solucionar cediendo territorios, pero el problema es lo religioso del conflicto en el lado palestino porque la gente habla en forma religiosa”.
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“Escuchar para gobernar”, plagiar es más cómodo que pensar
- POR JOSÍAS ENCISO ROMERO
Si escribir bien fuera tan fácil, todos seríamos brillantes novelistas, dramaturgos o poetas, aspirantes al Premio Nobel de Literatura. No digo periodistas porque ahí somos bastante surtidos. Si fuera tan sencillo persuadir por medio de la palabra, todos seríamos Demóstenes o Cicerón. Si el cociente intelectual fuera de 155 para todos, nadie se aplazaría en los exámenes o en las pruebas para conseguir empleo. O todos ingresarían a la carrera de su preferencia o mayor prestigio en las universidades. Demostrado está que no todos desarrollamos las mismas competencias. Nos diferenciamos en cuanto a talentos, creatividad, imaginación y originalidad. Aceptar nuestras limitaciones es el primer indicador de que queremos superarnos, progresar, avanzar hacia el destino elegido y soñado. O, en última instancia, explorar otras alternativas. Algunos o muchos, con la ley del menor sacrificio y sudor cero, buscan cubrir sus vacíos intelectuales cortando y pegando, copiando, plagiando, apoderándose de ideas ajenas sin un gesto de pudor ni conciencia. Y quieren llegar, a como dé lugar, a la Presidencia de la República. Ya por el trayecto, y con la “Constitución” en la mano, intentarán revivir la dictadura perpetua. Efraín Alegre es el alumno más sobresaliente en la materia. Intolerante con los críticos a sus propuestas delirantes. Pero discrimina a la hora de disparar. Se olvida de los cuestionadores de su propio corral. Ya les pasará la correspondiente factura si llegara a ganar las elecciones generales del próximo 30 de abril. Aunque el tiempo se presenta nublado y con pronóstico de empeorar para sus ambiciones de primer mandatario.
Por la pésima redacción, estamos en condiciones de asegurar que el propio Efraín es el que escribe en las redes sociales. Preferentemente, Twitter. Escribe como habla. Lo que no podemos garantizar es si lee o no las respuestas. O, simplemente, sigue en el error por asnal terquedad. Por falta de delicadeza y honestidad “intelectual”. No le interesó que miles de navegantes de las autopistas de la información y la comunicación le advirtieran que su “programa de gobierno vivo y participativo: escuchar para gobernar” es un burdo plagio de uno similar que instaló en el 2018 la Gobernación de Caldas, Colombia, como formato para rendición de cuentas. Su actitud, no obstante, sirve para confirmar que es coherente en su trayectoria: de saquear el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones con la “ruta de la mentira”, ahora pasó a robar ideas. En el primer caso, fue su sucesor y correligionario del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Enrique Salyn Buzarquis, el que perifoneó los más gruesos epítetos en su contra. En el segundo, tenemos los materiales a la vista. El presidenciable por la Concertación Nacional opositora todavía, juzgamos por sus actos, no comprendió que lo que sucede en el mundo está al alcance de una tecla de computadora o una aplicación del teléfono móvil.
Los “asesores” que le vendieron el buzón a Efraín Alegre son iguales a casi todos los “expertos” extranjeros que pisan tierra guaraní. Nos miran como a una aldea aislada, culturalmente en la época del Paleolítico, económicamente como recolectores y pescadores, descendiendo del frondoso follaje con la última moda del chiripá, descargando sus necesidades fisiológicas en los yuyales, con el heroico avati ygue en mano. Una visión que corrobora la mediocridad y la ignorancia de quienes, creyéndose Rodrigo de Triana, empiezan a gritar “¡tierra!” desde el avión que los descenderá en el Silvio Pettirossi. Ni siquiera guglearon para saber quiénes somos y cómo somos. Llegan con las mochilas rebosantes de espejitos, y de espejismos, y que volverán repletas de dólares, sin siquiera pagar impuestos al Tesoro paraguayo. Los nuevos conquistadores de este país de infortunios. Pero el mayor responsable es el que compra la mercadería falsificada. Peor, cuando se le demuestra que no es original y decide aferrarse a ella y presentarla como auténtica. Será por aquello de que “estafa con gusto no pica”. Doble deshonestidad. Antes que encapricharse por un material plagiado, le hubiera reclamado a su equipo estratégico por esta tomadura de pelo. Y exigido su inmediato cambio, porque justamente el “cambio” es la consigna de la Concertación. Puro gatopardismo. Tampoco le hubiera venido mal leer algún folleto –un libro sería pedir demasiado– sobre “Ética para gobernar” o “Marketing político y ética”.
En esta cuestión de lemas políticos existen varias adaptaciones. Incluyendo el “Sí se puede” de Barack Obama. Pero una copia tan textual en que no añadieron artículos ni excluyeron preposiciones es premeditado, alevoso y desvergonzado. Inmoral, cuando menos. Es una burla y menosprecio a la inteligencia de los paraguayos y paraguayas. Una desfachatez de quien vendió la “idea”. Y una inescrupulosidad asumida de quien la compró, repito, sabiendo que es una copia. Efraín Alegre no puede hablar de originalidad, de cambio, de propuestas novedosas ni de genialidad, cuando que se agarró de un programa cuyo título es una burda imitación. Lo que sorprende todavía más es que los guardianes de la intelectualidad paraguaya, celosos custodios de la moral (ajena), privilegiados maestros y tutores del periodismo nacional, hayan preferido ignorar, ningunear, pasar por alto tamaña deshonestidad, asumiendo (ellos), de paso, que somos un país de morondanga. Donde nadie pierde ni gana reputación, en célebre expresión atribuida al liberal don Cecilio Báez. Mientras, Efraín, “alegre” y distraídamente, ya empieza robando. Por ahora, ideas y lemas políticos. Y eso que todavía ni ganó. Por fortuna para el país y el pueblo se viene la tercera.
Algunos o muchos, con la ley del menor sacrificio y sudor cero, buscan cubrir sus vacíos intelectuales cortando y pegando, copiando, plagiando, apoderándose de ideas ajenas sin un gesto de pudor ni conciencia.
Es una burla y menosprecio a la inteligencia de los paraguayos y paraguayas. Una desfachatez de quien vendió la “idea”.
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Cardenal insta a pensar en educación de calidad y evaluar a candidatos
El cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo de la Santísima Asunción y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), se encargó de la santa misa realizada en la ciudad de Caacupé durante el novenario en honor de la Virgen. Primero el líder religioso se refirió al rol de los laicos en la Iglesia y en ese sentido resaltó la necesidad de una profunda conversión y renovación eclesial y pastoral, además de la falta de un real protagonismo y reconocimiento del papel de los laicos en la Iglesia y en la sociedad.
En otro momento, resaltó que una herida abierta es el escándalo de abusos de menores y de personas vulnerables en el ámbito de las instituciones eclesiales. No obstante, destacó el trabajo abnegado de los obispos, sacerdotes, personas de vida consagrada y de miles de laicos, quienes están en las parroquias o congregaciones que cuidan de enfermos, ancianos, niños con severas discapacidades, hogares de recuperación de las drogas, comedores comunitarios, entre otros.
En otro momento, se refirió a la situación de los jóvenes y mencionó que el bono demográfico es una riqueza del Paraguay, una oportunidad única e irrepetible, que requiere políticas públicas que apunten a su formación integral para que se constituyan en factor que aporta al desarrollo del país.
“La educación es la clave. Pero una educación de calidad, con gran sentido de la responsabilidad y de la ética. Debemos pensar juntos, sin exclusiones, sobre un proyecto educativo integral. La Iglesia acompañará y apoyará una propuesta educativa que contemple los valores que ayuden a la formación integral de la persona humana”, insistió.
Finalmente, recordó que estamos en tiempos electorales y que abundan las promesas de mejores oportunidades, de un país distinto. “Los católicos son mayoría entre los electores.