- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor Financiero
La perseverancia es una cualidad, más que necesaria, indispensable para triunfar en los negocios. Desgraciadamente pocos son los que se percatan de lo que significa esta palabra.
Muy a menudo se confunde la perseverancia con la obstinación, con la testarudez. El hombre perseverante no conoce el desaliento; para él los obstáculos y dificultades que surgen a su paso no son mas que incidencias y pequeños contratiempos que es preciso vencer.
Pero también es preciso evitar la obstinación, la ciega pasión de avanzar por una senda cuando no se reúnen condiciones para ella o bien cuando la misma presenta pocas posibilidades de llevar al éxito.
Perseverar no es seguir rígidamente un plan previamente trazado, sino aprovechar todas las coyunturas y circunstancias que pueden redundar en beneficio del mismo.
La historia económica del mundo, nos demuestran que la perseverancia, el constante afán de gestionar racionalmente una empresa, de continuar firmemente el camino que se haya escogido, sacando partido de las circunstancias que se hallen al paso para robustecer la marcha, es una cualidad indispensable para todo hombre de negocios, empleado e incluso para todo obrero.
Consiste en dedicar todos los esfuerzos y todas las energías a la consecución de la finalidad que en un principio nos impusimos, sin cegueras ni obstinaciones y testarudeces, observando las circunstancias propias de todo momento, pero también sin rodeos y sin cambios injustificados.
La perseverancia es la cualidad del carácter que nos permite seguir año tras año mientras reunamos condiciones para ello, la ruta que nos hemos impuesto; el mismo afán, el mismo deseo de seguir el camino cuando no se poseen las condiciones necesarias es obstinación, y entonces se confunden lamentablemente la perseverancia y la testarudez y se pierde el tiempo en inútiles y desdichadas tentativas.
Hay muchos atributos que hacen que una persona sea buena en los negocios y el emprendimiento. La creatividad, la disposición a aprender nuevas habilidades, la mentalidad abierta y la atención al detalle son fundamentales en los negocios. Pero hay una cualidad absolutamente esencial para el éxito: la perseverancia.
Beneficios clave para la empresa:
• Innovación y creatividad: obliga a buscar soluciones fuera de lo común ante problemas complejos, llevando a mejoras significativas en productos y servicios.
• Crecimiento y resultados: asegura el cumplimiento de metas a largo plazo y mejora la competitividad, superando expectativas.
• Resiliencia y adaptación: permite a la empresa funcionar bien en momentos de cambio e incertidumbre, convirtiendo fracasos en éxito.
• Cultura organizacional: crea un ambiente de trabajo positivo, colaborativo y comprometido, donde se valora el esfuerzo y se fomenta el desarrollo.
• Liderazgo y confianza: desarrolla líderes resilientes y aumenta la confianza en la toma de decisiones, fortaleciendo la moral del equipo.
Beneficios para los empleados:
• Mayor productividad y enfoque: mantienen la dedicación y se centran en lo controlable, sin perder tiempo en preocupaciones externas.
• Desarrollo profesional: impulsa la adquisición de nuevas habilidades y el aprovechamiento de oportunidades de crecimiento.
• Bienestar y satisfacción: genera orgullo por los logros y una mayor autoestima y autonomía.
• Emprender o dirigir un negocio es sin duda difícil, y los retrasos y los desafíos son frecuentes. Los negocios no son para los débiles. Quienes desarrollan la perseverancia encuentran maneras de superar los desafíos que inevitablemente surgen en los diversos emprendimientos.