- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor Financiero
Nuestro mercado de capitales en 2025 ha marcado un nuevo récord en volúmenes de transacciones realizadas a través de los mercados primario y secundario. Al cierre del ultimo año se han negociado operaciones por USD 8.500 millones, consolidándose como uno de los principales actores de nuestro desarrollo económico a nivel país.
Las transacciones realizadas a través de nuestra Bolsa de Valores han venido creciendo en forma sostenida en los últimos años, acompañando la dinámica de nuestra economía que ha tenido en el 2025 un crecimiento del 6 %.
La participación de las transacciones bursátiles representa aproximadamente el 15 % del PIB, quedando aún suficiente margen por crecer, desarrollarse y diversificarse en nuevos instrumentos financieros que permitan mantenerse como uno de los principales dinamizadores de las inversiones.
El incremento observado en los últimos 12 meses ha sido del 17 % versus 2024. Solo en diciembre de 2025 se han negociado en la BVA por G. 6,25 billones (equivalente a USD 893 millones), superior en un 12 % versus el 2024.
Como ya es habitual del total de transacciones bursátiles, el 64 % han sido en moneda local, correspondiendo el saldo del 34 % a operaciones en dólares por G. 2,23 billones.
En un año en que nuestra economía también tuvo un récord de crecimiento (6 %), las emisiones de títulos-valores en el mercado de valores observaron una singular expansión, demostrando que se ha convertido en los últimos años en uno de los puntales de captación de fondos por parte de las empresas que operan en diversos segmentos de negocios, para financiar sus necesidades de capital de trabajo y proyectos de inversiones en bienes de capital.
El mercado primario ha vuelto a tener una participación superlativa, con un volumen negociado de G. 9,39 billones (USD 1.341 millones), superando ampliamente a lo logrado en el 2024 que fue de G. 6,2 billones. Las emisiones de Bonos Corporativos y del Sector Público en moneda local han tenido una fuerte participación dentro del mercado primario, con un crecimiento del 48 %, marcado por la mayor emisión del sector privado de la historia (G. 512.500 millones).
La emisión de Bonos Corporativos, Financieros y del Sector Público fueron mayoría con una participación relativa del 97 %, correspondiendo el saldo a emisión de acciones, sumando a 155 el total de emisores activos dentro de nuestro mercado de capitales.
Uno de los principales factores de crecimiento en 2025 ha sido la implementación de la nueva Ley del Mercado de Valores 7572/2025, modernizando el marco regulatorio y abriendo puertas a emisores extranjeros y valores digitales, introduciéndose además clases diferenciales de cuotas partes.
En lo que a avances tecnológicos concierne se ha trabajado en la preparación para la integración del sistema Nasdaq, que permitiría una mayor eficiencia y acceso global a este mercado para este año, además de beneficios que traerían aparejados una mayor conectividad, que permitirá mayores facilidades de inversiones a través de aplicaciones móviles en Casas de Bolsa.
Dependiendo de la evolución que le pueda corresponder este año a nuestra macro y microeconomía preliminarmente se estima poder superar emisiones de bonos por USD. 10.000 millones, operando las 24 horas del día. El 2025 ha sido para nuestro mercado de capitales un año excepcional marcado por un crecimiento y transformación tecnológica, constituidas en bases sólidas para una mayor integración y dinamismo dentro de nuestro mercado.
El rol desempeñado por las empresas calificadoras de riesgos ha sido nuevamente positivo, pues a través de las emisiones de informes especializados en donde se analiza en forma técnica y objetiva los diversos aspectos cualitativos y cuantitativos de las empresas calificadas, los potenciales inversionistas tienen a mano una herramienta que coadyuva de forma importante para sus tomas de decisiones.
El salto cuantitativo alcanzado en 2025 no se ha limitado solo al volumen de emisiones, sino también en su composición, diversificación de empresas emisoras, además de la incorporación de nuevos instrumentos y figuras dentro de nuestro mercado, acompañado por un proceso de modernización regulatoria y tecnológica. Con el segundo grado de inversión alcanzado por Paraguay recientemente, es de esperar que este mercado alcance este año un mayor dinamismo acompañado de buenas perspectivas de crecimiento cuali/cuantitativo.

