• Víctor Pavón (*)

La cotización del dólar despierta interrogantes e intereses. Y no podría ser de otro modo. La moneda, cualquiera sea su signo, representa una cantidad determinada de dinero con la que compramos y vendemos bienes y servicios, expresando pérdidas y ganancias presentes y futuras.

Por cierto, y a modo de una breve y necesaria introducción, no fue el Estado el que creó el dinero, fue el resultado de un largo proceso de evolución. Los individuos encontraron un modo de realizar intercambios; primero fue el trueque, luego un bien comercializable como en su momento lo fueron la sal y los metales preciosos.

El dinero surgió a través de las acciones de los individuos y no por efectos de la intervención estatal o de alguien que planificó su existencia. La economía monetaria fue un hecho revolucionario de la civilización sin necesidad del Estado.

Vuelvo a la cotización del dólar. Como sabemos, meses atrás la cotización llegó a 8 mil guaraníes por dólar y ahora está a menos de 7 mil de nuestra moneda. Ciertamente cuando la cotización fue al alza, el banco central salió a intervenir vendiendo dólares que sumado a otras causas como el mayor flujo de capital extranjero hacia nuestro país contuvieron su apreciación.

Luego, precipitadamente bajó el dólar. Se encendieron las alarmas. En este momento se solicita que la banca central haga algo al respecto porque, entre otras cosas, para el sector exportador las ventas se hacen en dólares, pero los costos están en guaraníes. A nuestros exportadores, desde luego, no les agrada la baja cotización del dólar porque reciben menos guaraníes. Por cada dólar que ganan en el exterior se reducen en contrapartida los ingresos y la rentabilidad afectando la competitividad de sus productos.

La exportación está viendo afectada. Esto es cierto. La pregunta, no obstante, es si también y nuevamente el banco central debe intervenir para “subir un poco” la cotización, o como algunos dicen “por lo menos que llegue a 7.100 guaraníes por cada dólar”.

En otros sectores; comercio, combustibles, tecnología, automóviles, repuestos, electrodomésticos, tractores, motos, inmuebles, deudas y el 40 por ciento de la canasta familiar importada se estarían beneficiando con la baja del dólar.

Entonces: ¿Cuál es el precio del dólar? De darse una intervención se estará beneficiando a unos y perjudicando a otros. Resulta, por ende, mucho mejor que la gente decida, el propio mercado, o como bien dijo el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos: Dejemos que el dólar siga su curso.

(*) Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES). Miembro del Foro de Madrid. Miembro del Consejo Internacional de la Fundación Faro. Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado”: “Cartas sobre el liberalismo”; “La acreditación universitaria en Paraguay, sus defectos y virtudes” y otros como el recientemente publicado “Ensayos sobre la Libertad y la República”.

Etiquetas: #precio#dólar

Dejanos tu comentario