- Por Víctor Pavón (*)
Los impuestos no deben ser subestimados. Es dinero que hubiéramos utilizado como individuos que termina en manos del Estado por la coacción ejercida desde el órgano gubernamental. Son un costo y más en una economía emergente como la nuestra.
El aumento de los impuestos en nuestro país será la peor propuesta a tomarse en cuenta. Será fatal para el país. Su impacto será tremendo. Luego de instalados los nuevos aumentos tributarios serán difícil de retrotraer. El sector estatal tiende inexorablemente a convertirse en un centro de decisiones que incluso van más allá de la economía.
De incrementarse los tributos se reducirá el crecimiento del producto interno bruto (PIB), habrá menos empleos junto con el aumento de la informalidad, disminuyendo la recaudación del fisco.
Lo expresado viene a colación por la propuesta del exministro de Hacienda, Dionisio Borda, en su libro “La hora del desarrollo. Paraguay y sus nuevos desafíos”, donde sostiene la necesidad de aumentar los impuestos especialmente en la renta personal y la empresarial e incluso, dice, debe ser modificado el 10, 10, 10, por lo que hay que agregar a su lista el impuesto al valor agregado (IVA).
Esto es, propone deshacernos como país del factor de competitividad tributaria con el que contamos para atraer inversiones. Por ello, discrepo con el exministro Borda, considero se equivoca. Lo expresado por mi parte no solo se detiene en la teoría, sino también en la evidencia empírica.
En efecto, diversas publicaciones científicas como las realizadas por Tax Foundation con el título “What is the evidence on taxes and growth?” (¿Cuál es la evidencia sobre los impuestos y el crecimiento?) con 26 estudios empíricos entre 1983 y 2012 dan cuenta del profundo impacto del alza de los impuestos sobre el crecimiento económico.
La evidencia es contundente: Aumentar los impuestos es negativa para la economía, el ahorro, el crecimiento, la inversión y el empleo. El daño se traslada en una menor capacidad de consumo de la población y, de ese modo, se ven afectadas las recaudaciones tributarias, precisamente lo que más desea el Dr. Borda.
La propuesta, desde luego, seducirá a los políticos dado que les permitirá disponer de más dinero de otros para su redistribución. Se desincentivarán el ahorro y la inversión privada, desalentando a las personas y empresas a trabajar y a invertir debido a que serán menores los beneficios que tendrán por su esfuerzo, innovación y creatividad.
En Paraguay de ninguna manera debemos aumentar ni crear nuevos impuestos, debemos reducirlos y cuanto antes mejor.
(*) Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES). Miembro del Foro de Madrid. Miembro del Consejo Internacional de la Fundación Faro. Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado”: “Cartas sobre el liberalismo”; “La acreditación universitaria en Paraguay, sus defectos y virtudes” y otros como el recientemente publicado “Ensayos sobre la Libertad y la República”.

