EL PODER DE LA CONCIENCIA

Hoy arranca el último tercio de la primavera 2025, puesto que el 21 de diciembre comienza el verano. Hasta ahora los días presentan temperaturas bas­tante agradables, entre mañanas frescas y tardes cálidas que invitan a realizar todo tipo de actividades al aire libre. Como en el relato bíblico del Génesis, en el que José interpreta los siete años de abundancia y los siguien­tes siete de hambruna en el antiguo Egipto, durante esta estación los eventos deporti­vos, los conciertos, las ventas, las cosechas, la provisión de agua serán el deleite de la ciuda­danía y de los turistas que visiten el país, sin embargo, una Niña traviesa permanece escon­dida a la vuelta de la siguiente temporada.

Aunque en el ámbito del clima nada es exacto, los expertos vaticinan una “presencia débil” de La Niña, lo que daría lugar a un verano seco, caluroso y con temperaturas mayores a la media, que se extendería hasta finales de febrero. El impacto de la transición primave­ra-verano en la vida cotidiana será silencioso, pero contundente, por tanto, sería necesario tomar ciertas medidas preventivas.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Los funcionarios, trabajadores y obreros que deban salir a realizar sus tareas a la calle senti­rán el aumento de la temperatura, con menor nubosidad, más rayos del sol en forma directa. Unos tendrán que refugiarse debajo de las sombras, otros recurrir a los acondicionado­res de aire, huyendo del ambiente pesado y buscando el infaltable tereré con hielo. Mucha gente aprovechará el mes de enero para esca­par hacia las playas en busca de menor ago­bio, también habrá menos tránsito debido a que las escuelas permanecerán cerradas por vacaciones, sin embargo, también es posible el recalentamiento de los vehículos y riesgos de incendios a causa de cortocircuitos por el uso prolongado de los aparatos de refrigera­ción instalados de manera precaria.

Los datos meteorológicos para la agricultura advierten que en diciembre se producirían mayores precipitaciones en la región Orien­tal y menos en la zona Occidental; por el con­trario, en enero las lluvias en el norte serían normales o superiores y hacia el sur habría menor incidencia y en febrero continuaría la tendencia en el Chaco. Todo este panorama, siempre teniendo en cuenta el calor diurno por encima de lo normal y con menor capacidad de enfriamiento nocturno.

Otro aspecto importante a tener en cuenta durante este verano es la salud de la pobla­ción. Más que los habituales consejos de mantenerse hidratados y evitar la exposi­ción directa del sol en ciertas horas del día, hay que tener cuidado con la condición de los enfermos y los niños, el agotamiento, la inso­lación y hasta problemas en la piel. Y más, el calor podría ocasionar baja de presión, des­mayos, incluso aumentar el riesgo de sufrir un infarto al miocardio o hasta un derrame.

Durante este mes de noviembre y comienzos de diciembre, las condiciones no variarán en general, aunque ya comienzan a notarse algu­nos picos que no llegan a los 40 °C. En gene­ral, el fenómeno de La Niña se presenta de manera “moderada”, aunque es seguro que el verano traerá temperaturas por encima de la media y olas de calor en algunas zonas puntuales.

Recordando la casi olvidada y tradicional ronda infantil de antaño en la que los niños formaban un círculo y cantaban antes de salir corriendo para no ser atrapados por el lobo, en el ambiente suena una música parecida a “Juguemos en el bosque mientras La Niña no está”. ¿Niña estás?

Déjanos tus comentarios en Voiz