- Por Ricardo Rivas
- Corresponsal en Argentina
- Twitter: @RtrivasRivas
El presidente Javier Milei se encuentra en los Estados Unidos. En Nueva York. Participará allí de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Cuando sea su momento para expresarse ante el foro global más relevante, “reiterará enfáticamente el apoyo argentino al Estado de Israel en sintonía con los Estados Unidos”, aseguraron a La Nación tres encumbrados voceros gubernamentales con el compromiso de no revelar sus identidades.
Algunas situaciones transnacionales, sin embargo, han cambiado sustancialmente desde cuando Javier Milei expuso aquí en 2024. A poco de cumplirse dos años desde el momento en que la organización terrorista Hamás atacó el sur de Israel donde asesinó a poco más de mil personas y se replegó hacia la Franja de Gaza llevando consigo a unos 250 secuestradas, el desarrollo de la guerra en esa región se ha intensificado con lo que –en el seno de la ONU– la cantidad de países que reconocen a Palestina como estado se ha incrementado. Desde ayer, el Reino Unido, Canadá y Australia, procedieron a ese reconocimiento. No es un dato menor.
Sin embargo, el señor Milei no solo cumplirá con su agenda en el Palacio de Cristal –sede de la ONU en NYC– sino que, como habrá de coincidir allí con su homólogo norteamericano Donald Trump y aunque no estaba originalmente en la agenda –según Manuel Adorni, el vocero presidencial– hoy “se reunirá en una bilateral” con el jefe de la Casa Blanca. Aunque “vale precisarlo– ese nuevo encuentro no tendrá el carácter de visita de Estado del presidente argentino a ese país.
Si bien no se ha informado formalmente aquí cuál será la agenda que habrán de abordar ambos mandatarios, trasciende insistentemente en la capital argentina que “la marcha de la economía y el proceso electoral” local serán abordados por ambos líderes. ¿Se renovará más ostensiblemente el respaldo político de la administración republicana a la administración libertaria? “¡Por supuesto! Milei es el aliado más importante que el presidente Trump tiene en la región con proyección global”, responden los informantes e inmediatamente destacan que “es inminente la llegada al país del empresario Peter Lamelas, el flamante embajador norteamericano designado cuyo nombramiento fue aprobado por el Congreso norteamericano”. “Recuerde usted que el señor Lamelas, ante el comité parlamentario que analizó su designación como embajador en la Argentina, hizo pública su preocupación por el avance de China en este país” al igual que otros altos funcionarios estadounidenses los que, además, recordaron que el Banco Central dispone aún –desde 2011– sucesivos créditos chinos (swaps) con los que se sostienen las reservas para que el balance de esa institución no se resienta, lo que facilita los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), por solo mencionar algunos organismos multilaterales.
Asimismo, el líder argentino recibirá en USA de manos de Scott Bessent, secretario del Tesoro, el premio Global Citizen Award del Atlantic Council, por lo que ambos encuentros en el más alto nivel despiertan aquí gran expectativa porque, aunque nadie lo confirma ni desmiente formalmente, el mandatario local podría exponer a Bessent la situación financiera de este país que, entre enero y junio de 2026, tendrá que pagar unos USD 9.000 millones para honrar vencimientos crediticios externos. ¿Accederá a esa petición el jefe del Tesoro estadounidense como se comprometió públicamente para hacerlo en febrero pasado cuando visitó la Argentina? No hubo respuesta concreta por parte de los consultados que, sin embargo, destacaron que “lo que Bessent decida marcará, sin dudas, cómo habrá de proseguir la ejecución del programa económico argentino que realiza el ministro Luis Caputo”.
El pasado viernes, al cierre de las operaciones bursátiles y cambiarias, la sobretasa de riesgo que la Argentina debería pagar si consiguiera tomar créditos en los mercados voluntarios -según JP Morgan- se ubicó en unos 1.442 puntos básicos, mientras que el valor del dólar oficial alcanzó a los 1.515 pesos por cada unidad de la moneda norteamericana.
Ambos indicadores, en el orden interno, generan turbulencias políticas, económicas, micro y macro financieras con afectación además del consumo, la producción y el empleo. Mientras, en Buenos Aires, las tres encumbradas fuentes gubernamentales ya mencionadas, aseguraron a este corresponsal que aquí, “todo está en estudio y –en algunos casos– en revisión y relanzamiento para asegurar la victoria que alcanzaremos el 26 de octubre” cuando se desarrollen dentro de 34 días las elecciones parlamentarias de medio tiempo.
Por su parte, dos altos dirigentes del oficialista partido La Libertad Avanza (LLA) –también en reserva identitaria– además de ratificar los dichos de las fuentes ya aludidas, con seguridad adelantaron que “todas las encuestas nos indican que hasta hoy (sábado último en la mañana) lideramos la intención de voto con entre 33 y 37 puntos”; “el triunfo está asegurado en 14 provincias”; y, si bien nadie aceptó hacer una proyección sobre resultados en todo el país, sí afirmaron saber que “en el Parlamento tendremos un bloque con más de 70 bancas en la Cámara de Diputados [hoy son 37] y aproximadamente 14 en la de Senadores”, donde actualmente son 6.
¿Y qué pasará en la provincia de Buenos Aires donde el 7 de septiembre último perdieron por casi 14 putos? 2El panorama allí será bien diferente por cuanto los temas en debate en la elección del medio tiemplo nacional del venidero 26 de octubre no serán de interés territorial o provincial, sino que la gente entiende muy bien que será para elegir una Argentina diferente que deje atrás décadas de fracasos y nos acompañará”, coincidieron en responder.
De hecho y más allá de las respuestas obtenidas, las operaciones comunicacionales de campaña que todas las fuerzas políticas involucradas en la disputa electoral realizan aquí, con la constante divulgación de los resultados parciales y/o fragmentados de las encuestas que encargan como insumos básicos de campaña tanto oficialistas como opositores, al igual que lo que sucediera incluso en los días previos al triunfo del peronismo en la provincia de Buenos Aires 15 días atrás, indican que “la avanza aparece triunfante por entre 3 y 5 puntos en todo el país o, en su defecto, pronostican empates técnicos” para esos comicios. Con esos resultados, al señor Milei le alcanzaría para disponer en el Parlamento de un “tercio defensivo”, categorizó una de las fuentes consultadas lo que le permitiría impedir que eventuales vetos a leyes que desde la perspectiva presidencial, de ser aplicadas, comprometerían el equilibrio fiscal pudieran ser rechazados por el Congreso. De ser así, el gobierno estima que estarían aseguradas –en los dos años que restan al presente mandato presidencial– las reformas estructurales que se comprometieron a realizar con el FMI.

