- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor financiero
- jzaratelazaro@gmail.com
Si bien algunos analistas internacionales se muestran algo escépticos con relación al comportamiento de nuestro mercado de capitales, la realidad es distinta, pues en lo que va de este año se han negociado bonos (renta fija y variable) por G. 4.922 billones, equivalente a un poco más de USD 630 mil millones, cifra récord hasta ahora.
No es mera casualidad, ya que desde hace varios años a través del ente regulador (Superintendencia de Valores-SIV), junto a la Bolsa de Valores de Asunción, casas de bolsas y empresas calificadoras de riesgos, viene realizando un trabajo con mucho profesionalismo haciendo posible que a la fecha empresas corporativas del sector privado, entidades financieras, municipalidades y el Ministerio de Economía sigan operando activamente emitiendo bonos en guaraníes y dólares de mediano y largo plazo, con buen nivel de aceptación por parte de los inversionistas (personas jurídicas y físicas), radicando una de las virtudes de este segmento de negocios en el mercado secundario, donde los tenedores de bonos a través de sus casas de bolsa tienen la posibilidad de negociarlos anticipadamente antes de sus vencimientos.
Si comparamos con lo negociado a noviembre de este año, observamos un incremento del 42 por ciento vs. igual periodo del año anterior, lo que habla de las virtudes del mercado bursátil, uno de los principales coadyuvantes de nuestro desarrollo económico, donde las empresas emisoras tienen la facilidad de diseñar su prospecto de emisión, ajustado a su capacidad generadora de fondos actual y proyectada, que permitan un repago regular de capital e intereses devengados a los inversionistas, con tasas pasivas incluso más atractivas de lo que pueda ofrecer el sistema financiero, dado que no se da intermediación alguna.
Las proyecciones iniciales de los directivos de nuestra bolsa de valores fueron de un poco más de USD 5 millones, sobrepasando ampliamente al cierre de noviembre 2024 (USD 6.200 millones) demostrando la confianza de los inversionistas, con emisiones de bonos que cuentan con calificaciones de riesgos emitidas por empresas especializadas, permitiéndoles analizar y evaluar en mayor detalle sus decisiones de inversión, puesto que los informes incluyen aspectos cuali/cuantitativos y comportamiento de los principales indicadores económico/financieros comparativos realizados de forma objetiva y muy profesional.
El crecimiento sostenido observado en estos últimos años se debe al trabajo bien hecho de los principales participantes de este mercado, quedando aún mucho margen de crecimiento, expansión y diversificación de instrumentos financieros.
Desde el punto de vista macroeconómico, las operaciones dentro del mercado bursátil local equivalen cerca del 15 por ciento del PIB, con perspectivas de crecimiento año a año dependiendo de la evolución que le pueda corresponder a nuestra macro y microeconomía.
Si bien el crecimiento obtenido es aún distante vs. otros países de la región, tengamos en cuenta que nuestro mercado de capitales recién desde hace aproximadamente 10 años viene observando un acelerado crecimiento.
El grado de inversión que nos otorgara recientemente una de las calificadoras de riesgos internacionales es una muestra de que venimos haciendo bien los deberes. No obstante, persiste todavía ciertas debilidades estructurales que deberán ser corregidas y superadas en el corto plazo.
Debemos orientarnos no solo a crecer y expandirnos a nivel doméstico, sino también hacia afuera, teniendo en cuenta que inversionistas extranjeros han puesto su mirada hacia nuestro país.
El instrumento financiero más utilizado para las transacciones bursátiles son los bonos de renta fija en guaraníes y dólares, equivalente a aproximadamente 97 por ciento del total emitido a noviembre de 2024, donde los bonos de renta variable (acciones) y los fondos patrimoniales de inversión vienen observando un buen comportamiento, por lo que esperamos que el 2025 sea el inicio de una mayor consolidación de este mercado, dado que hoy día los potenciales inversionistas cuentan con un cúmulo de informaciones cualitativas y cuantitativas que les permiten sopesar mucho mejor sus decisiones de inversión.

