EL PODER DE LA CONCIENCIA
- Por Alex Noguera
- Periodista
- alex.noguera@nacionmedia.com
El universo guarda secretos que por más de que los humanos tratemos de desentrañar, por su complejidad, devienen en utopías. El jueves, por ejemplo, al tiempo que millones de personas disfrutaban del partido entre las selecciones de Paraguay y Argentina, una artista de grandes quilates abandonaba el plano terrenal. Por un lado, felicidad; por el otro, tristeza que llegaba al grado de conmoción. ¿Cómo es posible que se den dos situaciones tan antagónicas al mismo tiempo? Es el primer misterio con el que arrancamos esta entrega.
A modo de homenaje, podemos reconocer con justicia que María Elena Sachero era una consumada artista con capacidad de interpretar con maestría diferentes personajes. Era capaz de ser una mujer normal o convertirse en una heroína o en lo que su papel sobre las tablas lo exigiese. Ese talento de una persona de poder encarnar diferentes facetas es nuestro segundo misterio.
En tanto que ella era capaz de convertirse en diferentes personas, actualmente la ciencia se tropieza con un misterio mucho más grande –el tercero– al que le dieron el nombre de doppelgängers, que en palabras simples se trata de personas tan iguales físicamente que parecen gemelas, sin ser familiares.
Tal vez siempre los hubo y nadie se daba cuenta, pero hoy con las redes sociales y los avances científicos, cada vez es más frecuente que estos sosías se encuentren. ¿Imaginan que van por la calle y de pronto se ven a sí mismos viniendo hacia ustedes? Mismo cabello, mismos ojos, mismas facciones, misma altura, mismo cutis, todo igual, como si fuera un hermano gemelo desconocido. Eso es un doppelgänger.
Este fenómeno llamó tanto la atención que los científicos hasta encontraron increíbles coincidencias genéticas entre personas que no eran familiares entre sí, pero que revelaban conexiones biológicas sin explicación.
Este descubrimiento llevó al genetista español Manel Steller a concluir que, con 7.000 millones de personas en el mundo, “hay una cantidad limitada de formas de construir una cara humana”.
A pesar del descubrimiento en este siglo de la existencia de los doppelgänger, desde hace muchos años las personas también vienen encontrando su alma gemela que, sin ser parecidos físicamente, sí comparten conexiones muy profundas como gustos, tendencias, amistad y hasta amor. Es nuestro cuarto misterio de hoy. ¿Qué son las almas gemelas? ¿Por qué se dan? ¿Hasta qué punto podemos sentirnos completamente cómodos, en confianza con una persona extraña, al punto de llegar a la espiritualidad?
Así llegamos al quinto misterio: el alma. Aunque no sepa exactamente qué es, culturalmente casi el 90 % de los paraguayos cree en la existencia del alma, sin embargo, hay tantas preguntas en este ámbito en las que no pensamos y que no tienen respuesta.
La creencia generalizada es que cada persona tiene un alma y la primera incógnita se refiere a ¿en qué momento adquirimos una? ¿En la concepción o recién al nacer? ¿El alma se genera al entrar el espermatozoide en el óvulo o viene de algún lugar para formar parte de la nueva persona que va a nacer?
¿Se puede formar un plano espiritual a partir de la materia? Y si no es así, quiere decir que las almas se encuentran en algún lugar esperando que ocurra una concepción. ¿Qué hacen esas almas en ese lugar mientras esperan ser implantadas?¿Dónde queda ese lugar en el que millones de almas esperan su turno para “entrar” en un cuerpo?
¿Cuántas hay? ¿Hay un número ilimitado de almas que aguardan en ese lugar o al morir una persona regresan a ese sitio a esperar un nuevo cuerpo, como una eterna reencarnación? De ser así, ¿es capaz el alma de almacenar recuerdos de vidas pasadas como ocurre inexplicablemente con algunas personas que recuerdan hechos, familiares, situaciones y hasta idiomas que nunca han aprendido?
De una cosa sí podemos estar seguros, de que el universo guarda muchos misterios y que cuanto más indagamos, más preguntas quedan sin respuestas.

