- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- jzaratelazaro@gmail
Hace algunos días se desarrolló el primer encuentro del Consejo de Ministros, encabezado por el presidente Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana.
Estuvo enfocado en la coordinación de los planes de acción que permitan dar un seguimiento/monitoreo estrecho a los proyectos encarados por el Gobierno, además cursos estratégicos alternativos orientados a la resolución de los problemas administrativos suscitados durante el gobierno anterior, habiendo sido en este primer encuentro el tema primario abordado la lucha contra la corrupción que precisará de un abordaje técnico-profesional dinámico y sostenido, que permita ir superando este flagelo que perjudica terriblemente a nuestra microeconomía.
Peña fue enfático y claro en señalar a sus secretarios de Estado acerca de la decisión asumida de combatir la corrupción, tema neurálgico que también ya fue abordado en la cumbre de poderes, con representantes del Poder Legislativo y Judicial, además del Ministerio Público y de la Contraloría.
Santiago fue concreto al señalar que desde el Poder Ejecutivo no será tolerable la corrupción, puntualizando que una lucha en soledad no será posible, pues se los deberá abordar y enfocar con convicción como política de Estado.
Remarcó a todos sus ministros acerca de la importancia primaria de mantenerse enfocados y con una buena coordinación interinstitucional, enfatizando sobre la importancia implícita de estos tipos de reuniones, que permitan poder salir de allí con soluciones, y así orientarse a un sustancial mejoramiento de la gestión de cada uno de ellos, señalando que nuestro país cuenta con las condiciones necesarias para apuntar a un mayor desarrollo económico y social.
Entre los ejes temáticos abordados, se puso énfasis en la calidad educativa que se deberá brindar a los alumnos y paralelamente la reivindicación salarial que precisan los docentes llegándose a un acuerdo, y que ojalá pueda redundar en beneficio de una sustancial mejora dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
El nuevo ministro de Economía y Finanzas remarcó que están trabajando por un PGN 2024 rígido apuntando con prioridad a los sectores de educación, salud y seguridad.
No será una tarea fácil teniendo en cuenta el “cráter” de deudas que nos ha dejado como “herencia maldita” del gobierno que acaba de irse.
Antes de concluir la reunión, Peña les instó a sus ministros a trabajar coordinadamente, a que salgan de su “zona de confort”, ya que si se mantienen encerrados entre cuatro paredes no se podrán llegar a los objetivos a los cuales apuntan dentro de los primeros 100 días.
Los ministros tienen en sus entidades a clientes internos y externos como acontece en cualquier empresa, debiendo abocarse con fuerza y profesionalismo a ambos segmentos, dado que de lo contrario sería muy difícil poder llegar a resultados cuali/cuantitativos en función a los planes del Gobierno, y no hay tiempo que perder, puesto que la ciudadanía se siente angustiada por el mal manejo que se ha dado en los últimos cinco años, afectando adonde “más duele”, que es en nuestro bolsillo y en la inmensa cantidad de gente sin fuentes de trabajo.
Esperemos que los planes para el mejoramiento de la asignación de recursos de la cartera de Desarrollo Social se concrete de la mejor forma, que apunte a una recuperación en la calidad de vida de los sectores más vulnerables de nuestro país, viéndose ahora beneficiado los receptores de Tekoporã con un incremento del 25 por ciento.
Tampoco podemos obviar la importancia primaria que reviste el acceso a la vivienda de las personas de escasos recursos, y que ojalá la persona que está ahora frente el MUVH pueda ir concretándolo de la forma más fluida y eficaz posible, dado el importante déficit habitacional que sigue afrontando nuestro país (aproximadamente 1.200.000).
De igual modo, todo lo que atañe a la seguridad, donde estamos cada vez peor imponiéndose de parte del Ministerio del Interior y del nuevo comandante de la Policía Nacional con sus colaboradores una acción enérgica para darle una solución a este flagelo que nos mantiene en vilo las 24 horas del día.
Una vez completado los 100 días recién podremos visualizar el nivel de proactividad y eficiencia de cada uno de nuestros ministros, no habiendo margen de error para ninguno de ellos.
Santiago fue concreto al señalar que desde el Poder Ejecutivo no será tolerable la corrupción, puntualizando que una lucha en soledad no será posible, pues se los deberá abordar y enfocar con convicción como política de Estado.

