Si te pregunto cuál es la capital de Hungría o cómo se llama el grupo que canta “Vuela vuela”... ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? ¿Intentar recordar lo que diste en el colegio o la música que bailaste en los 90, o simplemente abrir tu teléfono y buscarlo en Google? La respuesta es obviamente la segunda. Lo buscamos todo, lo consultamos todo, incluso ya no recurrimos a las referencias o a los croquis para llegar a un lugar, sino que dejamos que Google Maps o Waze nos lleven a ella y por la “ruta más corta”. Beneficios de la modernidad del siglo XXI dirían muchos, pero otros, principalmente los neurocientíficos, estamos seriamente preocupados por esto y por el impacto que podría tener tanto en la vida diaria como en la misma educación.
El efecto Google es un fenómeno en el que la memoria de las personas rinde peor con información de fácil acceso que con información difícil de obtener. Como resultado, inconsciente o conscientemente una persona ve inútil esforzarse por recordar datos que quizás hace unos años sí habría retenido mentalmente. Diversos estudios ya han ahondado el efecto Google de forma empírica. Es un mecanismo adaptativo que impide al cerebro almacenar información innecesaria. Al fin y al cabo, ¿por qué querríamos recordar datos complicados, números o fechas de aniversario si podemos confiar en el celular o la computadora?
Aunque el efecto Google tiene ventajas (podemos recordar otros datos), los expertos tienen una inquietud al respecto. Todavía hay que investigar más a fondo al respecto. Algunos estudiosos creen que el efecto Google ayuda a ser más eficiente en un entorno dominado por las nuevas tecnologías mientras que otros hablan de riesgos potenciales. El primer riesgo es el de la dependencia. Si se ha creado una memoria tecnológica externa a la nuestra, inevitablemente sentimos la necesidad de estar el mayor tiempo conectado a ella, y esta sensación puede causar estrés y ansiedad, incluso siendo un posible colapso tecnológico algo que podría ser terrible para las personas más dependientes de la tecnología donde muchos perderán años de información y conocimiento irrecuperable si ocurre algún error técnico.
El segundo riesgo es una ausencia de pensamiento crítico. Las personas pueden aprender a creer la primera información que encuentren online, y que por ello se pierda la facultad de saber leer entre líneas o conectar datos aparentemente dispares para sacar nuevas conclusiones. Hay un tercer riesgo que aún se está estudiando: la perdida de información visual.
¿Cómo evitar el efecto Google? Hay 3 estrategias simples que mejorarán la memoria en tiempos modernos.
1. Hacer un esfuerzo consciente por buscar información: tomar total atención de la información que se está procesando en lugar de leer mientras haces otras cosas a la vez. Evitar la actividad multitarea.
2. Tomar notas a mano en lugar de imprimir la página de la Wikipedia con todos los datos. El proceso de sintetizar y escribir información fuerza a la mente a ir más lenta y prestar atención, lo que ayudará en el procesamiento y recuerdo de datos.
3. Dejar los dispositivos en casa o buscar formas de usar menos los celulares o computadoras. Si nos distanciamos de la tecnología, nos forzamos a recurrir a la mente y capacidad de aprendizaje.
Eso sí: todos los extremos son malos. No se debe cortar toda comunicación con Google o apagar por siempre tu móvil. A día de hoy, distanciarse demasiado de la tecnología también tiene efectos negativos. No olvidemos que la tecnología también nos tiene DE LA CABEZA. Nos leemos en siete días.
La súplica del alcalde de São Paulo genera asombro en Argentina
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La súplica del alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes, para que empresas no vengan a Paraguay, sigue dando de qué hablar y en esta ocasión las manifestaciones retumbaron en Argentina, donde un conocido periodista se mostró asombrado y habló del pedido realizado a la gigante de internet, Google.
Un sorprendido Eduardo Feinmann se hizo eco de las declaraciones de la autoridad de la ciudad más rica de Brasil, a través del aire de la famosa Radio Mitre. El conductor, junto con su equipo, comentaron ampliamente lo expresado por el jefe de la urbe brasileña.
“Tenemos una ciudad de 12 millones de habitantes con este nivel de complejidad. Y todos aquí ya lo saben, pero es importante decir que Paraguay, desafortunadamente, muchas empresas de aquí se van para allá, una pérdida terrible para nosotros. Google no se va para allá, por Dios, ¡fabriquen aquí!”, fue la frase que sigue resonando y que fue mencionada en la inauguración del Centro de Ingeniería de la compañía de Mountain View en la capital paulista. En el sitio se encontraba el presidente de Google Brasil, Fabio Coelho.
Feinmann catologó lo mencionado como un “grito desesperado” por parte del alcalde de la ciudad más rica del Brasil, ante lo que se puede llamar el fenómeno de Paraguay como destino de inversiones del país vecino.
Pero eso no fue todo, considerando que recordó algunas de las ventajas que ofrece el país a las empresas que buscan afincarse. “¿Por qué ruega el alcalde de la ciudad más rica de Brasil? Porque 232 empresas brasileñas ya se fueron a Paraguay, porque las consultas de las empresas de São Paulo para mudarse a Paraguay subieron 50 %, porque en 2025, 23.500 brasileños pidieron residencia permanente en Paraguay, ¿ustedes se dan cuenta de lo que estamos hablando, no?”, destacó.
Posteriormente, enumeró algunas diferencias que juegan a favor de Paraguay, como el bajo costo de la energía y que impuestos gravan el 10 %, mientras que en Brasil rondan el 30 %, en algunos casos. “Empresarios, profesionales y jubilados, todos buscando lo mismo: menos impuestos, menos burocracia, más libertad. Por eso se están yendo de Brasil a Paraguay y un intendente, un alcalde, está pidiendo por favor no te vayas a Paraguay, es increíble ¿no?”, expresó Feinmann asombrado.
Un integrante del programa acotó que el costo del metro cuadrado de vivienda en Asunción está casi al mismo precio que Buenos Aires. “La construcción en Paraguay está volando”, resaltó.
La marca Lupo se encuentra operando actualmente en Paraguay. Foto: Archivo
Marcas de Brasil
La situación es real y se está sintiendo en el país vecino. Marcas como Lupo, Döhler y otras están invirtiendo decididamente en Paraguay para operar desde el territorio nacional y expandirse en la región. El Régimen de Maquila es un poderoso imán que atrae a las compañía, ya que les permite emprender a nivel local y exportar con beneficios.
El consumo máximo diario permitido de sal es de 5 gramos para un adulto sano, lo que equivale a una cucharadita pequeña rasa de sal de mesa. . Foto: Ilustrativa
La sal, el enemigo silencioso que millones consumen sin medir el peligro
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Desde este lunes 11 hasta el 17 de mayo se recuerda la Semana Mundial de Sensibilización sobre Consumo de Sal. Aunque para muchos este aspecto pasa realmente sin consecuencias, con el tiempo se convierte en un problema mortalmente peligroso.
La primera señal de alarma para la ciudadanía la establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), teniendo en cuenta que el consumo máximo diario permitido de sal es de 5 gramos para un adulto sano, lo que equivale a una cucharadita pequeña rasa de sal de mesa.
El pensamiento generalizado es que esa cantidad es muy poca, al punto que la mayoría de la gente está acostumbrada a ingerir esa cuchadatita rasa de sal para sazonar el plato cada vez que se sientan a la mesa, ya sea en el almuerzo, en la cena o en toda ocasión que se presente.
Tres detalles que hay que tener en cuenta son:
el primero, que esa cantidad incluyetoda la sal que se puede consumir en el día, no solo la que se le agrega al cocinar
segundo es que la ingesta extra se produce cada vez que la persona consume pan, queso, embutidos, snacks (papas fritas/pororó, palitos saladas), comidas rápidas y hasta salsas industriales
tercero es la concientización de que el consumo excesivo de sal sí es muy serio porque la hipertensión muchas veces no da síntomas hasta que el daño ya ocurrió.
Desde el Miniserio de Salud advierten que el consumo excesivo de sal incrementa el riesgo de hipertensión, la principal causa de accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardíacas, además de los problemas renales. El fantasma silencioso de la hipertensión es uno de los factores de riesgo más importantes de muerte cardiovascular en el mundo.
El fantasma silencioso y mortal se viste de blanco como la sal y solo se la ve cuando es demasiado tarde. Foto: Ilustrativa
Yodo en la sal
Las autoridades sanitarias indican que en Paraguay, el Programa Nacional de Control y Prevención de los Desórdenes por Deficiencia de Yodo (DDY) garantiza que la sal que llega a la mesa contenga la cantidad adecuada de yodo para la salud.
“Las Guías Alimentarias del Paraguay promueven una alimentación saludable a través de 12 mensajes prácticos. Ponemos en práctica la recomendación número 8: “La sal: úsala con moderación, pero siempre verifica que sea la sal adecuada”.
Finalmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que la yodación de la sal y la reducción de su consumo a menos de 5 gramos diarios son medidas compatibles, seguras y efectivas, con grandes beneficios para la salud pública. “Con pequeños cambios como este, cuidamos nuestra salud y la de nuestras familias”, reiteraron.
Aunque parezca un hábito inofensivo, el exceso de sal puede convertirse en una amenaza silenciosa para la salud. Reducir su consumo, leer las etiquetas de los alimentos y optar por una alimentación más natural son pasos simples que pueden prevenir hipertensión, enfermedades cardíacas y daños renales. En esta Semana Mundial de Sensibilización sobre el Consumo de Sal, el llamado es claro: menos sal hoy significa más salud y calidad de vida mañana.
“La democracia requiere de memoria histórica consolidada”
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Fotos: Pánfilo Leguizamón
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos conversa con la socióloga argentina Florencia Prego, quien desarrolla una investigación sobre el Paraguay contemporáneo y las huellas institucionales del estronismo. Su trabajo se centra en figuras constitucionales como la prohibición de la reelección presidencial, el juicio político y el estado de excepción, mecanismos concebidos en la transición democrática para limitar el abuso de poder, pero que con el tiempo terminaron utilizándose en el marco de las disputas políticas.
–¿Cómo empezó tu relación con la historia del Paraguay?
–Yo integro un equipo de investigación que nos dedicamos a los estudios sociales latinoamericanos. Generalmente hacemos muchos estudios comparados. La riqueza, la perspectiva que tenemos justamente se centra en eso, en poder hacer esos análisis que trabajen dos a tres casos o más. Y mi directora, la doctora Lorena Soler, ella es una paraguayóloga, como le decimos, hace muchos años estudia Paraguay. Yo me empecé a interesar, a tener algunas preocupaciones o empecé a hacerme algunas preguntas que siempre giraron en torno a la dictadura y el autoritarismo. Encontré en Paraguay un caso muy singular, porque me parece que las características que tuvo el estronismo, con esas especificidades, con esas singularidades y particularidades, lo hacen un caso muy interesante para tratar de aplicar, o que me servían a mí para pensar los problemas que yo tenía en la cabeza.
–¿Qué encontrás de la dictadura de Stroessner que te parecen resaltantes?
–Lo que me resulta muy desafiante para pensar el estronismo es pensarlo más allá de una dictadura, es decir, efectivamente fue una dictadura, pero creo que tiene una vuelta más que nos permite complejizar, que es pensarlo como un régimen autoritario. El estronismo supo combinar, más allá de la coincidencia temporal que tuvo con las dictaduras del Cono Sur, que fueron tardías en relación al estronismo, ¿no? Se dan en otro contexto. Para mí, la singularidad que tiene el estronismo es la combinación entre lo que fue una dictadura, que tuvo un sistema represivo, que rigió el estado de sitio de forma permanente prácticamente, con lógicas y dinámicas de la democracia liberal. Es decir, había instituciones, había elecciones con proscripciones políticas, elecciones restringidas. Es decir, cómo se respetó esa fachada de la democracia liberal. Entonces, lo que me resultó siempre muy interesante del estronismo es que permitía poner sobre la mesa el debate de que puede existir la legalidad sin democracia. Y es también lo que a mí me permite explicar o empezar a problematizar lo que trabajo posteriormente, que es la transición y la reforma a la Constitución, y cómo se empiezan a pensar los mecanismos para tratar de controlar o evitar la repetición de un régimen como el Stroessner.
PACTO DEMOCRÁTICO
–¿La constituyente del 92 que fue en términos de dejar ostensible el borrón y cuenta nueva?
–Decir que fue el borrón y cuenta nueva puede ser y no ser al mismo tiempo. Porque la transición y la reforma a la Constitución no es que parte de una tabla rasa. La Constitución del 92 le viene a responder al estronismo. Es el pacto democrático por excelencia en Paraguay. Una constitución que, sin duda alguna, creo que tuvo elementos muy positivos y que era realmente necesaria para la transición a la democracia. No había democracia posible si no se reformaba esa Constitución en Paraguay. Podemos discutir que una cosa es la norma y otra cosa es la aplicación, ¿no?
–No recuerdo qué porcentaje, pero era una mayoría de hombres del Partido Colorado que pertenecían al estronismo sentados en una constituyente para cambiar los aires de la dictadura a la democracia, ¿no?
–Era una constituyente amplia, ¿no? Pero ahí hay dos cosas que me interesa resaltar. La transición en Paraguay se enmarca en un proceso de transición hacia la democracia en América Latina en general, ¿no? En el marco de lo que se dice esta tercera ola. Un poco más tarde y tiene una singularidad cuando se piensan las transiciones en América Latina. En Argentina fue la guerra de Malvinas detonó, en otras fueron transiciones más pactadas, el poder civil con los militares. En Paraguay la singularidad es que el Partido Colorado, que fue el partido por excelencia del estronismo, continúe es la marca distintiva de la transición para pensarlo en términos comparativos. Ahí creo que está un poco la clave, pensar esta continuidad, ¿no? En esta idea de transición algunos hablan de transición inverosímil.
CONCENTRACIÓN DE PODER
–¿Cuáles son te parece las instituciones más nítidas que hacían de cazafantasmas contra la dictadura que se instalan con la constituyente, a citar en primer lugar la no reelección?
–Yo creo que la constituyente del 92 viene a intentar resolver el problema de la concentración del poder en el Ejecutivo. Esta idea de tratar de construir mecanismos constitucionales o herramientas constitucionales que controlen o eviten las extralimitaciones por parte del Poder Ejecutivo, que resuelvan la concentración de poder, la descentralización de ese poder, etc. Y en este intento por resolver ese desequilibrio heredado de la Constitución del 67 se acabó generando, creo yo, un desequilibrio, en este caso a favor del Poder Legislativo, ¿no? Y ahí aparece una figura que analizo, la del juicio político, que expone un poco esta situación. La Constitución buscó crear mecanismos constitucionales para limitar al Poder Ejecutivo, pero después esos mecanismos, desde la transición en adelante, cuando empezaron a aplicarse, en realidad empezaron a ser utilizados por las élites político-partidarias para resolver los conflictos políticos como un elemento de competencia. Y el juicio político es tal vez el caso o el elemento más gráfico de todo eso.
–Hay un paquete de hechos que instala la constituyente y que terminan siendo herramientas de pelea política, ¿no?
–Una de las figuras que me parecen claves para pensar la transición y la posibilidad de consolidación de la democracia en Paraguay, y para entender los límites a la hora de pensar cómo se puede estabilizar o no un sistema político, es la reelección presidencial. Esta idea de prohibir la reelección presidencial pensando que esa era como la garantía para evitar la repetición de gobiernos autoritarios en un país donde la concentración y centralización del poder, el autoritarismo, las lógicas y las dinámicas autoritarias son de larga duración. Cuando uno ve los momentos en que se intentó reformar o poner en discusión mínimamente, eso generó crisis política, sobre todo en el 2017. Es una fibra muy sensible para la sociedad paraguaya la reelección presidencial.
–¿Cuáles son los ejes de tu investigación?
–Yo analizo en mi investigación tres mecanismos constitucionales. La prohibición de la reelección presidencial, el juicio político y el estado de excepción. ¿Por qué tomo estas tres figuras? Porque creo que vienen a responder y a reponer ese pasado estronista. La reelección presidencial, por todo lo que ya conversamos; el juicio político, que en la Constitución del 67 no podía aplicarse al presidente, y el estado de excepción, porque el estado de excepción viene a responder al estado de sitio estronista, ¿no? Y el estado de sitio estronista, como figura constitucional que podía aplicarlo principalmente o exclusivamente el Poder Ejecutivo, con el estado de excepción de la reforma y de la transición a la democracia también se introduce el mecanismo del control parlamentario, y eso me lleva nuevamente a pensar ese nuevo equilibrio o desequilibrio que propone la Constitución del 92.
RECORTE TEMPORAL
–El tema de seguridad fue el que menos estuvo en el ojo de la tormenta probablemente.
–Yo tomo por una cuestión de recorte temporal desde el 92 al 2017, es decir, desde la reforma hasta la crisis política por la enmienda. En ese período el estado de excepción se declaró en cuatro oportunidades, dos bajo el gobierno de (Luis Ángel) González Macchi y dos bajo el gobierno de Fernando Lugo. ¿Qué advierto ahí? Si uno ve el primer estado de excepción que se declara en el Paraguay democrático fue en el año 2000 ante esa intentona golpista que fue sofocada muy fácilmente en ese momento y repudiada también. Se declara en un momento podríamos decir para garantizar el orden. Mientras que tanto en 2010 como en 2011 en realidad ahí el estado de excepción empieza a funcionar más como una figura y si vemos cómo termina el caso de Fernando Lugo con su destitución, para resolver o intentar resolver conflictos sociales de otra envergadura. Estamos hablando sobre todo del año 2010 y 2011, donde el conflicto campesino era muy complejo, sobre todo en la zona norte del país. Y eso no se puede desligar de cómo terminó después Fernando Lugo. Es decir, yo creo que, en su caso, el estado de excepción sirvió para ir erosionando esa legitimidad del gobierno de Lugo o de su misma figura, ¿no?, tanto para afuera como para adentro de su propia base social.
–El tema de la prohibición de la reelección no refleja algún tipo de inseguridad al respecto de cómo podemos ser dueños de nuestro propio destino, digamos. Eso de decir que si tenemos esta institución podemos reelegir mal.
–Bueno, esas son dinámicas que nos exceden completamente. Cómo votan y quién gane después se verá. Para mí el desafío está en pensar la aplicación y los usos políticos de las cosas. Después los desenlaces son los desenlaces y los resultados son los resultados, que también hay que pensar las condiciones que posibilitaron o que llevan a esos resultados.
APOLITICIDAD
–¿Te parece que también hay un debilitamiento del debate político?
–Yo creo hay un decaimiento. Creo que también está muy vinculado, y acá me vuelvo un poco a mi patria chica, a una situación de hartazgo, cansancio, donde se empezó a poner de moda la idea de la apoliticidad. No hay nada más político que decir “soy apolítico”. Todos somos políticos y, en todo caso, no cumplimos la función del político, pero cualquier intervención es una intervención política. Decir “no soy político, pero estos son la casta”. Bueno, ahí hay un posicionamiento claro respecto a un debate político ideológico, sin duda alguna. Pero sí creo que hay como una cosa más generalizada donde la política está pensada en una dimensión peyorativa y está este distanciamiento.
–¿Estudiaste algo sobre las nuevas generaciones y la dictadura? Hay chicos que ya no tienen una memoria del dolor, ¿no?
–Claro, está cada vez más lejos. En Argentina se cumplieron 50 años de la última dictadura cívico-militar. El gran desafío es que la democracia necesariamente requiere de memoria histórica consolidada, porque la democracia existe como tal, como forma, porque va vamos y votamos, pero son democracias cada vez más débiles o con improntas cada vez más autoritarias.
La enfermedad se contagia al inhalar partículas de virus provenientes de la orina, heces o saliva de roedores infectados. Foto: Joao Luiz Bulcao/Hans Lucas/AFP
Del covid al hantavirus, la nueva amenaza mortal que preocupa a Paraguay y al mundo
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Cuando todos pensaban que la pandemia del covid-19 era un recuerdo lejano, esta semana sonaron de nuevo las alarmas ante el potencial peligro mortal del hantavirus, confirmado en un crucero por el Atlántico.
La preocupación crece, puesto que el periodo de incubación hace que el contagio sea posible e imperceptible y se manifieste cuando es demasiado tarde. Los muertos lo confirman, pero el pánico cuando al entender que muchos pasajeros estuvieron en contacto con los isleños y que incluso algunos enfermos subieron a un avión para retornar -con síntomas- a sus hogares.
Ante la gravedad de la situación, desde el Ministerio de Salud Pública explicaron varios aspectos importantes de la enfermedad, como por ejemplo que el hantavirus es una enfermedad viral zoonótica de alta letalidad, transmitida principalmente por roedores silvestres al ser humano por inhalación de aerosoles contaminados.
También indicaron que la transmisión de esta enfermedad ocurre de manera esporádica, con zonas endémicas definidas y que la vigilancia epidemiológica permite la detección oportuna de casos.
Casos en Paraguay
Un detalle que expusieron las autoridades es que en Paraguay, la región Occidental o Chaco es considerada una zona de circulación comprobada del virus entre roedores, aunque también se registraron casos aislados en Concepción e Itapúa. Un dato no menor es que la mayoría de los casos afectan a varones adultos jóvenes, debido a actividades de riesgo en ambientes rurales y silvestres. Según cifras del Ministerio:
Entre 2020 y 2025 se reportaron 110 casos de hantavirus en el país, de los cuales el 73 % se originaron en el departamento de Boquerón.
El 85 % de los casos corresponde a hombres y el grupo etario más afectado es el de 20 a 39 años (62 %).
La letalidad acumulada es del 14 %.
Los casos se distribuyen en Boquerón (80), Presidente Hayes (20), Alto Paraguay (8) y casos aislados en Concepción e Itapúa.
En 2026, se confirmaron 3 casos, todos en hombres: dos de Boquerón (20-39 años) y uno de Presidente Hayes (15-19 años).
Desde la cartera sanitaria explicaron que el hantavirus se mantiene en la naturaleza infectando crónicamente a diferentes especies de roedores.
En Paraguay, el principal reservorio identificado es el Callomys laucha. El virus es eliminado por los roedores a través de sangre, secreciones y excretas (orina y materia fecal), y se transmite al ser humano principalmente por inhalación de aerosoles contaminados. También puede ingresar por heridas en la piel, mucosas o mordeduras de roedores.
“Las actividades rurales, la construcción, la agricultura, la ganadería, el turismo de aventura, el camping, la pesca y la caza en áreas donde habitan estos roedores son factores de riesgo. La transmisión de persona a persona solo se ha documentado para el virus Andes, que no está presente en Paraguay”, reiteraron
Incubación: el periodo de incubación en humanos varía de 4 días a 6 semanas, con un promedio de 15 a 20 días. Los roedores infectados pueden eliminar el virus durante períodos prolongados.
Síntomas: los síntomas incluyen fiebre de inicio repentino, cefalea o dolor de cabeza, mialgias o dolor muscular, astenia, debilidad o cansancio y, en algunos casos, vómitos y diarrea. La enfermedad puede variar desde formas leves hasta cuadros graves con alta letalidad.
Tratamiento: no existe tratamiento específico ni vacuna disponible. El manejo es de soporte, generalmente en centros médicos con acceso a Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). El acceso oportuno a la UCI es para evitar complicaciones.