- Por Pablo Alfredo Herken Krauer
- Analista de la economía
- Email: pabloherken@yahoo.com
El campo, pese a sus enormes problemas de todo tipo en el 2022 (nuestra economía caería -2%), aportó el 68% de las exportaciones registradas (lo que realmente es hecho en Paraguay), con la venta de productos con olor a campo por US$ 6.736 millones, con una caída del -12% o menos US$ 919 millones. La exportación de soja en grano sumó US$ 1.227 millones, con una disminución del 59% o menos US$ 1.748 millones. En volumen, la merma fue de más de 4 millones de toneladas o -64%. Si tomamos el complejo sojero global (grano, aceite y harina), la exportación totalizó US$ 2.347 millones, con una disminución del -46% o menos US$ 2.013 millones, siempre con respecto al 2021.
El peso del complejo sojero global en el total de las exportaciones registradas bajó del 41% al 24% y los US$ 2.013 millones perdidos en el 2022 casi coincide con la importación de combustibles y lubricantes por US$ 2.310 millones. Si al campo le hubiera ido bien, otra hubiera sido la salud de nuestra economía el año pasado, más aún teniendo en cuenta los buenos precios internacionales, el boom en la venta de cereales por US$ 1.490 millones, 93% más o US$ 718 millones, con el maíz aumentando 166% a US$ 1.089 millones, carne por US$ 1.842 millones, y la maquila totalizando US$ 1.036 millones, récord histórico superando por primera vez la barrera de los US$ 1.000 millones.
Desde una perspectiva global nos informamos que las exportaciones totales al mes de diciembre del 2022 alcanzaron un valor de US$ 13.875,0 millones, 1,5% menor a los US$ 14.090,4 millones a diciembre del año anterior. Las exportaciones registradas representaron el 71,8% del total, alcanzando US$ 9.957,0 millones, inferior en 5,8% al valor acumulado a diciembre del 2021.
Las reexportaciones, por su parte, con el 22,4% del total, registraron un valor de US$ 3.107,7 millones, con un aumento de 12,5% con respecto al mismo período del año pasado. A diciembre del año 2022, las importaciones totales alcanzaron US$ 15.191,4 millones, 16,1% mayor respecto al mismo período del año anterior. Las importaciones registradas representaron el 96,0% del total, alcanzando un valor de US$ 14.587,2 millones, un 16,5% superior con respecto al valor a diciembre del 2021.
La balanza comercial, al duodécimo mes del 2022, registró un déficit de US$ 1.316,4 millones, resultado distinto al superávit registrado en el mismo período del 2021. Es el primer déficit comercial en 35 años (1987). El agujero pudo ser mayor, con mayor presión sobre el precio del dólar y el costo de los combustibles. Pero, el campo, aún herido, nos dio oxígeno y respirador. Incluyendo a los anticampo que se mueven en autos. Hipocresía de izquierda y de oenegés. Was gesagt werden muss, muss gesagt werden. Duele decirlo, pero hay que decirlo.
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El verdadero legado materno, inspirar
Por: Alba Delvalle
Cuando la pasión se convierte en ejemplo, deja de ser herencia para transformarse en impulso. Madre e hijas llevan la ganadería a una nueva etapa, donde tradición y conocimiento construyen una nueva forma de hacer empresa.
En el campo, hay cosas que se aprenden, otras simplemente se viven. Y en algunos casos, como el de Romy Orué y sus hijas, Luján y Monserrat, esa pasión no solo se hereda, se transforma, evoluciona y se proyecta en nuevas formas de hacer empresa.
Lo que empezó como una decisión en un momento clave, hoy es una historia de continuidad, pero también de cambio generacional. Para Romy, su camino en la ganadería no nació como un plan, sino como una respuesta. “Una noche cuando mamá me dijo; ‘hija, ya no puedo más’. En ese momento fue como un aviso, es aquí donde hoy te necesito”, recuerda.
Aunque siempre estuvo cerca del campo familiar, fue ese momento el que la llevó a asumir un rol activo. Ahí empezó el desafío de hacerse cargo y construir algo propio dentro de esa historia. Con el tiempo, ese compromiso se convirtió en algo más grande: un proyecto de vida.
Para sus hijas, el camino fue distinto, pero igual de profundo. Luján Rolón Orué, ingeniera zootecnista, lo explica desde la experiencia cotidiana. “Desde chica iba al campo con mi familia, se volvió parte de mi rutina los fines de semana. Eso hizo que desarrollara esas ganas de meterme más a fondo en el manejo, los animales y el trato al personal”, expresa.
En el caso de Monserrat, quien es médica veterinaria, la conexión fue aún más natural. “Desde que tengo memoria voy a la estancia con mis abuelos y mi mamá. Básicamente crecí ahí, montando a caballo y viendo el ganado”. No fue una imposición, cuenta, sino más bien una convivencia constante con ese mundo, que terminó convirtiéndose en elección.
Inspirar desde el ejemplo. Ambas coinciden en algo, el rol de su madre fue determinante. “Ella nunca nos obligó, pero tuvo un impacto muy grande en mí al verla sobrellevar situaciones críticas del campo. Fue una inspiración, sobre todo en un rubro que antes era muy desconocido para las mujeres”, comenta Luján.
Monserrat lo refuerza desde otra mirada. “Es bastante inspirador ver cómo una mujer puede manejar un equipo formado básicamente por hombres. Tiene un carácter forjado que heredó de mi abuela, y verla trabajar así me motivó aún más”.
Ese liderazgo no solo se transmite en palabras, sino en la forma de enfrentar los desafíos, comparten ambas profesionales. Lo que aprendió de la madre, para Luján fue la paciencia, el empeño y a no bajar los brazos. Hoy, ese legado lo construyen desde la complementariedad, ya más que hermanas, son socias.
Ambas lideran la Cabaña Punta Ybaté, situada en la ciudad de Quiindy, un proyecto impulsado por las hermanas desde 2019, enfocado en animales de alto valor genético, principalmente, brahman y braford, con la premisa de desarrollar genética propia y adaptada a distintas regiones del país.
“Nos complementamos muy bien, siempre supe que íbamos a ser un buen equipo, porque somos unidas, y en lo técnico cada una aporta desde su especialidad, cuando una no puede está la otra. Monse es un ejemplo de hermana mayor, me malcría y la admiro mucho. Al ser yo la menor, tengo dos ejemplos que son indispensables para mí”, expresa la ingeniera.
En tanto que la veterinaria, se enfoca en los aspectos clínicos y reproductivos, pero siempre en conversaciones con la socia sobre la genética que van a implantar. Ese equilibrio entre conocimiento y trabajo en equipo es lo que les permite avanzar hacia un modelo más profesionalizado, explica Monse.
De la tradición a la genética. El cambio más visible en esta nueva generación está en el enfoque técnico, pues hoy en día, el manejo cambió mucho, sobre todo en la selección de animales. Se enfocamos más en ser una empresa ganadera dedicada a la carne, pero también al mejoramiento genético, relatan.
Ese paso a la eficiencia, marca una evolución clara que va de la producción tradicional a una visión más estratégica del negocio. “Lo nuevo para nosotras es la cabaña. Nunca pensé que íbamos a formar parte de ese mundo, pero es algo tan apasionante, preparar animales y demostrar la genética para después masificarla”, prosigue Monse.
La historia familiar se sostiene sobre dos pilares productivos, por un lado, la Estancia Mayo 6, ubicada en la zona de Pinasco camino a Salazar, en el Chaco, con más de 45 años que fue de sus abuelos. Hoy se dedica a la cría y recría de razas como la brahman, braford y brangus. Y, por otro lado, el establecimiento Punta Ybaté, con animales puros de pedigree entre brahman y braford, que juntos llegarían a las 2.400 cabezas de ganado y una estructura que emplea a unas 40 personas.
El objetivo principal lograr esa genética propia, con la cría y recría de animales que se adapten a los distintos suelos tanto del Chaco como de la región Oriental. Sueñan con ser reconocidas por este desarrollo a nivel país y, por qué no, a nivel mundial.
Ante la consulta, si el legado se hereda o se construye, la respuesta no fue una sola. Para Romy, está claro; “La pasión se construye, se ama, nace en cada momento que te levantás en el campo, y eso luego se convierte en herencia”.
En tanto que Luján lo ve desde la experiencia. “Yo creo que se construye, porque al ver a los antecesores, si a uno le interesa va forjando el camino. Mi nena de 2 años es aún más animalera que yo, le encanta el campo, un estilo de vida que ella sola está optando y quien sabe si en el futuro ella sea la que esté al mando de todo”, remarca.
Mientras que Monserrat lo resume en una idea que une ambas miradas. “Es algo de ambos. Se hereda, porque viene de mis abuelos a mi mamá y de mi mamá a nosotras. Pero también se construye día a día”.
Es así que, lo que empezó como una decisión necesaria, se convirtió en un legado activo, uno que no se limita a continuar, sino a evolucionar. Porque en esta historia, la herencia no es solo el campo, es la forma de trabajarlo, de liderarlo y de proyectarlo hacia el futuro. De ahí que, el verdadero legado de una madre no es lo que deja, sino lo que inspira a construir.
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Sector agropecuario destaca al trabajador rural como pilar de la economía
En el marco del Día del Trabajador, la Unión de Gremios de la Producción (UGP) reafirma que nuestro país se apoya en el esfuerzo diario de los trabajadores del campo, cuya labor en la agricultura y la ganadería constituye uno de los pilares más importantes del crecimiento y las exportaciones.
Desde el gremio remarcan que estos sectores no solo generan divisas, sino que también sostienen una amplia cadena de valor que impacta directamente en el empleo, tanto en zonas rurales como urbanas. En ese sentido, destacaron que el trabajo en el campo representa mucho más que producción: es un factor clave para la estabilidad económica y social.
Antonio Vasconcellos, referente de la Feria Agropecuaria San Pedro, afirmó que el valor del trabajo es un eje central en departamentos como San Pedro, donde la cultura productiva está basada en el esfuerzo, la constancia y el compromiso. “El trabajador paraguayo se distingue por su dedicación y capacidad, y es valorado tanto a nivel local como internacional”, sostuvo.
El informe también pone en foco el impacto del sector en la generación de empleo. Eventos como la Expo San Pedro movilizan entre 400 y 500 empleos directos en periodos puntuales, además de una importante cantidad de empleos indirectos en servicios como hotelería, gastronomía, transporte y comercio. Esta dinámica refleja cómo la actividad agropecuaria dinamiza economías regionales más allá de la producción primaria.
Por su parte, Fabián Pereira, vicepresidente de la Feria, subrayó el papel del trabajo rural como herramienta de transformación social. Señaló que en los últimos años se observa un cambio en la dinámica de zonas como San Pedro, donde el trabajo digno comienza a desplazar problemáticas históricas como la delincuencia.
“El proceso no es inmediato, pero se ve que el trabajo está ganando espacio y generando oportunidades reales”, indicó.
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Precios firmes, rentabilidad en duda
Por: Alba Delvalle
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
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Lapidario informe sobre supuestas fallas en plantas de oxígeno en HNI de la era Abdo
La Dirección General de Gestión de Insumos Estratégicos en Salud, dependiente del Ministerio de Salud, emitió un lapidario informe técnico sobre una auditoria realizada a las plantas de oxígeno del Hospital Nacional de Itauguá (HNI), instaladas por el gobierno de Mario Abdo Benítez.
Pacientes y familiares reclamaron la falta de oxígeno medicinal, ya que las plantas demuestran graves fallas en la distribución del elemento químico.
“Ninguna de las cuatro plantas inyecta oxígeno a la red hospitalaria. El único suministro de oxígeno a la red es el proveniente del tanque de oxígeno líquido criogénico, cuya presión de línea se verificó a 10 bar. La presión máxima de salida de las plantas PSA (Pressure Swing Adsorption) es de 6 bar, lo que hace física e ingenierilmente imposible que inyecten a una red presurizada a 10 bar sin la adecuación de las cañerías”, refiere el informe al que accedió La Nación/Nación Media.
El objetivo fue "verificar el estado funcional del sistema de generación de oxígeno medicinal mediante PSA instalados en dicho establecimiento”, se informa y se precisa que lo encontrado es “crítico”.
El documento menciona seis hallazgos, cuatro críticos: Incompatibilidad de presiones existente desde 2020 sin resolución; incumplimiento contractual expreso del proveedor de oxígeno y omisión del hospital como administrador; pago total del proyecto el 03/08/2023 sin verificación de inyección a la red y el Hospital no respondió el correo de DIGGIES lo que representa una obstrucción a la fiscalización.
Los dos hallazgos restantes son graves: Uso deliberado del criogénico para evitar resolver el problema estructural y posible perjuicio económico al Estado; trabajos de la empresa de mantenimiento fuera de alcance contractual.
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, a cargo de Julio Mazzoleni en ese momento, inauguró en el 2019 la Planta Productora de Oxigeno Medicinal del Hospital Nacional de Itauguá, con una inversión de G. 3.890 millones, y desde su instalación ya se registraron varias fallas y una serie de irregularidades.
Como consecuencia directa, el Estado paraguayo ha incurrido en un sobrecosto sistemático por el uso de oxígeno criogénico (más caro que el PSA) durante más de cinco años, mientras pagaba simultáneamente por equipos de generación inutilizados para su propósito principal.
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