En una semana hablarán las urnas en la Argentina, profundos interrogantes
Ricardo Rivas
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Por Ricardo Rivas
Corresponsal en Argentina
Twitter: @RtrivasRivas
Solo faltan 7 días para las elecciones primarias simultáneas y obligatorias (PASO) con las que en este país se definirán quiénes serás las candidatas y candidatos que el venidero 14 de noviembre disputarán posiciones para renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de la de Senadores. En los días que correrán hasta que se vote, porque así lo dispone la ley, no se podrán divulgar los resultados de ninguna encuesta.
De todas formas, el único dato seguro que emana de esos estudios para saber cómo se encuentra ánimo social respecto de la política, es que solo el 5% de los consultados telefónicamente responde cuando son requeridos para saber por quién habrán de votar. De entre quienes contestan, emerge que es muy probable que crezcan el voto en blanco, los sufragios anulados, la no concurrencia y los votos positivos para las izquierdas y para las candidaturas antisistema, como se categoriza aquí a quienes exhiben posturas radicalizadas para el manejo de la economía y de las políticas sociales. En las conversaciones informales, las y los encuestadores, en general, coinciden en señalar que “es posible que el oficialismo gane por estrecho margen, entre un 4 y un 5%”.
En verdad, no se atreven a proyectar mucho más porque la sociedad, en esta oportunidad, no disimula su agotamiento –su bronca- con las actividades políticas y con las dirigencias. Líderes y lideresas son duramente cuestionados. Mientras, candidatas, candidatos y funcionarios en el más alto nivel solo emiten discursos sorprendentes y, en no pocos casos, vacíos de contenido. Horas atrás, el presidente Alberto Fernández, en un acto de campaña, de cara al futuro y a su propio porvenir, emitió un claro juramento: “No voy a traicionar a Cristina, ni a Máximo (Kirchner), ni a (Sergio) Massa, no voy a traicionar al pueblo que me votó”. Con total claridad conceptual y discursiva, el jefe de Estado puntualizó cuáles son sus prioridades. El pueblo está en el último lugar.
La enumeración, casi evita los comentarios. Incluso el precedente de este corresponsal. Por su parte, la primera candidata oficialista a diputada nacional en la estratégica provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz, también fue contundente en el diálogo público y masivo con la ciudadanía: “Nosotros vinimos para hacer posible la felicidad de un pueblo y la grandeza de una patria, y no hay felicidad de un pueblo sin garchar. Perdón, nosotros somos así. Lo que digo, es parte importante de la vida, el baile, el disfrute, el goce, no lo vamos a ocultar. Somos seres humanos, nos gusta gozar, nos gusta divertirnos. En el peronismo, siempre se garchó”.
Los y las que todo lo explican, argumentaron que con esa dialéctica Tolosa Paz procuró interpelar a la juventud para que la acompañe con su voto. La candidata no parece recordar que, entre las principales preocupaciones sociales, se encuentran la inflación, el desempleo, la inseguridad. El sexo no aparece en esos listados aunque, tal vez, sea porque los y las recolectoras de datos de campo de las consultoras de opinión, no preguntan por ese tema. Alguna vez, en una de sus obras, Eric Hobsbawm, tal vez, el más grande historiador del siglo pasado, recordó que en Nápoles, Italia, popularmente se suele afirmar que “la cama es la ópera del pobre”.
El oficialista Frente de Todos (FDT) no llega al compromiso electoral en las mejores condiciones. De la realidad emerge una economía que desde muchos años da resultados negativos y que se ha complicado mucho más como consecuencia de la pandemia de SARS-CoV-2 que afecta a la Aldea Global. Las oposiciones, tampoco llegan bien. Parecería que solo ajustan sus discursos para posicionarse de cara a las elecciones presidenciales que disputarán en el 2023.
En ese contexto, el debate interno que emerge al exterior de cada núcleo ideológico, podría ser interpretado como un movimiento táctico con el que se apunta a cambiar la realidad dentro de no menos de unos 30 meses. Inconducente. Al gobierno le preocupan los resultados electorales provinciales que se produjeron en los últimos meses. Los comicios en Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Ciudad de Buenos Ares, Corrientes y Jujuy, por mencionar solo algunas provincias, son lugares en los que el FDT perdió mal. Los oficialismos provinciales se consolidaron pero también avanzaron las oposiciones.
De repetirse tales resultados, cuando se concreten las elecciones nacionales, el tercio de bancas que se renovarán en el Senado, podría ser un problema para el oficialismo nacional que perdería posiciones en el ámbito donde ejerce la titularidad la vicepresidenta Cristina Fernández. Será interesante observar el escenario de la política argentina sobre el mediodía del lunes próximo cuando se conozcan los resultados electorales de las primarias. Ganar por poco -4 o 5%- al oficialismo gubernamental, aunque sea un triunfo, no será para festejar. La composición de la Cámara de Diputados sería muy diferente de la que tiene hoy. Carecerían de quorum propio.
De ser así, desde el martes 14 el gobierno del presidente Alberto Fernández podría registrar cambios. En ese escenario eventual comenzará a dirimirse la elección de medio tiempo que será a todo o nada. El resultado que se conocerá en la noche del domingo 14 de noviembre será el definitivo. El que hará posible o no que Cristina Fernández, la vicepresidenta, la ex presidenta 2007-2015, la jefa política del presidente Fernández, pueda avanzar con su proyecto político o deba resignarse a llegar en las mejores condiciones posibles a diciembre del 2023.
Pero más allá de tal eventualidad, inevitables voceros y voceras oficialistas que piden preservar sus identidades ya no dudan en adelantar que “después de las PASO, muchas cosas en el Poder Ejecutivo cambiarán porque así, no van más”. Los interrogantes se multiplican. ¿Habrá ajuste en el tipo de cambio? ¿Se incrementará el gasto público que en los últimos meses se ajustó marcadamente? ¿Cómo evolucionarán los precios? Habrá que esperar. Pero, un interrogante mayor sobrevuela en el firmamento de quienes analizan el día a día argentino: ¿Aceptará sin resistencia Alberto Fernández que se avance sobre sus potestades?
León XIV llegará a la Argentina el 8 de noviembre en “visita apostólica”. Después de 39 años llegará un papa a este país. Impulsor permanente de la paz, el pontífice desde su juventud misiona en procura del bien común, de la cultura del encuentro y exhorta a que las IA se desarrollen con profundo respeto de la dignidad humana
Confirman “visita apostólica” del papa León XIV a la Argentina. Gran expectativa
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
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Fotos: AFP / Gentileza
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei. En lo que va de su apostolado ha expresado preocupación por humanizar las nuevas tecnologías, y manifestado su compromiso eclesial con los derechos humanos, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
León XIV (70), el papa que hasta el 8 de mayo de 2025 fue el cardenal Robert Prevost, norteamericano de Chicago, llegará a la Argentina el próximo domingo 8 de noviembre cuando los relojes marquen cuatro y media de la tarde y, en ese país, permanecerá hasta dos horas después del mediodía del miércoles 11.
Sesenta y nueve horas con treinta minutos para desarrollar una apretada agenda en la capital argentina, en la provincia de Córdoba (700 kilómetros al oeste de Buenos Aires y poco más de 1.200 al sudoeste de mi querida Asunción) y en un par de localidades de la provincia bonaerense.
El anuncio formal desde la Ciudad del Vaticano –pese a que el viaje, como posibilidad, desde largo tiempo se barajaba– tiene alto impacto. Desde el lunes pasado, cuando simultáneamente se anunció en Roma y en Buenos Aires, supera las expectativas. Algunas y algunos que aseguran saber todo y un poco más desconciertan.
“No sé nada”, dicen una y otra vez. El colega Fernando Bravo (82) le pregunta al cardenal Ángel Sixto Rossi (68), jesuita, arzobispo de Córdoba. “Viene a traer ese mensaje que está en el evangelio y no es exclusivo”, responde el religioso. Describe al pontífice: “León es un hombre manso, que inspira paz. No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el papa Francisco (1936-2025) que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso y creo que quizás los argentinos necesitamos mansedumbre. (Porque este) Es un momento de profunda contemplación de la dignidad humana (y su llegada) es una posibilidad para reforzar nuestras convicciones sobre el valor de cada persona”.
“No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida”, expresa el cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba
¿INCOMODIDAD?
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei (55). El prelado se adelanta a la pregunta: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida; (porque nosotros, las y los religiosos en la Argentina) sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
La comunicación oficial vaticana claramente consignó en el momento del anuncio que la de León XIV es una “visita apostólica”. Los objetivos que procura alcanzar aquí el obispo de Roma y sumo pontífice de la Iglesia católica son, por sobre todo, pastorales, espirituales y en su transcurso peregrinará como misionero. En esos tres puntos están y estarán sus prioridades.
FM, un teólogo con alto reconocimiento académico que quiere preservar su identidad “porque no deseo que nadie piense que busco promocionarme a la sombra del viaje papal”, está convencido que “este papa estadounidense que se forjó pastoralmente en las periferias sudamericanas procurará confirmar en la fe a la feligresía católica, predicará la paz, la esperanza y abogará por los sectores sociales vulnerables”.
¿Por qué no lo haría? Alguna vez explicó ante el Colegio Cardenalicio cuando fue elegido –cuando dejó de ser Robert Prevost– que desde ese momento sería León XIV para homenajear a su antecesor León XIII (pontífice entre 1878 y 1903). Simbolismos. Aquel predecesor, el 15 de mayo 1891, hizo pública su carta encíclica llamada Rerum Novarum (Cosas Nuevas, en español). De aquel texto emerge la que se conoce como doctrina social de la Iglesia (DSI). Eran tiempos de Revolución Industrial.
DEFENSA DE LOS DERECHOS
De allí que Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (1810-1903) –don Vincenzo, como se lo mencionó hasta que fue elegido papa– entendió que era el momento para exhortar en defensa de quienes trabajan; de abogar por la justicia social; de proteger las conquistas laborales y abogar por la creación de nuevos derechos ante los desafiantes desarrollos tecnológicos epocales.
Trescientos setenta y dos días después –15 de mayo de 2026– cuando se cumplieron ciento treinta y cinco años desde Rerum Novarum, León XIV, el papa que en pocos días trajinará la Argentina firmó su primera carta encíclica, Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, en español).
En ella hace foco sobre las inteligencias artificiales y, como en aquel texto del 1891, también mira, profundiza, reflexiona y pide a la comunidad global que observe las nuevas tecnologías y, desde esa perspectiva desafiante, recuerda el compromiso eclesial con los derechos humanos, con la justicia social, con el trabajo y con la dignidad humana.
El programa oficial precisa que ochenta minutos después de pisar suelo argentino el papa visitará al presidente Milei en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional). Según lo previsto por los protocolos, los saludos no se extenderán por mucho tiempo. Para las 18:30 se anuncia otra actividad en el Palacio Libertad a menos de quinientos metros de la Rosada.
MISTERIO SOBRE LA AGENDA
Más allá de los saludos y de las presentaciones de rigor, el gran interrogante es el de tratar de dilucidar sobre qué temas hablarán el jefe de Estado anfitrión y el pontífice. Ninguna de las fuentes –religiosas, laicas vinculadas con la Iglesia católica, diplomáticas, políticas– quisieron arriesgarse a imaginar siquiera cómo construirán la agenda dialógica entre ambos líderes.
Tres de esos informantes, dos de ellos prelados, uno de los cuales reside desde tres décadas en Roma, con el compromiso de este corresponsal de “in corde tuo serva” (guardar en el corazón) sus identidades, señalan que “León –la voz que más se escuchó en los últimos tiempos en favor de la paz y para advertir sobre los desarrollos tecnológicos más avanzados– llegará al Río de la Plata después tres sucesos políticos relevantes con efectos de alcance global”.
Los consultados describen: “Las presidenciales en Brasil (4 de octubre), primera potencia en Latinoamérica y, para muchos analistas, séptima economía del mundo; las parlamentarias en Israel (27 de octubre); y, las de medio término en Estados Unidos (3 de noviembre)”. ¿Y esos son temas para una visita apostólica? “¿Por qué no?”, coinciden nuevamente y guardan silencio.
Tal vez acierten, pienso. La relación bilateral argentino-brasileña está en un punto muy bajo y, en el plano global, Argentina aparece firme y acríticamente alineada con la Casa Blanca e Israel. Aunque los tiempos protocolares no son generosos, la doctrina social de la Iglesia (DSI) será un eje inevitable. En el Vaticano conocen y analizan los datos oficiales que emiten los países que visita o visitará el Pontífice.
Sobre la visita de León XIV: “No hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”, sostiene el canciller Pablo Quirno
ESTADÍSTICAS
Argentina reportó unas pocas horas atrás que registra 32,2 % de pobreza y 7,5 % de indigencia en los primeros seis meses de 2026. Acerca de esos indicadores, el Observatorio de la Deuda Social (ODS) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que lidera el académico Agustín Salvia, en la mañana del viernes último explicó que “frente al segundo semestre de 2025 (los valores gubernamentales difundidos) implican un aumento de 4,1 y 1,8 puntos porcentuales”.
Precisa luego que “un nivel de pobreza en torno a 32,3 % sería similar –aunque incluso algo superior– al del primer semestre de 2025 (31,6 %)”, pero aquel indicador “formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025”. Por el contrario, la actualización que publicó el gubernamental Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) “se construye sobre una secuencia ascendente” que se verifica desde setiembre del año pasado.
Ante la evidencia científica, las fuentes consultadas señalan que “pobreza e indigencia crecen y, desde esa perspectiva, la Iglesia recuerda que san Juan Pablo II, durante su pontificado, en SRS 42 (Sollicitudo rei sociales - Preocupación por los problemas sociales) nos recordó que la DSI se fundamenta en la dignidad del hombre haciendo opción preferente por el pobre”.
IMPORTANCIA SOCIAL
Por cierto, no son pareceres para dejar que caigan en el olvido. ¿Es socialmente importante el catolicismo en la Argentina? Según el Censo Nacional de 1960, el 90 % de la población de entonces era católica. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en la Argentina, un estudio cuyos resultados distribuyó semanas atrás la Universidad de Buenos Aires (UBA), revela que el 57 % de las personas consultadas para esa compulsa responden ser católicas.
Juan Cruz Esquivel, director del trabajo, sin embargo, sostiene que, si bien “el catolicismo continúa siendo mayoritario, pierde centralidad como matriz dominante”. En el mismo contexto, la investigación da cuenta de que “la población sin filiación religiosa se consolida como segundo grupo en magnitud” e interpreta que “el cambio religioso está fuertemente impulsado por un proceso de reemplazo generacional”; que “las formas de creer varían según el nivel educativo” de las personas consultadas y que, en línea con lo consignado, “el campo religioso argentino se vuelve más plural, fragmentado y diverso”.
De dicho estudio se desprende que “el segundo grupo en magnitud (detrás de quienes aseguran ser católicos y católicas) es el que reúne a la población sin filiación religiosa” que alcanza al 22,4 %. Esta tendencia, para los analistas de los datos de campo recolectados, “confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, aunque que el dato “no implica necesariamente ausencia de religiosidad” porque “una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”.
Señala el reporte luego que “este fenómeno se aproxima a lo que la sociología denomina ‘creer sin pertenecer’, porque la religiosidad persiste (pero) desvinculada de instituciones formales”. Destaca después que “el campo evangélico, por su parte, consolida su posición como segunda identidad religiosa organizada” porque alcanza al 17,4 %. Un total de 22,4 % de las personas que aceptaron responder a las y los pesquisantes, cuando Barómetro les preguntó “¿cuál es su religión?”, dijeron no tener ninguna (13,2 %), ser agnósticas (4,8 %) y ateas (4,4 %), testigos de Jehová / mormona (0,5%); umbanda / africanista (0,5 %); islam / musulmana (0,3 %); Judía (0,2 %); y, “otra” –sin especificar cuál– 1 %.
PÉRDIDA DE PESO RELATIVO
Con el análisis de esos datos, estiman que las “tendencias en el largo plazo” permitirán verificar un “descenso sostenido del catolicismo”, porque “pierde peso relativo en todas las mediciones”; un “crecimiento del mundo evangélico”, que exhibe una “expansión gradual pero constante” en el tiempo; y un “aumento de los sin filiación religiosa”, lo que destaca “la intensidad del incremento (de esa tendencia que) le permitió posicionarse en el segundo lugar (que hoy se verifica) a partir de 2019”.
En medio siglo, la preminencia católica en el estudio mencionado aparece como decreciente. “Estas tendencias configuran un escenario de creciente pluralización del campo religioso”, sostiene Barómetro y aporta cinco conclusiones. 1) Fin de la hegemonía católica; 2) Consolidación de la pluralización (de las religiones y creencias); 3) Centralidad del cambio generacional (las nuevas generaciones impulsan la transformación del mapa religioso); 4) Desinstitucionalización de las creencias (porque crecen las formas de religiosidad desvinculadas de instituciones); y, 5) Segmentación social del fenómeno religioso (que se distribuye según condiciones sociales y niveles educativos). [https://creencias.com.ar/recursos/serie-ocrear-n-1-barometro-de-las-religiones-y-las-creencias-en-argentina/].
León XIV es el segundo papa que viaja a la Argentina. El primero en la historia fue Juan Pablo II (1920-2005), que llegó hasta aquí para protagonizar dos “visitas apostólicas”. La primera entre los días 11 y 12 de junio de 1982. Permaneció solo treinta horas. Fue recibido por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri (1926-2003). Desde 2 de abril, Argentina estaba en guerra con el Reino Unido de la Gran Bretaña, después de la recuperación de las Islas Malvinas ocupadas por la fuerza por Inglaterra en 1833.
MISIÓN
El pontífice remarcó al llegar que su visita estaba “por encima de toda intencionalidad política” y categorizó su actividad –estrictamente religiosa– como “un encuentro del padre en la fe con los hijos que sufren” por la guerra “para pedir por la paz”. Cuando regresó, el 6 de abril de 1987, fue marcadamente diferente. Lo recibió un presidente democráticamente elegido, Raúl Alfonsín (1927-2009). Transitó Buenos Aires y una decena de provincias.
En la capital argentina –el 11 de abril– lideró el tercer Encuentro Mundial de la Juventud que, por primera vez, se concretó fuera de Roma. “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado…”, dijo enfáticamente entonces para destacar el carácter de su misión. Apostólica y pastoral.
Treinta y nueve años pasaron hasta hoy. Doce de ellos con Francisco –el papa argentino, el primero sudamericano, el del “fin del mundo”– que, pese a ello, nunca regresó a su tierra natal, aunque realizó cuarenta y siete viajes apostólicos; y visitó sesenta y seis países. Entre ellos, Brasil, Bolivia, Paraguay, Cuba, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Canadá, Perú y Panamá. Hasta aquí, no llegó.
León arribará desde Uruguay y, desde aquí, viajará a Perú. Allí vivió desde cuando promediaba la década de los años 80 en el siglo pasado. En 2014, el papa Francisco lo creó obispo en la diócesis de Chiclayo, departamento septentrional de Lambayeque. En 2015 adoptó la ciudadanía peruana.
SEMBRANDO ESPERANZAS
“Conoce en profundidad de pobrezas, indigencias, discriminaciones, exclusiones, pueblos originarios, autoritarismos, amenazas y se especializa en sembrar esperanzas”, dice en confidencia un prelado emérito quebrantado en su salud que asegura conocerlo. Los ministros argentinos de Seguridad y de Relaciones Exteriores –Alejandra Monteoliva (56) y Pablo Quirno (60), respectivamente– estiman que siete millones de personas se movilizarán y participarán de su peregrinaje.
Se decretarán feriados nacionales, provinciales y asuetos. El visitante oficiará no menos de cuatro misas con pretensiones multitudinarias. Se reunirá con trabajadores, empresarios, personas encarceladas. Protagonizará diálogos interreligiosos, recorrerá establecimientos de salud. Agenda de alta intensidad.
Aquí hay cautelas, prudencias y opiniones que suenan a eventuales desencuentros entre las y los anfitriones con el papa visitante. El canciller Quirno, pese a ello, sostiene que “no hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”.
Jorge García Cuerva (58), arzobispo de Buenos Aires, por su parte, reconoce que “es verdad que hay muchas diferencias y (enfatiza en que) no está mal reconocerlas”. En ese contexto, sin embargo, asegura creer que “nos tiene que dar mucha paz el saber que hay temas en los que no coincidimos”.
“Hay muchas diferencias y no está mal reconocerlas”, precisa Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires
Paraguay busca ampliar negocios turísticos en la FIT América Latina 2026
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Paraguay participa en la 30ª edición de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT) 2026, que se desarrolla del 26 al 29 de septiembre en el predio de La Rural, en Buenos Aires, Argentina, con el objetivo de fortalecer la promoción del país y generar nuevas oportunidades comerciales para el sector turístico.
La participación en la FIT apunta principalmente a ampliar la vinculación con operadores y compradores, promover el destino Paraguay y abrir nuevas oportunidades de comercialización para la oferta turística nacional. La feria reúne durante cuatro jornadas a actores del sector regional, con las dos últimas destinadas exclusivamente a profesionales.
La participación en la FIT apunta principalmente a ampliar la vinculación con operadores y compradores, promover el destino Paraguay y abrir nuevas oportunidades de comercialización para la oferta turística nacional. Foto: Senatur.
La delegación paraguaya está encabezada por Javier Ramírez, ministro secretario ejecutivo interino de la Senatur, junto con técnicos de la institución, además de empresas, hoteles, agencias y operadores turísticos nacionales que buscan promocionar sus servicios y establecer nuevos contactos comerciales.
La presencia paraguaya también incluye una propuesta gastronómica con productos tradicionales, como parte de la estrategia para mostrar otros atractivos vinculados a la identidad y cultura nacional ante visitantes y profesionales del turismo.
Paraguay cuenta con un stand de 148,40 metros cuadrados, donde presenta la diversidad de su oferta turística y facilita encuentros entre representantes del sector público y privado, operadores, prestadores de servicios y profesionales de la industria.
Un manifestante ondea una bandera argentina durante la "Marcha de la Indignación" en Buenos Aires, el 19 de septiembre de 2026. Foto: Emiliano Lasalvia/AFP
La pobreza en Argentina repunta tras dos años de baja y afecta a un tercio del país
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La pobreza en Argentina volvió a crecer después de dos años y en el primer semestre de 2026 experimentó un repunte significativo al afectar a un tercio de la población, según cifras oficiales publicadas el jueves. El índice llegó al 32,3 %, un aumento de 4,1 puntos respecto al mismo periodo del año anterior. La tasa de indigencia también mostró un alza y abarca al 7,5 %, informó el instituto oficial de estadísticas Indec.
El organismo considera pobres a los adultos cuyos ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica de unos 340 dólares al cambio oficial, y que incluye alimentos y otros bienes y servicios. La canasta básica con la que se mide la indigencia contempla solo alimentos y se ubica en torno a 150 dólares mensuales.
El registro iba en baja desde el pico del primer semestre de 2024, cuando 52,9 % de los 47 millones de habitantes del país vivía en la pobreza. La estadística es una de las variables que más suele destacar el presidente Javier Milei para ilustrar lo que considera el éxito del plan económico ultraliberal que puso en práctica desde que asumió en diciembre de 2023.
“Sacamos a 14 millones de personas de la pobreza”, dijo el mandatario este miércoles en un evento en Nueva York.
El crecimiento de la pobreza en el primer semestre del año va de la mano con la inflación, que tras un fuerte retroceso en 2023 volvió a acelerarse entre finales de 2025 y comienzos de 2026.
Eduardo Donza, sociólogo e investigador del Observatorio de la Deuda Social de Universidad Católica Argentina (UCA), planteó que “tres de cada diez personas está desde hace tiempo en situación de pobreza”, y señaló la precarización laboral como “el mayor problema”.
Algunos de los rubros que más empleo generan en Argentina, como la industria manufacturera y el comercio, sufren por la apertura importadora y la caída del consumo en el gobierno de Milei.
Unas 30.000 empresas cerraron desde que el autodenominado “anarco-capitalista” asumió el poder y el desempleo subió a 7,9 % en el último trimestre relevado, el nivel más alto desde 2021, con casi la mitad de la población económicamente activa en la informalidad laboral.
“El mayor problema es la precarización laboral, no la desocupación, porque las familias cuando son carenciadas (...) tienen que inventarse un trabajo, que puede ser el cartoneo de residuos, la venta ambulante, vender comida en la estación de tren”, explicó Donza. La pobreza impacta con más fuerza a los niños. El 44,5 % de los menores de hasta 14 años son pobres, de los cuales 10,8 % son indigentes, consigna el Indec.
La final se juega esta tarde en Rosario, desde las 15:00, entre dos selecciones que ya se enfrentaron en la primera fase.
En el Estadio Marcelo Bielsa de la ciudad de Rosario, la selección sub-20 de Paraguay va por el título y la medalla de oro de los Juegos Suramericanos Odesur 2026 ante Argentina, rival al que ya se impuso 2-1 en la fase inicial de grupos. El juego final se podrá ver por Vs Sports en los canales GEN, El Trece y Flow (Personal), plataforma de TV y streaming.
El equipo que dirige el DT Antolín Alcaraz buscará repetir la victoria de la primera fase en mismo escenario para lograr el bicampeonato tras la coronación de hace cuatro años en Asu2022.
La Albirroja llega a la definición después de superar 1-0 a Chile en las semifinales con un gol agónico de Milán Freyres a los 93 minutos. La Albiceleste, por su parte se impuso a Perú también por 1-0 en las semifinales, con un gol de Santiago Espíndola a los 89 minutos.
El camino de la selección paraguaya comenzó justamente con una victoria ante Argentina. En la primera fecha del Grupo B, la Albirroja se repuso de un gol de Franco Domínguez, reaccionó en el segundo tiempo y terminó imponiéndose por 2-1, gracias a los tantos de Júnior Gamarra y Pedro Zarza.
Después de ese triunfo, el equipo del DT Antolín Alcaraz se impuso 2-0 a Venezuela con anotaciones de Kevin Amarilla y Eduardo Delmás y en el cierre de la etapa inicial igualó 1-1 frente a Uruguay, ya con la clasificación asegurada, mediante el gol de José Buhring. El equipo base de Paraguay es con Leonardo Sosa; Mateo Giménez, Mauro Coronel, Thiago Fernández, Kevin Amarilla; Junior Gamarra, Giovanni Gómez, Joaquín Bogarín, Pedro Zarza; Eduardo Delmás y José Buhring. DT: Antolín Alcaraz.
Argentina jugaría con Máximo Leguizamón; Fernando Closter, Nicolás Marcipar, Matías Satas, Thiago Pérez; Joaquín Salas, Facundo Carrizo, Santiago Espíndola; Ian Subiabre, Franco Domínguez y Ramiro Tulián. DT: Diego Placente.