Tengo más de cinco décadas de vida corporativa. Puedo afirmar que ha evolucionado mucho en el mundo del trabajo con relación a la valoración de la mano de obra femenina. Pero confieso que, después de todos estos años, esperaba que la sociedad del siglo XXI hubiese dado por concluido este tema de quitar mérito a la mujer profesional.

Sin embargo, el machismo y el preconcepto (incluso de muchas figuras femeninas) siguen siendo fuertes, así como factores culturales que retrasan este proceso. Todavía es común escuchar, en el entorno empresarial, bromas como: “También queremos programas para la valorización del hombre”.

Aunque en broma, los chistes de este tipo tienen una pizca de verdad.

Pero, opino que: un programa de valorización empresarial para mujeres no nace de la necesidad de celebrar a la mujer en su esencia, sino del derecho que ella tiene de ser reconocida como un ser humano profesional, independientemente del sexo. Los hombres deberían estar agradecidos de no necesitar nunca programas como estos.

Por otro lado, hay movimientos extraordinarios que impiden la evolución del tema y no dejan a las mujeres solas en este universo desigual. Hace unos días leí que TIM reunió a grandes marcas de diferentes sectores, entre ellas Accenture, Adidas, Enel, Generali, Microsoft, Oracle, Pirelli, Stellantis y Via, buscando acelerar el desarrollo de carreras profesionales y el acceso de las mujeres al mercado laboral en Brasil

Estas empresas tienen en común el conocimiento de que las mujeres en nuestro país enfrentan desafíos que involucran el acceso a la educación y al mercado de trabajo, prejuicios en los procesos de selección y dificultad para ser escuchadas por líderes y colegas. Además, encuentran menos oportunidades de crecimiento profesional, sufren la falta de una red de apoyo para conciliar carrera profesional y familia, y experimentan la disparidad salarial.

Entre las acciones concretas de este grupo se encuentra el lanzamiento de una aplicación que funciona como plataforma digital de oportunidades de empleo, desarrollo profesional y contenido para fortalecer el empoderamiento femenino.

También se creó una sección dedicada a los cursos, con informaciones sobre carrera, negocio, tecnología, igualdad de género, innovación, entre otros, brindados por las compañías participantes, con la intención de apoyar a las mujeres en su desarrollo personal y profesional. Todo gratis.

Otra acción es la mentoría intercompany, con una duración de seis a ocho meses, centrada en el desarrollo de la carrera de las mujeres de las empresas participantes. Las sesiones se realizarán de manera cruzadas: una directora de Microsoft, por ejemplo, podrá actuar como mentora de una colaboradora de Pirelli y así en adelante.

Se trata de iniciativas concretas que minarán el anticuado prejuicio sobre la figura femenina en el mercado de trabajo. Espero ver surgir ideas como estas en los próximos años y tener el placer de ver a grandes profesionales desempeñando roles en todos los niveles y ser reconocidos por ello, sin importar el sexo.

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