En algún momento de su existencia, todo ser humano tiene un destello de conciencia. Asume el conocimiento de sí mismo, de su entorno y de sus actos, que es la explicación más simplificada que podrán encontrar en el más elemental de los textos. Nos abre el camino para diferenciar entre lo correcto y lo que está mal, a comprender el error y superarlo, a desmontar las propias y falsas creencias ante la contundencia de la realidad. Pero para que esta transformación opere se precisa de voluntad. No es necesario un tratado de sicología para definirla. La Real Academia se hace entendible para todos: “Capacidad para decidir lo que se desea y lo que no”. Para los más exigentes es “la facultad de tomar una resolución con conocimiento de causa” (Engels).
Me gustaría creer que el presidente de la República tiene conciencia, aunque sea superficial, de lo que ocurre en el país. La lúgubre caravana de más de diez mil muertos por la negligencia de un gobierno improvisado le habrá entrado, aunque sea por los ojos. De ahí a que tenga sensibilidad para condolerse con un pueblo que sufre o la humildad para admitir su estrepitoso (no hay mejor adjetivo) fracaso para enfrentar con eficiencia la lucha contra el covid-19, es otra historia. Partiendo de la suposición de que tiene conciencia de sí mismo, de su entorno y de sus actos, lo que le falta es voluntad para corregirse y corregir el rumbo de su desatinada política. Es ahí donde su soberbia impide el ejercicio de la voluntad. La conciencia, nos refiere la sociología, tiene un valor limitado sin el concepto de la voluntad, que es la que nos impulsa a la acción. Ambas se necesitan mutuamente. Pero el señor Abdo Benítez persiste en vivir en la nebulosa de “seguramente algo hicimos mal”, sin aceptar la certeza de sus errores, criminales ya a estas alturas.
Desinformación (irrebatible ausencia de una estrategia comunicacional de gobierno) e improvisación (incapacidad para formular y articular políticas de contingencia para la batalla contra un enemigo que ya se presagiaba depredador, el covid-19) ensamblan el rostro de un gobierno que, a más de la mitad de su mandato, nunca pudo anticiparse –previsión– a los acontecimientos por falta de carácter y determinación.
La visible carencia de liderazgo, génesis de todos los errores, es fácil corroborar en las contradicciones y desacuerdos dentro del propio Gabinete. Cada ministerio tenía su propia campaña de “concienciación” (totalmente improductiva), pero sin coordinación con el de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic). Mientras que su titular aseguraba a los medios que hubo error estratégico al priorizar “la tecnología antes que la comunicación”, el mandatario no se detuvo a leer, o no le importó la opinión de su funcionario de confianza, pues, al intentar justificar su debilidad estructural en este campo (que subrayamos desde el inicio de la pandemia), dudó de que el problema –entre otros– sea el de comunicación “porque no creo que haya un paraguayo que no sepa lo que se está viviendo”. El daño causado por la desidia es de diez mil muertos. Se tuvo más de un año y un préstamo de 1.600 millones de dólares –cuyo destino alguna vez habrá de esclarecerse– pero la gente muere por falta de camas en terapia intensiva, desabastecimiento de oxígeno y vacunas que llegan a cuentagotas. Y si la franja que debe vacunarse no lo hace masivamente es porque el imaginario popular empezó a ocupar el vacío que dejó la falta de una estrategia comunicacional de gobierno. El gran trabajo que tienen por delante los nuevos encargados de esta dependencia del Estado es que el presidente ponga pies en tierra, acepte la realidad y asuma su responsabilidad. De lo contrario habrán fracasado antes de empezar.
La escritura sencilla es una tentación para la lectura. Es la manzana que provoca a abrir las páginas de un libro. David Runciman, y su “Política”, ostentan esa rara habilidad, sobre todo por su “prosa conversacional en el sentido elegante del término” (Los Ángeles Review of Books). Para él, con mucha frecuencia, “los políticos parecen saber poco del mundo que les toca gobernar”, pero “son muy duchos en determinadas tareas, como ganar elecciones, manipular a la prensa, forjar coaliciones, maquinar contra sus rivales y apuñalarse por la espalda: la caja de herramientas maquiavélicas al completo, desprovista de su cosmovisión”. Considerando que este profesor de Cambridge esta realizando un relato general, pareciera que nos conoce muy bien.
Y nos deja una sensación de nostalgia y frustración cuando asegura que “en la antigua Grecia, la política debía ser un ejercicio de sabiduría, porque ella (la política) se ocupa de la vida misma”. Aquí, el presidente no se ocupa de la vida ni le preocupan los muertos. Ni muestra real interés para evitar que la gente siga muriendo. Por esta vez no hay “buen provecho”. Y tengo la sospecha de que tampoco habrá perdón.
Concepción: hallaron muerto a un sexagenario, presumen que fue víctima de adictos
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Este lunes, vecinos del barrio San José Olero de la ciudad de Concepción, encontraron muerto a hombre de 64 años en el interior de su vivienda. Una vecina escuchó que el hombre mantuvo una pelea con algunas personas, pero no se animó a salir por temor, ya que la víctima acostumbraba a ingerir bebidas alcohólicas.
Según el reporte policial, el hecho se registró en horas de la madrugada de hoy mientras la víctima estaba en el interior de la vivienda ubicada en el citado barrio. Fue identificado como Ildefonso Acevedo, vivía solo y habría sido visitado por presuntos adictos.
“Tenemos la presunción que fue un homicidio doloso dentro de una vivienda ocurrido el día de la fecha, donde encontramos el cuerpo del hombre presumiblemente alcohólico. Se desconoce por el momento al o los supuestos autores”, expresó el comisario Juan López, jefe de Seguridad Ciudadana, en entrevista con los medios de comunicación.
Dijo además, que un testigo indicó que los presuntos autores serían adictos de la zona y que escuchó una discusión en la casa de su vecino. “Presumiblemente este señor estaba ingiriendo bebidas alcohólicas y esta señora escuchó algo, pero no salió a mirar por el temor a los supuestos adictos que estaban en el lugar”, puntualizó.
El médico forense comunicó que el cuerpo estaba en posición de decúbito dorsal, lado derecho y que la posible causa de muerte sería traumatismo de cráneo. El personal de este departamento de investigaciones y la Fiscalía buscan dar con los presuntos autores del crimen.
Operación Sallustro: vida, pasión y muerte de un tano y paraguayo
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: Gentileza
Me impresiona esta novela periodística que está preñada de las voces y los silencios que las y los periodistas, donde fuere que intervengamos, atesoramos desde el primero de nuestros días de trabajo cuando procuramos informamos para informar.
“Me mataron de la manera más artera que se puedan imaginar: un balazo en el pecho y otro en la nuca”, escribe Pablo Sirvén, colega periodista, escritor y amigo desde poco antes del 17 de noviembre de 1982, cuando coincidimos en la redacción del diario Tiempo Argentino.
Esas veintiuna palabras se las hace decir post mortem a Oberdan Guillermo Sallustro, un paraguayo que el 10 de abril de 1972 fue asesinado por Mario Raúl Klancho, Guiomar Schmidt, Juan Manuel Carrizo, Roberto Coppo y Benito Urteaga, integrantes de una célula del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una organización guerrillera marxista que clandestinamente operaba en la Argentina cuando transcurría la década de los años 70.
Hasta la puerta de la escena de aquel crimen, Castañares 5413, en el barrio de Villa Lugano, un suburbio capitalino bonaerense, en el preciso momento del trágico desenlace, había llegado un grupo de policías federales que procuraba su liberación. Era el 21 de marzo de 1972 cuando Oberdan, nacido en mi querida Asunción el 17 de julio de 1915, cuando salía de su casa, en Carlos Casares 2600, en la zona de Martínez, una barriada de clase alta, unos 25 kilómetros al norte de la capital argentina, fue interceptado y secuestrado por el ERP cuando bien temprano iba a trabajar a la empresa Fiat, donde era director general.
Solo lo acompañaba José Fuentes, conductor del Fiat 1600 en el que viajaban, a quien lo balearon en uno de sus brazos. Entre los irregulares, según algunos datos que emergieron informalmente a la prensa por aquellos años, también se encontraban José Luis da Silva Parreira, seminarista católico y su hermana Elena María; José Luis “Joe” Baxter, Ángel Averame, Elena Codan y Carlos Tomás Ponce de León. Encapuchado por sus captores, fue introducido en un utilitario en el que huyeron con rumbo desconocido.
RESCATE
¿Por qué se lo llevaron? Al parecer, “el objetivo era secuestrarlo por 48 horas y pedir cinco puntos: un millón de dólares para el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), un millón de dólares para reparto (popular), reincorporación de los obreros (despedidos) de la Fiat, la liberación de los (gremialistas) detenidos de (los sindicatos) Sitrac-Sitram (de la corriente sindical clasista) y la salida de la Gendarmería (instalada en) la fábrica (de Fiat ubicada en la provincia de Córdoba). No había más”, explicó el 22 de marzo de 2022 justamente Ponce de León al periodista e historiador Marcelo Larraquy.
Pero todo salió mal. De hecho, Enrique Gorriarán Merlo (1941-2006), líder el ERP, apodado como el Pelado, uno de los asesinos de Anastasio Somoza Debayle en Asunción el 17 de setiembre de 1980, entrevistado por el historiador Felipe Pigna, admitió que “uno de los compañeros (que cometieron el secuestro y asesinato) interpretando mal una orden que evidentemente estaba mal dada, disparó sobre Sallustro. Fue un grave error…”
“Estimado amigo Dr. Aurelio Peccei. Me han informado que usted está en B. Aires: más que el jefe está aquí el amigo. Resuelva todo con serenidad y equilibrio, como siempre. Sócrates, antes de tomar la cicuta, deploraba la actitud llorona de sus discípulos y de Santippe: los juzgaba de envidiosos porque él conocería, antes que los demás, la Verdad. A descargo de su conciencia, sepa que estoy muy sereno yo también porqué (sic) finalmente conoceré la verdad de Giorgio y de Dios. Cordialmente. (Firma) Sallustro”.
Sobre el margen izquierdo de la improvisada esquela, agrega una despedida: “SALLUTTI A TUTTI (sic). Particolari per Fuentes”, dice en esa carta póstuma, escrita de puño y letra, por Oberdan Guillermo Sallustro a su amigo y “protector”, Aurelio Peccei. Ese brevísimo testimonio –conmovedor– fue hallado en uno de los bolsillos del pantalón que vestía cuando fue ejecutado.
La policía encontró esta esquela en uno de los bolsillos del pantalón del cuerpo sin vida de Oberdan Sallustro, en el lugar en que fue ejecutado por sus secuestradores, integrantes de una célula del irregular ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)
“LOS CADÁVERES HABLAN”
“Los cadáveres hablan”, suelen afirmar los médicos forenses. Así significan a los múltiples indicios y evidencias que recolectan en la escena del crimen. Esas 89 palabras que escribió Oberdan las percibo, interpreto y significo en esa línea de pensamiento. Siento que Sallustro –vital aún– se sabía muerto al momento de escribirlas. Se despidió de Peccei. Celebró el reencuentro que tenía la certeza que habría de tener con su hijo Giorgio, fallecido y –profundo creyente– aguardaba la revelación divina o, más aún, su resurrección en la esperanza de la vida eterna.
Morir y dejar vivir. Oberdan sabía de la vida… y de la muerte. Hijo de Gaetano y Anna D’Amato Volpe, napolitanos que en el sur peninsular “tuvieron su boda religiosa en la parroquia San Antonio de Padua” cuando “papá tenía treinta años y mamá, diecinueve”. Tiene claro ser “paraguayo de nacimiento, pero italiano hasta la médula y con todo mi árbol genealógico cargado de antepasados de esa nacionalidad”.
Tano y paraguayo. Papá Gaetano “abrió (en Asunción) una farmacia que llamó El Ciervo, ubicada en Estrella y 15 de Agosto. Ella (mamá Anna), a su vez, a pocas cuadras, en Estrella 256, instaló una joyería, en la que ofrecía preciosas creaciones de la orfebrería italiana provenientes directamente de Torre del Greco”, dice Sirvén que –para escribir esta novela periodística, su décimo libro publicado– hace suyo el sentir de Oberdan para ser la voz de quien nunca se hizo escuchar en público. Es palabra de Sallustro. No eran aquellos tiempos de selfies ni de teléfonos que cada día se usan menos para hablar y mucho más para mostrarse y que todos sepan qué sos y dónde estás.
“Era un hombre poderoso y, aunque no me daba corte con eso, por debajo de mi dirección (empresarial) había cerca de veinte mil empleados distribuidos entre nuestras distintas plantas fabriles, oficinas de administración y concesionarias. Abastecíamos al treinta por ciento del mercado automotor argentino; éramos la filial Fiat más importante fuera de Italia. Liderábamos la fabricación de vehículos, tractores, material ferroviario y motores diésel del país. (Y) desde la Argentina comenzábamos a expandirnos al resto del continente”.
TANO Y PARAGUAYO
Valiosos datos. Tano y paraguayo reseña su nacimiento “en Asunción, como el resto de mis hermanos, salvo el último, que nació en Italia. Fui el sexto en orden de aparición después de Iolanda, Manlio, Clelia, Attila y Orestes, mis hermanos mayores. Los que vinieron después fueron Cleodora Piave, Otavio Ángel y el benjamín con el nombre del célebre historiador de la Antigua Roma, Tito Livio, el único nacido en Nápoles (…) Éramos italianos por el ius sanguinis”.
Tano y guaraní. De allí su orgullo al recordar que su “hermano Attila Sallustro fue a su manera también un emperador, pero en las canchas de fútbol, como jugador de primera división en Asunción, luego como figura descollante en el Club di Napoli, entre 1926 y 1937, y también luciendo la gloriosa maglia azzurra (la camiseta azul del seleccionado italiano)”.
“Como autor he tenido muchísimo cuidado para tratar de ser lo más fiel al ideario y el temperamento de Oberdan Sullustro, haciendo que su relato en primera persona sea verosímil como testigo de la época”, sostiene Pablo Sirvén, periodista y escritor
Sirvén –la voz de Oberdan– recuerda que “otro de mis hermanos, bautizado Ottavio (…) llegó a ser un dirigente importante del Club Olimpia (y que, en lo personal) siendo alumno de la Escuela de Farmacia participé del Primer Torneo Universitario del Paraguay como integrante de su equipo de fútbol (y) hasta pude jugar en el Club Nacional de la primera división de la Liga Paraguaya de Fútbol!”.
Recuerda también que, ya en la Argentina, a una quinta de su propiedad ubicada en localidad bonaerense de Pilar, la llamó “con nombre paraguayo: Yei Porá”, donde con frecuencia “entre amigos (...) era DT Guillermo Stabile, el primer goleador en la historia de la Copa del Mundo, con sus ocho goles (…) en 1930”. ¿Y el amor? “Durante un baile en el Círculo Italiano (...) quedé prendado de Ida Laura Burgstaller”, hija de Hugo, “a cargo de la agencia marítima Italmar, que representaba en Asunción a los trasatlánticos italianos”.
AMOR A PRIMERA VISTA
El enamoramiento, a primera vista, avanzó indetenible. Ida Laura rompió con un pretendiente. “Lo nuestro prosperó hasta casarnos el 4 de julio de 1939 y seguir juntos en la vida (...) La ceremonia religiosa (fue) en la casa de ella. El cura celebrante fue el padre Agustín Bogarín Argaña, párroco de la iglesia de la Encarnación”. Ida, como yo, había nacido en Paraguay, aunque era descendiente de familias austríaca e italiana”. Es memoria de Sallustro, asesinado cuando tenía 56 y “todavía tenía mucho para dar al Grupo Fiat y, por añadidura, a la República Argentina”.
Tano y paraguayo. Tensionaba Europa. Oberdan sintió que su lugar estaba en la tierra de sus ancestros. Adolfo Hitler y Benito Mussolini avanzaban sobre la libertad de un continente cuyo cielo una vez más era cubierto por negros nubarrones. Se ofreció como voluntario para defender la patria de sus padres que sentía como propia. La familia se agrandó desde el nacimiento de Flavia, la primera hija del matrimonio.
El horror de la nueva Gran Guerra –la Segunda– se inició en setiembre de 1939. Ida Laura comprendió. Su esposo partió. En Asunción lo despidieron su esposa y la bebé. Pronto supieron que, “como oficial de artillería” del Ejército italiano fue a combatir “en el frente griego”. Ida Laura extrañaba. Fue al reencuentro del soldado Oberdan que también sentía la soledad.
“Era una alegría poder reencontrarme con Ida y mi pequeña Flavia. Pronto se sumaría un nuevo integrante a la familia, Ulpio, el único hijo mío que nació en Italia. Décadas más tarde, cuando nos radicamos en la Argentina, tendremos otros tres: Aldo, Buno y Giorgio”. Afincado en Turín, dejó de ser soldado. Volvió a estudiar. En la Università degli Studi di Torino comenzó su simpatía con el clandestino Esercito Nazionale di Liberazione.
Ida Laura Burgstaller, esposa de Sallustro, pide a través de la prensa la liberación de su marido
PARTISANO
Como combatiente irregular, partisano, “guerrillero que sigue a un partido”, alentó la constitución del Comitato di Liberazione Nazionale. Allí es donde “conocí a Aurelio Paccei cuando revistaba en las Brigate Giustizia e Libertà. (Aurelio) reportaba a Sandro Pertini, quien con el tiempo llegaría a ser presidente de Italia”. Fue el inicio de una sólida amistad que se mantuvo hasta mi último aliento… Para el gran público Sallustro –un desconocido– era y es un gran desconocido.
De él se supo solo sobre su secuestro y asesinato. Incluso, después de su muerte no es tarea sencilla recolectar datos. En la tarde del martes 10 de febrero con Pablo Sirvén no reencontramos después de largo tiempo, aunque siempre estamos en contacto. Caminamos brevemente por la Villa Victoria Ocampo, en Mar del Plata, donde, pese al abandono que se percibe por parte de las autoridades del Municipio de General Pueyrredón, se respira intelectualidad. Allí, en un muy austero salón con paredes y techos blancos, el autor compartió con un nutrido grupo de lectores de sus obras –literarias y periodísticas– entre los que me encuentro su “Operación Sallustro”.
Sé, desde hace muchas décadas, de su compromiso con el oficio de periodista y con la ciencia de la comunicación; pero desde ese momento estoy cierto de haber estado –además de con el amigo y respetado colega– con quien procura darle voz a Oberdan Guglielmo Sallustro para que, en, desde y con él, se conozcan sobre las dramáticas tensiones y las enormes tragedias que atravesaron –en todas direcciones– varias décadas del siglo XX, la centuria de las crueldades.
Las voces de Sallustro y del imaginario Nahuel Sima aportan. Declino de hablar del pasado o del futuro. Procuro no perder de vista –ni siquiera a la hora de la reflexión y haber transitado muchos de aquellos sucesos– que tanto lo que suponemos que “ya fue” y, por ende, creemos que dejó de ser, como el amanecer del día después, siempre (si y solo si) lo miramos desde el presente, que con cada suspiro es inmediatamente el pasado.
VOCES Y SILENCIOS
De allí que Pablo me impresiona con esta creación (con esta novela periodística, insisto) que está preñada de las voces y los silencios que las y los periodistas, donde fuere que intervengamos, atesoramos desde el primero de nuestros días de trabajo cuando procuramos informamos para informar.
“Los periodistas somos ricos en historias”, dijo Pablo esa misma tarde ante un grupo de sus lectores y lectoras que le pedían que firmara y les dedicara el libro que recién habían comprado. También firmó el mío. Para decirlo en italiano… un vero capo lavoro. “Tembiapokue iporãmbajepéva”, en guaraní como corresponde categorizar cuando se trata de un tano y paraguayo. De aquellas tragedias como la que comparten y tienen a Oberdan Sallustro como víctima y/o a Nahuel, en este caso, como victimario, no somos escasas las personas que quieren y queremos saber más.
El periodismo es también informarnos para informar, como tantas veces se dijo en estas historias de cada domingo. Y ese es el trabajo que hace Pablo Sirvén, que se le disparó con “una conversación al paso y casual con Carlos Tonelli (quien fuera) el asistente más cercano de Sallustro”, ese tano y paraguayo cuya vida, pasión y muerte no fueron solo veinte días.
Denuncian presunta negligencia luego de que un bebé naciera muerto en el hospital San Pablo
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Este miércoles, familiares de una mujer de 27 años que estaba embarazada denunciaron presunta negligencia por parte de los médicos del Hospital San Pablo, luego de que el bebé nació sin signos de vida. La paciente se realizó los controles dos días antes y no presentaba problemas.
Según la denuncia, ayer martes cerca del mediodía la embarazada llegó con fuertes dolores hasta el centro asistencial y fue atendida cerca de las 14:00. Allí le realizaron algunas pruebas y la internaron, pero como no tenía dolores de parto recién a las 21:00 le realizaron la operación para extraer a su bebé.
Tras la intervención, los doctores le confirmaron que el recién nacido había nacido muerto y que aparentemente llevaba así unos siete días. Situación que alarmó a los familiares de la paciente, quien días antes asistió a sus controles en el mismo centro asistencial.
La familia indicó a los medios de comunicación que la mujer cada mes se realizaba sus controles prenatales y que dos días antes acudió para realizarse unos estudios solicitados por su médico tratante. En esa oportunidad le confirmaron que, en base a esos resultados, el bebé estaba en buenas condiciones de salud.
Ante la grave denuncia, intervino la Fiscalía y solicitó que el cuerpo del recién nacido fuera llevado hasta la Morgue Judicial. Hoy se le practicará la autopsia para determinar la posible causa de muerte. La madre sigue internada en el Hospital San Pablo tras la intervención quirúrgica.
Algunos bomberos caminan hacia un bote inflable mientras las aguas de la inundación del río Sado cubren las calles de Alcacer do Sal, al sur de Portugal, en medio de la tormenta Leonardo el 4 de febrero de 2026. Foto: AFP
El paso de la borrasca Leonardo deja un muerto en Portugal y lluvias “extraordinarias” en España
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El paso de la borrasca Leonardo por la península ibérica, la sexta este año, dejó este miércoles un muerto en Portugal y lluvias “extraordinarias” en el sur de España de más de 40 centímetros.
La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas, que empiezan incluso antes del verano, y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
Un hombre de unos 60 años fue arrastrado por la corriente de un río cuando intentaba cruzar una zona inundada cerca de una presa en la localidad de Serpa, en el sureste de Portugal, según informó Protección Civil a primera hora de la noche.
En España, la agencia estatal de meteorología Aemet decretó la alerta roja (la más alta) en las sierras andaluzas de Grazalema, Ronda y en la zona del estrecho de Gibraltar, ante el “peligro extraordinario” por las copiosas precipitaciones. Además, varios ríos se desbordaron o están en peligro de hacerlo.
En Grazalema, un pueblo montañoso de la provincia de Cádiz, cayeron más de 40 centímetros de lluvia, que es “lo que suele llover en Madrid en todo un año”, explicó a AFP Rubén del Campo, portavoz de Aemet.
Llueve sobre mojado
Por la grave situación que afectó a casi toda Andalucía, salvo a la provincia de Almería, en el extremo oriental de la región, se suspendieron las escuelas y fueron desalojadas preventivamente 3.500 personas.
El servicio de trenes quedó prácticamente suspendido en toda Andalucía, según informó la compañía pública española Renfe, mientras los puertos marítimos de la zona también fueron cerrados.
El presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno, había solicitado el martes “máxima prudencia” y “sentido común”, sobre todo cerca de “los cauces de los ríos y arroyos y las zonas inundables”.
Las escuelas permanecieron cerradas el miércoles en toda Andalucía, salvo en Almería.
Los llamamientos a la prudencia y las medidas preventivas parecían estar dando resultados, ya que los servicios de emergencia andaluces informaron que atendieron más de 650 incidencias durante la jornada, pero ninguna de mayor gravedad.
Este miércoles se encontraban desplegados en Andalucía 400 soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para ayudar a los servicios de socorro, y otros militares del Ejército de Tierra estaban “preparados” para acudir de ser necesario, indicó la ministra de Defensa, Margarita Robles.
“No había visto nunca una cosa semejante”
En Portugal, además del hombre muerto, 200 personas fueron evacuadas el miércoles en las regiones del centro del país, según protección civil, que indicó que desde el domingo los servicios de emergencia habían respondido a más de 3.300 incidentes, principalmente por inundaciones, caídas de árboles y deslizamientos de tierra.
Portugal ha sido golpeado en las últimas semanas por varias tormentas sucesivas, la más devastadora de ellas Kristin, con cinco muertos y numerosos daños materiales.
Así, 83.000 hogares y empresas llevaban varios días sin electricidad por culpa de las lluvias