Semana compleja la que transcurrió en la Argentina. Y nada permite imaginar que serán diferentes las que vendrán cuando en el horizonte asoman las elecciones de medio tiempo –las parlamentarias– que definirán no solo los años que habrán de transcurrir para el presidente Alberto Fernández hasta 2023, sino el futuro del proyecto político que lidera su vicepresidenta Cristina Fernández. Los dos máximos referentes del oficialismo dejaron atrás los juegos de rol. Son parte de lo mismo, aunque con diferencias sustanciales solo en orden a cómo se autoperciben.
Más tarde que temprano o, para ser más preciso, bastante después de lo que muchas y muchos analistas estimaban, la situación interna oficialista fue más allá de los límites de la coalición de gobierno. Nada sorprendente, por cierto. Los vicariatos no son eternos. Como muchos amores, tampoco lo son. Fabiana Cantilo, desde muchos años, lo canta con mucho ritmo. “Nada es para siempre, nada es para siempre/No me digas mi amor que te falta valor/Porque nada es para siempre/Si pudiéramos hablar, si pudiéramos dejarlo/Vos sabés, que yo no sé cuidarte de mi amor/Otra vez me equivoqué, otra vez te abandoné/Vos sabés que yo no sé cuidarte de mi amor”. ¿Por qué no escucharla nuevamente? Alberto F. presidente, fue la exitosa estrategia de campaña que Cristina F., lideresa del Frente de Todos, diseñó para triunfar en las presidenciales del 2019 que temía no poder ganar en soledad.
“Con Cristina sola no alcanza [para ganar]. Sin Cristina no se puede [ganar]”, decía dos años atrás el actual jefe de Estado. Dos años después el panorama no es el mismo. La vicepresidenta marca los tiempos y los objetivos prioritarios para la gestión. Las que parecen ser demandas sociales de primera línea –vacunas, inflación, deuda externa– son también las que preocupan a la señora Fernández pero no acierta a encontrar soluciones. El panorama no es alentador. Mucho más, cuando coincidentes encuestas –incluso las que encarga el oficialismo– permiten suponer que el tránsito electoral no será un camino de rosas para Fernández y Fernández.
Por si algún elemento faltaba, el ex presidente Mauricio Macri [2015-2019] volvió al espacio público para presentar su libro –”Primer tiempo”– y para repetir una y otra vez que “no” será candidato a ningún cargo electivo en los comicios de octubre venidero. Sin embargo, el investigador de opinión pública Ricardo Rouvier –consultado desde muchos años por el kirchnerismo– midió al ex mandatario. Algunos guarismos, son interesantes. Por ejemplo: su imagen negativa cayó desde 39,6 en diciembre del 2019 hasta 33,6, en la actualidad. Pese a ello, 65,8% de los consultados lo valora negativamente. A la hora de preguntar si votaría a Mauricio Macri, el 24,6% responde que sí. El 68,5%, dice no.
De todas formas, la preocupación social más relevante –especialmente en tiempos en que la situación económica y social crece exponencialmente como consecuencia de la emergencia sanitaria– es que los dos principales referentes políticos, Cristina y Mauricio, son también los que poseen las más altas valoraciones negativas de la ciudadanía. El resto de las y los actores públicos con mayor visibilidad y aspiraciones electorales, no le van en saga. “¿A quién votar, si son todos iguales?”, es el gran dilema ciudadano. Las tensiones no cesan. Crecen. Al igual –aunque en mucho menor escala– los rumores que, sin fundamento alguno, sostienen que “Alberto quiere renunciar y, se lo dijo a Cristina”. Incomprobable. En tanto, inseguridad, inflación, corrupción, restricciones a la libertad como consecuencia de la pandemia de SARS-COV-2, son parte relevante del escenario público.
Ningún analista puede asegurar que la gobernanza no está amenazada. ¿Lo contrario? Los consultados prefieren evadir la respuesta. La confianza en los políticos se derrumba. La insatisfacción social se extiende. Tanto con muchas y muchos de los integrantes de la coalición de gobierno como con las dirigencias de la principal coalición opositora. El académico Natalio Botana sostiene en La Nación de Buenos Aires que “es posible advertir el desgaste de un sistema político que, en lugar de ser centrípeto (atrayendo al centro), centrífuga hacia los extremos”.
Con mirada crítica advierte que líderes y lideresas partidarias lanzan “los dados en el juego del poder como si estuviésemos en la normalidad cuando estamos muy lejos de ella”. Casi sin remedio la ciudadanía argentina transita un ecosistema social alterado desde muchas décadas con los resultados degradantes que están a la vista. No puede ser de otra forma. Los partidos políticos –otrora semilleros de dirigentes y proyectos que se construían sobre valores– desde muchos años, parecen ser ámbitos en los que solo ganan espacio quienes adhieren a códigos interpersonales de poca cercanía con la transparencia en un Estado Democrático de Derecho. Las pruebas, están a la vista. Para obtener resultados diferentes en procura del bien común, no hay que hacer siempre lo mismo. ¿Qué es lo que no se entiende?
El legislador de La Libertad Avanza tenía 74 años y fue encontrado sin vida este martes en su vivienda de La Rioja. Su fallecimiento deja vacante la conducción de una comisión clave del Senado. Foto: X
Hallan muerto al senador libertario Juan Carlos Pagotto y crece la conmoción en Argentina
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Sorpresa y conmoción generó esta mañana en el Gobierno argentino la noticia de la muerte del senador nacional Juan Carlos Pagotto, de La Libertad Avanza, quien fue encontrado sin vida en su domicilio de la ciudad de La Rioja. El fallecimiento del legislador, de 74 años, fue confirmado este martes, mientras las autoridades realizan las primeras diligencias para determinar qué ocurrió.
Hasta el momento, no se informó oficialmente la causa de la muerte. Personal policial y autoridades judiciales intervienen en el lugar y realizan las pericias correspondientes para esclarecer las circunstancias del deceso.
Negociador
Pagotto había llegado al Senado en diciembre de 2023, luego de encabezar la lista de La Libertad Avanza por La Rioja. Durante su paso por la Cámara Alta adquirió protagonismo en las negociaciones parlamentarias del oficialismo y, al momento de su muerte, estaba al frente de la estratégica Comisión de Acuerdos, encargada de analizar postulaciones para cargos que requieren aval del Senado.
Su trayectoria parlamentaria tampoco estuvo alejada de las controversias. En 2024 había planteado una modificación que buscaba contemplar situaciones de “necesidad” para padres que entregaran a un hijo, una propuesta que generó críticas y finalmente no fue incorporada al proyecto.
Pese a aquella polémica, dirigentes oficialistas destacaron posteriormente su participación en las negociaciones legislativas y en el tratamiento de designaciones judiciales. Tras conocerse su muerte, distintas figuras de La Libertad Avanza expresaron públicamente sus condolencias y resaltaron su trabajo dentro del Senado.
La muerte de Pagotto deja además un escenario de cambios dentro de la Cámara Alta. Su mandato estaba previsto hasta diciembre de 2029 y, según los primeros reportes, Claudia Cecilia López, quien integraba la lista que lo acompañó en 2023, asumiría la banca vacante una vez cumplidos los procedimientos correspondientes.
León XIV llegará a la Argentina el 8 de noviembre en “visita apostólica”. Después de 39 años llegará un papa a este país. Impulsor permanente de la paz, el pontífice desde su juventud misiona en procura del bien común, de la cultura del encuentro y exhorta a que las IA se desarrollen con profundo respeto de la dignidad humana
Confirman “visita apostólica” del papa León XIV a la Argentina. Gran expectativa
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: AFP / Gentileza
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei. En lo que va de su apostolado ha expresado preocupación por humanizar las nuevas tecnologías, y manifestado su compromiso eclesial con los derechos humanos, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
León XIV (70), el papa que hasta el 8 de mayo de 2025 fue el cardenal Robert Prevost, norteamericano de Chicago, llegará a la Argentina el próximo domingo 8 de noviembre cuando los relojes marquen cuatro y media de la tarde y, en ese país, permanecerá hasta dos horas después del mediodía del miércoles 11.
Sesenta y nueve horas con treinta minutos para desarrollar una apretada agenda en la capital argentina, en la provincia de Córdoba (700 kilómetros al oeste de Buenos Aires y poco más de 1.200 al sudoeste de mi querida Asunción) y en un par de localidades de la provincia bonaerense.
El anuncio formal desde la Ciudad del Vaticano –pese a que el viaje, como posibilidad, desde largo tiempo se barajaba– tiene alto impacto. Desde el lunes pasado, cuando simultáneamente se anunció en Roma y en Buenos Aires, supera las expectativas. Algunas y algunos que aseguran saber todo y un poco más desconciertan.
“No sé nada”, dicen una y otra vez. El colega Fernando Bravo (82) le pregunta al cardenal Ángel Sixto Rossi (68), jesuita, arzobispo de Córdoba. “Viene a traer ese mensaje que está en el evangelio y no es exclusivo”, responde el religioso. Describe al pontífice: “León es un hombre manso, que inspira paz. No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el papa Francisco (1936-2025) que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso y creo que quizás los argentinos necesitamos mansedumbre. (Porque este) Es un momento de profunda contemplación de la dignidad humana (y su llegada) es una posibilidad para reforzar nuestras convicciones sobre el valor de cada persona”.
“No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida”, expresa el cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba
¿INCOMODIDAD?
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei (55). El prelado se adelanta a la pregunta: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida; (porque nosotros, las y los religiosos en la Argentina) sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
La comunicación oficial vaticana claramente consignó en el momento del anuncio que la de León XIV es una “visita apostólica”. Los objetivos que procura alcanzar aquí el obispo de Roma y sumo pontífice de la Iglesia católica son, por sobre todo, pastorales, espirituales y en su transcurso peregrinará como misionero. En esos tres puntos están y estarán sus prioridades.
FM, un teólogo con alto reconocimiento académico que quiere preservar su identidad “porque no deseo que nadie piense que busco promocionarme a la sombra del viaje papal”, está convencido que “este papa estadounidense que se forjó pastoralmente en las periferias sudamericanas procurará confirmar en la fe a la feligresía católica, predicará la paz, la esperanza y abogará por los sectores sociales vulnerables”.
¿Por qué no lo haría? Alguna vez explicó ante el Colegio Cardenalicio cuando fue elegido –cuando dejó de ser Robert Prevost– que desde ese momento sería León XIV para homenajear a su antecesor León XIII (pontífice entre 1878 y 1903). Simbolismos. Aquel predecesor, el 15 de mayo 1891, hizo pública su carta encíclica llamada Rerum Novarum (Cosas Nuevas, en español). De aquel texto emerge la que se conoce como doctrina social de la Iglesia (DSI). Eran tiempos de Revolución Industrial.
DEFENSA DE LOS DERECHOS
De allí que Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (1810-1903) –don Vincenzo, como se lo mencionó hasta que fue elegido papa– entendió que era el momento para exhortar en defensa de quienes trabajan; de abogar por la justicia social; de proteger las conquistas laborales y abogar por la creación de nuevos derechos ante los desafiantes desarrollos tecnológicos epocales.
Trescientos setenta y dos días después –15 de mayo de 2026– cuando se cumplieron ciento treinta y cinco años desde Rerum Novarum, León XIV, el papa que en pocos días trajinará la Argentina firmó su primera carta encíclica, Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, en español).
En ella hace foco sobre las inteligencias artificiales y, como en aquel texto del 1891, también mira, profundiza, reflexiona y pide a la comunidad global que observe las nuevas tecnologías y, desde esa perspectiva desafiante, recuerda el compromiso eclesial con los derechos humanos, con la justicia social, con el trabajo y con la dignidad humana.
El programa oficial precisa que ochenta minutos después de pisar suelo argentino el papa visitará al presidente Milei en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional). Según lo previsto por los protocolos, los saludos no se extenderán por mucho tiempo. Para las 18:30 se anuncia otra actividad en el Palacio Libertad a menos de quinientos metros de la Rosada.
MISTERIO SOBRE LA AGENDA
Más allá de los saludos y de las presentaciones de rigor, el gran interrogante es el de tratar de dilucidar sobre qué temas hablarán el jefe de Estado anfitrión y el pontífice. Ninguna de las fuentes –religiosas, laicas vinculadas con la Iglesia católica, diplomáticas, políticas– quisieron arriesgarse a imaginar siquiera cómo construirán la agenda dialógica entre ambos líderes.
Tres de esos informantes, dos de ellos prelados, uno de los cuales reside desde tres décadas en Roma, con el compromiso de este corresponsal de “in corde tuo serva” (guardar en el corazón) sus identidades, señalan que “León –la voz que más se escuchó en los últimos tiempos en favor de la paz y para advertir sobre los desarrollos tecnológicos más avanzados– llegará al Río de la Plata después tres sucesos políticos relevantes con efectos de alcance global”.
Los consultados describen: “Las presidenciales en Brasil (4 de octubre), primera potencia en Latinoamérica y, para muchos analistas, séptima economía del mundo; las parlamentarias en Israel (27 de octubre); y, las de medio término en Estados Unidos (3 de noviembre)”. ¿Y esos son temas para una visita apostólica? “¿Por qué no?”, coinciden nuevamente y guardan silencio.
Tal vez acierten, pienso. La relación bilateral argentino-brasileña está en un punto muy bajo y, en el plano global, Argentina aparece firme y acríticamente alineada con la Casa Blanca e Israel. Aunque los tiempos protocolares no son generosos, la doctrina social de la Iglesia (DSI) será un eje inevitable. En el Vaticano conocen y analizan los datos oficiales que emiten los países que visita o visitará el Pontífice.
Sobre la visita de León XIV: “No hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”, sostiene el canciller Pablo Quirno
ESTADÍSTICAS
Argentina reportó unas pocas horas atrás que registra 32,2 % de pobreza y 7,5 % de indigencia en los primeros seis meses de 2026. Acerca de esos indicadores, el Observatorio de la Deuda Social (ODS) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que lidera el académico Agustín Salvia, en la mañana del viernes último explicó que “frente al segundo semestre de 2025 (los valores gubernamentales difundidos) implican un aumento de 4,1 y 1,8 puntos porcentuales”.
Precisa luego que “un nivel de pobreza en torno a 32,3 % sería similar –aunque incluso algo superior– al del primer semestre de 2025 (31,6 %)”, pero aquel indicador “formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025”. Por el contrario, la actualización que publicó el gubernamental Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) “se construye sobre una secuencia ascendente” que se verifica desde setiembre del año pasado.
Ante la evidencia científica, las fuentes consultadas señalan que “pobreza e indigencia crecen y, desde esa perspectiva, la Iglesia recuerda que san Juan Pablo II, durante su pontificado, en SRS 42 (Sollicitudo rei sociales - Preocupación por los problemas sociales) nos recordó que la DSI se fundamenta en la dignidad del hombre haciendo opción preferente por el pobre”.
IMPORTANCIA SOCIAL
Por cierto, no son pareceres para dejar que caigan en el olvido. ¿Es socialmente importante el catolicismo en la Argentina? Según el Censo Nacional de 1960, el 90 % de la población de entonces era católica. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en la Argentina, un estudio cuyos resultados distribuyó semanas atrás la Universidad de Buenos Aires (UBA), revela que el 57 % de las personas consultadas para esa compulsa responden ser católicas.
Juan Cruz Esquivel, director del trabajo, sin embargo, sostiene que, si bien “el catolicismo continúa siendo mayoritario, pierde centralidad como matriz dominante”. En el mismo contexto, la investigación da cuenta de que “la población sin filiación religiosa se consolida como segundo grupo en magnitud” e interpreta que “el cambio religioso está fuertemente impulsado por un proceso de reemplazo generacional”; que “las formas de creer varían según el nivel educativo” de las personas consultadas y que, en línea con lo consignado, “el campo religioso argentino se vuelve más plural, fragmentado y diverso”.
De dicho estudio se desprende que “el segundo grupo en magnitud (detrás de quienes aseguran ser católicos y católicas) es el que reúne a la población sin filiación religiosa” que alcanza al 22,4 %. Esta tendencia, para los analistas de los datos de campo recolectados, “confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, aunque que el dato “no implica necesariamente ausencia de religiosidad” porque “una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”.
Señala el reporte luego que “este fenómeno se aproxima a lo que la sociología denomina ‘creer sin pertenecer’, porque la religiosidad persiste (pero) desvinculada de instituciones formales”. Destaca después que “el campo evangélico, por su parte, consolida su posición como segunda identidad religiosa organizada” porque alcanza al 17,4 %. Un total de 22,4 % de las personas que aceptaron responder a las y los pesquisantes, cuando Barómetro les preguntó “¿cuál es su religión?”, dijeron no tener ninguna (13,2 %), ser agnósticas (4,8 %) y ateas (4,4 %), testigos de Jehová / mormona (0,5%); umbanda / africanista (0,5 %); islam / musulmana (0,3 %); Judía (0,2 %); y, “otra” –sin especificar cuál– 1 %.
PÉRDIDA DE PESO RELATIVO
Con el análisis de esos datos, estiman que las “tendencias en el largo plazo” permitirán verificar un “descenso sostenido del catolicismo”, porque “pierde peso relativo en todas las mediciones”; un “crecimiento del mundo evangélico”, que exhibe una “expansión gradual pero constante” en el tiempo; y un “aumento de los sin filiación religiosa”, lo que destaca “la intensidad del incremento (de esa tendencia que) le permitió posicionarse en el segundo lugar (que hoy se verifica) a partir de 2019”.
En medio siglo, la preminencia católica en el estudio mencionado aparece como decreciente. “Estas tendencias configuran un escenario de creciente pluralización del campo religioso”, sostiene Barómetro y aporta cinco conclusiones. 1) Fin de la hegemonía católica; 2) Consolidación de la pluralización (de las religiones y creencias); 3) Centralidad del cambio generacional (las nuevas generaciones impulsan la transformación del mapa religioso); 4) Desinstitucionalización de las creencias (porque crecen las formas de religiosidad desvinculadas de instituciones); y, 5) Segmentación social del fenómeno religioso (que se distribuye según condiciones sociales y niveles educativos). [https://creencias.com.ar/recursos/serie-ocrear-n-1-barometro-de-las-religiones-y-las-creencias-en-argentina/].
León XIV es el segundo papa que viaja a la Argentina. El primero en la historia fue Juan Pablo II (1920-2005), que llegó hasta aquí para protagonizar dos “visitas apostólicas”. La primera entre los días 11 y 12 de junio de 1982. Permaneció solo treinta horas. Fue recibido por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri (1926-2003). Desde 2 de abril, Argentina estaba en guerra con el Reino Unido de la Gran Bretaña, después de la recuperación de las Islas Malvinas ocupadas por la fuerza por Inglaterra en 1833.
MISIÓN
El pontífice remarcó al llegar que su visita estaba “por encima de toda intencionalidad política” y categorizó su actividad –estrictamente religiosa– como “un encuentro del padre en la fe con los hijos que sufren” por la guerra “para pedir por la paz”. Cuando regresó, el 6 de abril de 1987, fue marcadamente diferente. Lo recibió un presidente democráticamente elegido, Raúl Alfonsín (1927-2009). Transitó Buenos Aires y una decena de provincias.
En la capital argentina –el 11 de abril– lideró el tercer Encuentro Mundial de la Juventud que, por primera vez, se concretó fuera de Roma. “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado…”, dijo enfáticamente entonces para destacar el carácter de su misión. Apostólica y pastoral.
Treinta y nueve años pasaron hasta hoy. Doce de ellos con Francisco –el papa argentino, el primero sudamericano, el del “fin del mundo”– que, pese a ello, nunca regresó a su tierra natal, aunque realizó cuarenta y siete viajes apostólicos; y visitó sesenta y seis países. Entre ellos, Brasil, Bolivia, Paraguay, Cuba, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Canadá, Perú y Panamá. Hasta aquí, no llegó.
León arribará desde Uruguay y, desde aquí, viajará a Perú. Allí vivió desde cuando promediaba la década de los años 80 en el siglo pasado. En 2014, el papa Francisco lo creó obispo en la diócesis de Chiclayo, departamento septentrional de Lambayeque. En 2015 adoptó la ciudadanía peruana.
SEMBRANDO ESPERANZAS
“Conoce en profundidad de pobrezas, indigencias, discriminaciones, exclusiones, pueblos originarios, autoritarismos, amenazas y se especializa en sembrar esperanzas”, dice en confidencia un prelado emérito quebrantado en su salud que asegura conocerlo. Los ministros argentinos de Seguridad y de Relaciones Exteriores –Alejandra Monteoliva (56) y Pablo Quirno (60), respectivamente– estiman que siete millones de personas se movilizarán y participarán de su peregrinaje.
Se decretarán feriados nacionales, provinciales y asuetos. El visitante oficiará no menos de cuatro misas con pretensiones multitudinarias. Se reunirá con trabajadores, empresarios, personas encarceladas. Protagonizará diálogos interreligiosos, recorrerá establecimientos de salud. Agenda de alta intensidad.
Aquí hay cautelas, prudencias y opiniones que suenan a eventuales desencuentros entre las y los anfitriones con el papa visitante. El canciller Quirno, pese a ello, sostiene que “no hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”.
Jorge García Cuerva (58), arzobispo de Buenos Aires, por su parte, reconoce que “es verdad que hay muchas diferencias y (enfatiza en que) no está mal reconocerlas”. En ese contexto, sin embargo, asegura creer que “nos tiene que dar mucha paz el saber que hay temas en los que no coincidimos”.
“Hay muchas diferencias y no está mal reconocerlas”, precisa Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires
Paraguay busca ampliar negocios turísticos en la FIT América Latina 2026
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Paraguay participa en la 30ª edición de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT) 2026, que se desarrolla del 26 al 29 de septiembre en el predio de La Rural, en Buenos Aires, Argentina, con el objetivo de fortalecer la promoción del país y generar nuevas oportunidades comerciales para el sector turístico.
La participación en la FIT apunta principalmente a ampliar la vinculación con operadores y compradores, promover el destino Paraguay y abrir nuevas oportunidades de comercialización para la oferta turística nacional. La feria reúne durante cuatro jornadas a actores del sector regional, con las dos últimas destinadas exclusivamente a profesionales.
La participación en la FIT apunta principalmente a ampliar la vinculación con operadores y compradores, promover el destino Paraguay y abrir nuevas oportunidades de comercialización para la oferta turística nacional. Foto: Senatur.
La delegación paraguaya está encabezada por Javier Ramírez, ministro secretario ejecutivo interino de la Senatur, junto con técnicos de la institución, además de empresas, hoteles, agencias y operadores turísticos nacionales que buscan promocionar sus servicios y establecer nuevos contactos comerciales.
La presencia paraguaya también incluye una propuesta gastronómica con productos tradicionales, como parte de la estrategia para mostrar otros atractivos vinculados a la identidad y cultura nacional ante visitantes y profesionales del turismo.
Paraguay cuenta con un stand de 148,40 metros cuadrados, donde presenta la diversidad de su oferta turística y facilita encuentros entre representantes del sector público y privado, operadores, prestadores de servicios y profesionales de la industria.
Un manifestante ondea una bandera argentina durante la "Marcha de la Indignación" en Buenos Aires, el 19 de septiembre de 2026. Foto: Emiliano Lasalvia/AFP
La pobreza en Argentina repunta tras dos años de baja y afecta a un tercio del país
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La pobreza en Argentina volvió a crecer después de dos años y en el primer semestre de 2026 experimentó un repunte significativo al afectar a un tercio de la población, según cifras oficiales publicadas el jueves. El índice llegó al 32,3 %, un aumento de 4,1 puntos respecto al mismo periodo del año anterior. La tasa de indigencia también mostró un alza y abarca al 7,5 %, informó el instituto oficial de estadísticas Indec.
El organismo considera pobres a los adultos cuyos ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica de unos 340 dólares al cambio oficial, y que incluye alimentos y otros bienes y servicios. La canasta básica con la que se mide la indigencia contempla solo alimentos y se ubica en torno a 150 dólares mensuales.
El registro iba en baja desde el pico del primer semestre de 2024, cuando 52,9 % de los 47 millones de habitantes del país vivía en la pobreza. La estadística es una de las variables que más suele destacar el presidente Javier Milei para ilustrar lo que considera el éxito del plan económico ultraliberal que puso en práctica desde que asumió en diciembre de 2023.
“Sacamos a 14 millones de personas de la pobreza”, dijo el mandatario este miércoles en un evento en Nueva York.
El crecimiento de la pobreza en el primer semestre del año va de la mano con la inflación, que tras un fuerte retroceso en 2023 volvió a acelerarse entre finales de 2025 y comienzos de 2026.
Eduardo Donza, sociólogo e investigador del Observatorio de la Deuda Social de Universidad Católica Argentina (UCA), planteó que “tres de cada diez personas está desde hace tiempo en situación de pobreza”, y señaló la precarización laboral como “el mayor problema”.
Algunos de los rubros que más empleo generan en Argentina, como la industria manufacturera y el comercio, sufren por la apertura importadora y la caída del consumo en el gobierno de Milei.
Unas 30.000 empresas cerraron desde que el autodenominado “anarco-capitalista” asumió el poder y el desempleo subió a 7,9 % en el último trimestre relevado, el nivel más alto desde 2021, con casi la mitad de la población económicamente activa en la informalidad laboral.
“El mayor problema es la precarización laboral, no la desocupación, porque las familias cuando son carenciadas (...) tienen que inventarse un trabajo, que puede ser el cartoneo de residuos, la venta ambulante, vender comida en la estación de tren”, explicó Donza. La pobreza impacta con más fuerza a los niños. El 44,5 % de los menores de hasta 14 años son pobres, de los cuales 10,8 % son indigentes, consigna el Indec.