POR ISMAEL CALA
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El turismo es una de las actividades más afectadas por la pandemia. Agencias, hoteles, líneas aéreas, restaurantes y muchos otros negocios han sufrido un descenso histórico, y su recuperación no se prevé hasta el 2023.
Quienes amamos explorar el mundo hemos estado expuestos a la ansiedad por no poder cruzar algunas fronteras. Ahora la industria intenta focalizarse en nuestros países y pueblos, en rincones cercanos que quizás ni conocíamos. La idea tiene un triple beneficio: colaboramos con los castigados destinos nacionales, seguimos creciendo culturalmente y cambiamos de aire. Hasta donde se pueda.
Los artífices del turismo no se han quedado de brazos cruzados frente a los destrozos de la pandemia. La editorial Lonely Planet acaba de presentar su Lista de Viajes Definitivos, aquellos que deberíamos hacer al menos una vez en la vida. “El covid-19 ha originado restricciones de viaje que pueden haberte cortado las alas, pero ahora es el momento perfecto para planificar el futuro y estar listo para tu próxima aventura”, argumenta.
La impresionante ciudad de Petra (Jordania) preside la lista. En el segundo puesto, para orgullo de las Américas, aparecen las Islas Galápagos (Ecuador). Otros dos destinos de la región son merecedores del top ten: las Cataratas del Iguazú (Argentina/Brasil) y el Salar de Uyuni (Bolivia).
Tomamos nota porque nada es para siempre y, más temprano que tarde, volveremos a viajar. Mientras tanto, el sector reacciona: la aerolínea australiana Qantas ofrece “vuelos hacia ninguna parte”, una aventura de siete horas sobrevolando las principales atracciones del país; y Singapur Airlines convierte sus aviones en restaurantes.
Yo mismo he debido mudar algunos eventos hacia el mundo virtual, ante la imposibilidad de viajar a destinos del mundo. Tengo que reconocer que la experiencia es retadora, pero muy gratificante en cuanto a innovación, resiliencia y resultados. Del 11 al 13 de diciembre será la siguiente convocatoria virtual “Manifiesta tu destino. En cuerpo y alma”. Dejamos por un tiempo las bellezas naturales de Punta Cana y Riviera Maya, para centrarnos en las herramientas para convertir el 2021 en el mejor año de nuestra vida.
Como asegura el escritor Phil Wohl: “Nunca sientas que tus mejores días han quedado atrás. La reinvención es la forma más pura de esperanza. Haz que hoy sea lo mejor posible”.
BIO
Estratega de vida y de negocios. Presenta y dirige el show de entrevistas CALA, que se transmite en canales de una veintena de países. Durante cinco años y medio presentó CALA, en el prime time de CNN en Español. Empresario y emprendedor social. Autor de ocho bestsellers en temas de liderazgo, emprendimiento y desarrollo personal, incluyendo “El poder de escuchar” y “Despierta con Cala”. Es presidente y fundador de Cala Enterprises Corporation y de la Fundación Ismael Cala.
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Loreto: hallan cuerpo sin vida de mujer que fue reportada como desaparecida
Agentes policiales encontraron hoy el cuerpo enterrado de Mariza Paola Balbuena Medina (26), reportada como desaparecida desde el pasado lunes. Los intervinientes hallaron en la mañana de este miércoles los restos humanos desmembrados en las cercanías de su vivienda.
El cuerpo fue encontrado bajo tierra en inmediaciones de la casa que compartía con su pareja en la zona de Jhugua Rivas La Asunción, localidad de Loreto, departamento de Concepción.
Inmediatamente, fue detenido Juan Antonio González Ferreira (28), pareja de la víctima, señalado como el principal sospechoso del crimen. El hombre había acudido hasta la Subcomisaría 16.ª para denunciar la desaparición junto al padre de la joven.
Pero durante la verificación de sus datos, la Policía constató que contaba con una orden de captura pendiente desde el 2018 por un caso de violencia familiar. Según el informe policial, los intervinientes notaron varias contradicciones en el relato del sospechoso, además de una actitud nerviosa, por lo que se convocó al Departamento de Investigaciones y Criminalística.
Durante el allanamiento de la vivienda, los agentes hallaron manchas presumiblemente de sangre en la cocina y arbustos cercanos, algunas cubiertas con arena. También encontraron un teléfono celular y otras evidencias dentro de una letrina.
El hallazgo se produjo durante el rastrillaje realizado por efectivos policiales y representantes del Ministerio Público. El caso es investigado como un presunto feminicidio y quedó a cargo del fiscal Arnaldo Antonio Argüello.
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Neerlandeses vinculados a brote de hantavirus en crucero viajaron por Chile, Uruguay y Argentina
La pareja de neerlandeses que falleció en relación a un brote de hantavirus en MV Hondius recorrió Chile, Uruguay y Argentina antes de embarcar en el crucero, informaron autoridades sanitarias el miércoles.
“Se está reconstruyendo el itinerario del caso índice, es decir los ciudadanos holandeses que presentaron los primeros síntomas”, indicó el Ministerio de Salud argentino, que rastreó los ingresos y egresos.
Tres personas presumiblemente infectadas con hantavirus fueron evacuadas este miércoles del crucero inmovilizado frente a Cabo Verde, para ser trasladadas a Países Bajos, luego de que expertos sudafricanos identificaran un caso con la cepa Andes, la única de la que hay evidencia de transmisión humana.
Desde 1996, cuando comenzó a ser obligatorio el registro, no se ha identificado la presencia de la cepa Andes en Tierra del Fuego, provincia en el extremo sur de Argentina de la que Ushuaia es capital.
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Circula en cambio en las provincias patagónicas de Chubut, Río Negro y Neuquén, así como en el sur de Chile.
La pareja de neerlandeses, a la que el Ministerio de Salud no identificó, entró a Argentina el 27 de noviembre y, tras recorrer el país en auto, cruzó a Chile el 7 de enero.
Entre esa fecha y el día en que se embarcaron en el MV Hondius el 1 de abril, recorrió en zigzag Argentina, Chile y Uruguay, pasando por distintos puntos donde hay registro de la cepa Andes.
Según la OMS, la incubación del hantavirus es de una a ocho semanas. El Ministerio de Salud argentino no especuló sobre el posible lugar de contagio de la pareja.
“Hasta el momento, no se identificaron casos asociados en el país” a los neerlandeses, indicó el comunicado de las autoridades argentinas.
Equipos técnicos viajarán a la capital de la provincia de Tierra del Fuego en el extremo sur de Argentina.
Allí realizarán “operativos de captura y análisis de roedores en áreas vinculadas al recorrido de los casos y detectar la posible presencia del virus en reservorios naturales”, detalló el comunicado.
Añadió se enviará a los países involucrados (España, Senegal, Sudáfrica, Países Bajos y el Reino Unido) el ARN del virus Andes para facilitar su detección y otros insumos para realizar aproximadamente 2.500 diagnósticos.
“También enviará guías para diagnóstico y protocolos de tratamiento para garantizar el correcto manejo de los casos”, agregó la nota.
Fuente: AFP
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Reinvención en las empresas: un paso al frente
- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor Financiero
Los términos que por mucho tiempo estuvieron de moda, como transformación digital y ágil, ya han quedado obsoletos. Los directivos que se aferran a ellos corren el riesgo de formular sus estrategias en un lenguaje que ya no refleja la realidad actual.
El ritmo del cambio ha superado con creces a los viejos paradigmas. Los entornos empresariales se encuentran en un estado de disrupción permanente.
Los ejecutivos deben reconocer que los ajustes graduales ya no serán suficientes. Es hora de replantear lo debido y adoptar un léxico más audaz para la próxima era de la evolución empresarial.
En lugar de transformaciones digitales puntuales, las organizaciones visionarias buscan la reinvención empresarial integral como una estrategia continua.
Las frases de moda dan paso a marcos de trabajo concretos como la reconfiguración digital, la hiperautomatización y la empresa basada en datos, constituyéndose en ideas que describen mejor cómo adaptarse continuamente a gran escala.
Cada vez resulta más evidente que el concepto de transformación digital es muy limitado y estático para las necesidades actuales de las empresas, entrando en juego la reinvención empresarial total, que es un término acuñado como la próxima evolución del cambio empresarial.
Es más amplia y radical, situando en el centro una reinvención continua y dinámica de los modelos de negocio y transacciones operativas impulsados por la tecnología.
Hoy día, en lugar de proyectos específicos, la reinvención como un estado permanente impulsa todo lo demás. Un núcleo digital sólido (infraestructura moderna en la nube, datos, IA, entre otros) abarca la estrategia, las operaciones, el talento y la cultura en su conjunto. El cambio no es una iniciativa secundaria sino la estrategia misma. Cada área del negocio, es susceptible de reinvención, y la mentalidad del liderazgo pasa de ¿cuánto podemos cambiar?
La tecnología no es solo un facilitador, se considera una fuente primordial de ventaja competitiva. Los lideres refuerzan su presencia digital, conscientes de que impulsa experiencias excepcionales para el cliente y la excelencia operativa.
Las organizaciones invierten en el desarrollo de las habilidades de su personal (conocimientos técnicos, coeficiente tecnológico, etc.) fomentando una cultura preparada para adoptar nuevas formas de trabajar.
El liderazgo y la capacitación del capital humano se consideran fundamentales para que la reinvención sea un éxito. La adopción de principios ágiles y equipos en red permiten a los funcionarios trabajar de forma transversal, trascendiendo las divisiones tradicionales. De esta forma una organización puede avanzar más rápido de principio a fin, sin que las barreras departamentales ralenticen los procesos.
El impacto empresarial de la reinvención total de la organización se centra en una sólida base digital para impulsar el crecimiento y optimizar los diversos procesos operacionales.
Las empresas innovadoras logran, en promedio, un crecimiento incremental de los ingresos un 10 % mayor, una reducción de costes un 13 % mayor y una mejora del balance un 17 % mayor que sus competidores, desarrollando resiliencia ente las disrupciones y una mayor capacidad para generar valor para sus grupos de interés, crucial en el volátil mundo actual.
Los líderes visionarios consideran la reinvención total de la empresa como una visión unificadora, alineando a toda la alta dirección en una misma agenda, reiventarlo todo, de forma continua.
Cada función dentro de las empresas, desde marketing, talento humano y cadena de suministros, participan y contribuyen a la reinvención, focalizándonos en la estrategia central, construyendo una sólida base digital, fomentando la evaluación comparativa ambiciosa, estableciendo nuevos estándares de rendimiento, pero siempre priorizando a las personas y a la cultura organizacional de la compañía.
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Viajar en el tiempo, la más reciente y atrapante oferta de las redes
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
Viajar en el tiempo. La más novedosa oferta en red ofrece en breves videos de calidad lo mismo de siempre. En tiempos de incertidumbres saber del ayer para proyectar sobre el hoy de cara al futuro pareciera ser una apuesta comercial segura.
Las infinitas inteligencias artificiales (IAs) con las que interactuamos cotidianamente parecen carecer de límites. Los espíritus y las ánimas que emergen del Valle del Silicio y con las más diversas formas –una y otra vez– vuelven sobre todas y todos nosotros para impedir que podamos conocer y disfrutar de las mieles de vivir “unplugged”. Incorregibles. Resistir, aunque tiene sentido en procura de la libertad, torna complejo.
La que se conoce como “tercera ley de Newton” –en el tercer entorno, en el nuevo espacio que algunos imaginan como social– parece tan inaplicable como los vanos intentos por remar en dulce de leche. Esos coros de fantasmas no aflojan... ni quieren aflojar. Y, por si el espacio del presente no les fuera suficiente, invitan –indulgentes– a viajar al pasado. ¿A qué pasado? “Al pasado, ¿viste...? ¡Es muy divertido!”, responde un tertuliano (adulto joven) sentado a la mesa de un bar frente a la playa borrascosa de la semana que pasó en Mar del Plata, unos 1.600 kilómetros al sur de mi tan querida y cálida Asunción.
Con quienes lo acompañan comparte rústicamente la pantalla de su teléfono inteligente. Muestra en Instagram “tellevoalpasado”. Sus contertulios hacen silencio. Observan.
“Estoy en el pasado... y tú vienes conmigo”, propone Valeria, quien parece ser su creadora. “Vivo la historia en primera persona”, apunta. Pero no está solo allí. Informa que también puedes encontrarla en www.youtube.com/@tellevoalpasado o, si lo prefieres, en www.facebook.com/tellevoalpasado. Valeria no es única, por cierto.
En TikTok e Instagram quienes están en lo mismo crecen y se multiplican como sucede desde que Chloe.vs.history (quizás un pionero) se presentó en el tercer entorno. @maquina.historica, @mariaentreepocas, @tellevoalpasado van por más de lo mismo.
En algunos medios tradicionales europeos –La Vanguardia, entre ellos– dan cuenta de que hay quienes comienzan a llamarlos a quienes navegan esos sitios, “corresponsales históricos”. No son producciones audiovisuales sencillas las que aportan para invitar –a quien sueñe con hacerlo– para desembarcar en Normandía el 6 de junio de 1944, cuando la Segunda Guerra Mundial comenzó a finalizar.... o, a otros tiempos, tal vez prehistóricos o... Todo es posible.
“¡No quiero imaginar el éxito que tendrá cuando nos inviten al mismísimo Paraíso Terrenal para que veamos en vivo verdadero el pecado original!”, dijo uno de los que estaban sentados en la mesa cercana. “No solo que aceptaré ir, sino que podré saber si el pecado original fue en verdad comer una manzana o esa historia que me enseñó mi abuela fue diferente”, agregó. Con sus acompañantes rieron con ganas.
También reí, observándolos con atención. “¿Cuándo comenzarán con los viajes al pasado por aquí en el sur del mismísimo sur para que viajemos a las historias que fueron y a las que no fueron?”, dijo otro. El silencio ganó espacio en la tertulia.
VOLVER A HACER
Los fines de abril y comienzos de mayo de cada año son fantásticos en Buenos Aires. Las y los escritores de una buena parte del planeta se instalan allí. Creatividad, pensamiento y palabra en acción juntos y al alcance del deseo no es frecuente. Y con sus presencias y reflexiones también emergen más y más dudas.
Pasado y futuro anidan en cada intercambio. En cada debate. El deseo de saber pareciera ser directamente proporcional a la incertidumbre que crece exponencialmente. Las amenazas de guerra sacuden, angustian, entristecen.
“El ser humano tiene una extraordinaria capacidad de olvidarse de sí mismo, de olvidar las lecciones”, sostiene Arturo Pérez-Reverte (75), uno de los autores más destacados y requeridos en la quincuagésima Feria Internacional del Libro en desarrollo. “Siempre volvemos a hacer lo que hicimos antes de que eso ocurriera y lo que produjo esa cosa”, sentencia don Arturo, también periodista y, algunas décadas atrás, corresponsal de guerra. Bien sabe de qué habla cuando de violencias se trata.
Entrevistado por la colega Natalia Blanc del diario La Nación de Argentina va más allá para sostener que “la guerra, la vanidad, la ambición, la lujuria: todos son mecanismos normales (de las personas) que no vamos a perder nunca por más cambios sociales que haya”. Profundo. Intenso. También discutible. Aunque sin certeza acerca de la conclusión que puede emerger de un debate con el que se pretenda confrontar a Pérez-Reverte sobre los que son –para él– “mecanismos normales” de la humanidad.
Hombres y mujeres queremos saber. Siempre y en todo lugar. Más aun cuando lo que se pone en juego –además del ser humanos y humanas– es el tiempo en términos de pasado y/o futuro. “El tiempo no es absoluto, sino relativo y maleable”, nos explicó Albert Einstein (1879-1955) en las primeras décadas del siglo pasado. Espacio y tiempo, dos variables claramente inseparables que coadyuvan para que –unidas en la flexibilidad– la segunda sea definitivamente relativa.
¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Serán los que vendrán tiempos mejores o los mejores años?, como prometen las y los profesionales de la política. Si asumimos que pasado, presente y futuro son parte de un todo, imaginar el ahora como único es claramente falso y deviene en una “ilusión obstinadamente persistente”. Es palabra de Albert Einstein. Siento que solo desde esa perspectiva que bordea lo poético tiene sentido imaginar viajes en el tiempo.
DE CIENCIA FICCIÓN
“Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”, afirmó Julio Verne (1828-1905) que, con su ciencia ficción estoy claro que continúa a mi lado, aunque con ninguna de sus obras –viajero incurable– se propuso llegar al pasado.
Por el contrario, Ray Bradbury –uno de los maestros de la literatura en el siglo XX– en “El ruido de un trueno” (1952) o en “El zorro y el bosque” (1950) sí lo hace, aunque con una mirada claramente distópica con la que no pinta al pasado como destino amigable y, como lector, no pocas veces creo que sí lo perfila como incubador de muchas de las alienaciones políticas y sociales de nuestros días.
Viajar en el tiempo es una aspiración imaginaria de muy larga data. Antecedentes no faltan. Sin las IAs que supimos conseguir y los algoritmos que también supimos entrenar para que a su vez supieran y conocieran de nuestros gustos y disgustos, ir al pasado, viajar en el tiempo es parte de los objetos del deseo de los medios tradicionales, de la literatura, del cine, de la tele y así hasta nuestros días en los ecosistemas digitales. ¿Sorprende entonces que TikTok sea una de las plataformas (además de Instagram) en las que varios usuarios nos invitan a viajar al pasado? Por supuesto que no.
Otro Tic-Toc –vaya coincidencia– un “proyecto ultrasecreto del Gobierno” de los Estados Unidos, en el campo de la ficción, lanzó, avanzada ya la sexta década del siglo pasado, “El túnel del tiempo”. Con formato de serie con cincuenta minutos de duración cada capítulo, desde el 9 de setiembre de 1966 y hasta el 7 de abril de 1967 (30 episodios) ganó espacio en las preferencias de la teleaudiencia.
La producción fue de 20th Century Fox Television y emitió la cadena ABC que cada semana contaba las aventuras de James Darren y Robert Colbert que –como los doctores Tony Newman y Doug Phillips, respectivamente– supervisados por la científica McGregor (Lee Ann Meriwether) van y vienen por el tiempo con serios riesgos de vida como consecuencia del experimento en sí mismo y porque, siempre con las mismas indumentarias, llegan hasta los más diversos lugares donde se ven expuestos (como personas extranjeras muy diferentes) a peligrosos choques culturales.
“Dos científicos estadounidenses se encuentran perdidos en el laberinto de épocas pasadas y futuras, durante los primeros experimentos del proyecto más grande y secreto de Estados Unidos: el Túnel del Tiempo”, anunciaba la voz de un locutor, cuando se iniciaba cada emisión.
Imposible de olvidar, aquellos momentos de familiares de domingo, en horario central cuando el hombre aún no había llegado a la Luna y la tele la veíamos solo en blanco y negro. Así fue durante 30 semanas. Nada nuevo. Solo cambian los soportes y las herramientas tecnológicas para producir contenidos.
Las ilusiones, los sueños, son los mismos. “Me preocupa lo que podemos hacer con las IAs. Particularmente porque las y los humanos necesitamos socializarnos. No es posible avanzar socialmente si no tenemos relaciones interpersonales plenas para discernir colectivamente sobre ciertas prácticas novedosas como lo es la comunicación reticular”, me dice Dánjal a través de una videollamada de WhatsApp, el querido amigo, periodista, académico y magíster en gestión de contenidos, habitante insultar semestral en un archipiélago enclavado en el Atlántico Norte, cercano a Islandia y de Dinamarca.
Con alto grado de responsabilidad profesional asegura creer que “no todo lo que circula en las redes es sano ni bueno para la salud, aunque genera alto tráfico, es susceptible de monetizar y, tal vez, de producir rentabilidad”. Puntualiza también que el impacto nocivo más agudo de “estar en las redes” se evidencia en los segmentos sociales más jóvenes a los que “técnicamente se los induce a ingresar, estar y permanecer”.
De hecho, las y los que todo lo miden, mensuran esos tiempos y guardan los datos bajo celosas normas de protección. “La falta de nexos sociales sólidos puede representar un grave riesgo para la salud mental y emocional”, reporta HelpGuide.org. “En el mundo actual, muchos de nosotros dependemos de plataformas de redes sociales como Facebook, X (anteriormente Twitter), Snapchat, YouTube, TikTok e Instagram para encontrarnos y conectar con los demás”, reconoce y admite esa organización. (www.helpguide.org/es/problemas-de-la-adolescencia/las-redes-sociales-y-la-salud-mental).
REPÚBLICA TECNOLÓGICA
La propuesta de viajar en el tiempo como tantas otras –más allá de que sus microcontenidos, dan cuenta de ser productos de cuidadas producciones y encajan en la cultura de lo divertido– son atrapantes, como lo fueron y casi seguramente lo serán siempre ese tipo de productos. “Irónicamente, para una tecnología diseñada para acercar a las personas, pasar demasiado tiempo interactuando con las redes sociales puede hacerlo sentir más solo y aislado, y exacerbar los problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión”, advierte HelpGuide.
“Así es la República Tecnológica de la que conversamos días atrás”, responde –también por WhatsApp– RPL, un académico relevante con el que con frecuencia intercambiamos pareceres. Pero no nos parece suficiente comunicarnos con texto para dialogar sobre este tema. Pasamos a llamada de voz. “Te leo: ‘esto es la cadena en torno al cuello de los nuevos esclavos (dice mientas muestra el celular). Y la gente no se da cuenta. Tengo 75 años, he visto hundirse muchos imperios. (Pero) Ahora estoy viendo por primera vez hundirse mi propio mundo’”, responde Arturo Pérez-Reverte al diario argentino La Nación y, para que quede más claro, agregó que como están las cosas, “vale tanto un tuitero analfabeto que tenga muchos seguidores que algo que ha escrito Vargas Llosa”.
Tiempo atrás, cuando finalizaba junio de 2015, Umberto Ecco tuvo expresiones parecidas para con los contenidos reticulares. Poco antes de morir Zygmunt Bauman (1925-2017) enfatizó en que “las redes son una trampa”. A todos, los leí en red.