Por Gustavo Leite

Ex ministro de Industria y Comercio

Con la reforma impositiva del 2004, pasamos del 30% de impuesto a las empresas, a una tasa del 10%. Las recaudaciones se quintuplicaron. Consideramos que es el momento ideal para una movida similar y convertirnos en un país aún más competitivo en materia de impuestos.

Las razones para sostener una serie de medidas tendientes a una baja de la tasa y aún una mayor simplificación tributaria se basan en: Hemos perdido competitividad en el negocio de ventas de frontera. Una parte importante de nuestra economía tiene una pata herida y necesita una nueva estrategia. La estrategia más que evidente es convertirnos definitivamente en el país más competitivo para invertir.

Nuestra economía está a la deriva hace 22 meses. Necesitamos volver a “enamorar” a inversores nacionales y extranjeros, quienes tienen hoy a Brasil y Uruguay compitiendo con nosotros por capitales y, por ende, por inversión. Sin inversión no hay crecimiento económico, y sin éste, es imposible sostener un desarrollo socioeconómico vibrante y mucho menos reducción de pobreza y desigualdades. Necesitamos una clara señal de que queremos ser un país exportador de productos industrializados, y para ello debemos dar señales claras desde la SET (Secretaría de Estado de Tributación). Necesitamos una historia de éxito, más que una campaña de imagen país. Planteamos cortes dramáticos al gasto corriente; fuerte inversión con nuevos enfoques en educación, salud y seguridad pública; achicamiento de instituciones redundantes; y utilizar los fondos de Itaipú para generar fuerte crecimiento. Si además de ello, sumamos una nueva estructura impositiva baja, estable, y fácil de navegar, podremos aspirar a posicionarnos en el mundo como un país para “invertir en serio”. Y nada es más necesario en este momento que fuerte inversión para volver a despegar.

Las fronteras de compra

El avance de Brasil en la baja de aranceles a los productos de tecnología, la intención de instalar tiendas duty free en frontera y el cada vez más rígido control del dinero efectivo hará que las pocas recaudaciones aduaneras ligadas a las ventas en frontera bajen a 0 y el desempleo se dispare a niveles insostenibles. Lo peor que podemos hacer es no tener estrategia y dejar morir un negocio que mueve mucho de nuestra economía. En junio del 2018 propusimos adoptar como espejo todas las resoluciones de Brasil al respecto de duty free y deliberadamente colocarnos 60 o 70% por debajo en sus costos. Competir con gigantes solo es posible si lo hacemos mejor y más barato. Sigue vigente esta necesidad. Llegó el momento de un impuesto único, bajo, puede ser 2 o 3% sobre un valor verificado electrónicamente on line con el país exportador. Debe incluir a todos los impuestos y tasas, incluidas las odiosas tasas de puertos y Dinac, entre otras. Los turistas no deben comprar impuestos tipo IVA. La tecnología debe tomar control del control. Debemos ser un paraíso para las compras por precio y calidad.

No tenemos mucho tiempo, ni opciones, están en juego cientos de miles de empleos en Ciudad del Este, Salto del Guairá y PJC. Y eso no es bueno.

9, 9, 3

Durante la administración Cartes promocionamos activamente el 10, 10, 10 en materia de impuestos. Nuestros vecinos, salvo Brasil, están debatiendo más impuestos y más cargas tributarias. Llegó el momento de apostar aún más agresivamente. Nuestros empresarios están esperando una señal para volver a invertir. Creemos conveniente una baja del impuesto a las empresas al 9%, el IVA al 9% y el impuesto a la renta personal al 3% de los ingresos brutos de los más ricos, con la disponibilidad total del restante 97% para que reinviertan a su criterio. El nuevo esquema que entra en vigor este año, producto de la forzada reforma tributaria del año pasado, restringe deducciones, reinversiones, etc. Mejor es cobrar por adelantado y dejar que la economía se mueva sin restricciones.

Sugerimos también la baja de las retenciones para las remesas de dividendos. Con la reforma que entra en vigor en el 2020 de cada 100 dólares ganados en Paraguay por una empresa que quiera repatriar dividendos legalmente, 23,5 quedan en las arcas del MH según la siguiente formula:

Nuestra propuesta es que el fisco se quede con 19,9% de cada dólar extranjero de lucro en Paraguay, una vez que se paguen todos los impuestos a renta y remesa de dividendos.

Nuestra opinión es que habiendo hecho los recortes en gastos corrientes que venimos proponiendo, y anunciando un Fondo Soberano Blindado para generar un “boom” económico, se puede tener una agresiva política de captación de inversiones a partir de aún más incentivos a los capitales extranjeros que hoy están queriendo aterrizar con seguridad desde Chile y Argentina.

Un impuesto a la Renta Global Claro y sin doble imposición internacional.

Con la ley de modernización y simplificación tributaria, todas las empresas contribuyentes del Impuesto a la Renta Empresarial tributan sobre las ganancias que obtengan en inversiones realizadas en el exterior, es decir, se aplica el criterio de fuente global. Para la aplicación de este sistema es de fundamental importancia que, al momento de liquidar el impuesto en el Paraguay, sea posible descontar el impuesto a la renta pagado en el país donde se encuentra situada la inversión.

Las normativas tributarias deben ser claras a fin de reflejar seguridad para el inversor, su redacción no debe dar lugar a interpretaciones que puedan variar según cada administración. Para tal efecto, debemos contar con leyes claras y acuerdos suficientes que permitan la correcta aplicación del criterio de fuente global, cuya mecánica sólo funciona cuando el país garantiza que no existirá una doble imposición internacional.

No exportar impuestos

Uno de los secretos del Ministerio de Hacienda es el monto adeudado por IVA a los exportadores. Proponemos dos reglas muy claras al respecto, además de una medida largamente esperada.

La medida más esperada es saldar las deudas por IVA a exportadores. Para ello el MH podrá emitir bonos con interés 0, pagaderos en medio y largo plazos. Las empresas exportadoras aliviarán sus balances. Nada tan injusto como que el MH “bicicletee” la plata de los que generan empleos y exportaciones. El proceso de reintegro del IVA a la exportación debe ser electrónico, con los controles adecuados en toda la cadena, y el dinero debe ser depositado en la cuenta del exportador mensualmente.

Las dos reglas que proponemos son: a) materia prima es todo producto que no sufre transformación (dejemos de lado el debate estéril de si una industria es incipiente o no). Y retornemos el 100% del IVA a dichas industrias. A las materias primas no se les debe devolver nada, ya que no hay transformación. La otra regla es que b) nadie puede cobrar impuestos del MH. Hemos visto que algunas empresas terminan acreditándose impuestos como consecuencia de sus liquidaciones. Esto es inaceptable. El MH debe estar facultado a fijar precios de transferencia, que sin perder competitividad, nos permitan generar impuestos de las actividades primarias.

El impuesto inmobiliario debe ajustarse a la realidad

Sugerimos un nuevo “round” de ajuste de los impuestos inmobiliarios, pero que los incrementos sobre la base actual solo puedan utilizarse en inversión en mejoras de escuelas y centros de salud. El Estado es pésimo tasador. Para ello un estudio de las transacciones en los últimos 5 años puede ser de utilidad. El mercado es el mejor termómetro para valorar las propiedades, urbanas y rurales.

Maquila y regímenes especiales

Hubo preocupación con la postura inicial del MH de grabar las remesas de ganancias del régimen de maquila con un 15% durante la reciente reforma tributaria. Afortunadamente se pudo influir en que dicha modificación no dañe el régimen y la credibilidad del país.

A la fecha casi 20.000 paraguayos tienen trabajo digno en el régimen de maquila, están asegurados en IPS, y generamos casi 800 millones de dólares de exportaciones, con el agregado de que estos empleos generan consumo adicional, los que a su vez generan contribución al Impuesto al Valor Agregado y al Impuesto Selectivo al Consumo. Un estudio realizado en el 2019 analiza el Tributo Único Maquila (del 1%) y lo compara con el promedio de aportes de los contribuyentes del Iracis (del 10%). Se constata que por cada industria maquiladora necesitamos 7 contribuyentes del Iracis para igualar el monto del tributo aportado. La maquila es un régimen que genera ganancias para todos, por el lado que se lo mire.

Debemos promocionar zonas francas tecnológicas y de servicios. Hay nuevas oportunidades que podemos aprovechar. A modo de ejemplo, solamente en el área de Contact Centers, Colombia tiene más de 150.000 personas empleadas en sus zonas francas. El mundo poscovid buscará mejores costos y debemos ser siempre vanguardistas en ofrecer servicios con muy poco costo fiscal. La discusión siempre estuvo basada en lo que Paraguay renuncia o cede, pero en realidad ceder algo que no se tiene es imposible, por lo que la discusión no tiene sentido.

Agradecimientos al abogado Óscar Mersán de Gásperi por sus aportes para esta columna.

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