• Por Carlos Mariano Nin
  • Analista 

Sorprendió a muchos, aunque se habla de que su ascenso a la Intendencia de Asunción fue producto de una traición, pero la política es así. Un pacto, un apretón de manos, y a la hora de la verdad los intereses te vuelven ciego, sordo y mudo. Sí, así como los monitos.

Lo cierto es que Mario Ferreiro renunció, acosado por casos de corrupción, y Óscar Rodríguez asumió como nuevo jefe comunal para completar el período del intendente saliente.

Y dicen que a veces los astros se alinean y las cosas salen redonditas. Así fue con “Nenecho”. Inmediatamente salió a las calles y captó el malestar de la gente y las medidas necesarias para revertir esa sensación de abandono que había tomado la ciudad de Asunción.

El reto no era difícil, solo había que encontrar la estrategia precisa. Y así lo hizo. Con una ciudad en caos cualquier medida resultó buena.

Así en poco tiempo “Nenecho” aumentó la recaudación, reinvirtió los recursos y ordenó auditorías, al tiempo de denunciar a grupos poderosos a quienes no les gusta el orden, según sus propias palabras.

En dos meses la tenía clara. “Nenecho” ya estaba en campaña.

Y un tema sensible que nos afecta a todos, quienes vivimos dentro y fuera de Asunción, es el de los cuidacoches y limpiavidrios. Una catapulta directa al objetivo.

Inmediatamente el intendente ordenaba dar cumplimiento a la ordenanza que prohíbe la presencia de cuidacoches y limpiavidrios en las calles. Entonces la polémica tomó las calles y pasó a ser el tema de cuanta reunión involucrara a más de dos personas.

Entonces “Nenecho” invitó a la Policía a sacarlos de las calles y la respuesta fue contundente: “El problema no está acá en el mal gusto visual para le tuticracia asuncena, acá se trata de una causa mucho más profunda que produce la marginalidad y otras cosas”, le contestaba el propio ministro del Interior Euclides Acevedo. Y le recordaba que la Policía no puede actuar sin una orden judicial, pues las calles de Asunción pertenecen al dominio municipal.

Y allí se trancó todo.

Mientras en twitter el intendente y el ministro se trenzaban en una pelea virtual, tan mediática como inútil, los cuidacoches y limpiavidrios comenzaron a organizarse para evitar ser desalojados de las calles.

En tanto esas mismas calles siguen siendo junglas sin ley desde las que cualquier ciudadano sin trabajo te puede atacar en nombre de la pobreza, obligándote a pagar por un servicio que no pediste o exponiéndote a peleas y daños, en una situación que siempre te va a poner como perdedor.

A la vista del ciudadano común falta gestión y compromiso. Faltan iniciativas y decisiones, y en ese sentido el Partido Colorado la tiene clara. Inmediatamente de la mano de Enrique López organizaba una feria de empleo que se realiza hoy y que tiene como base 200 empleos en los que se priorizará a limpiavidrios y cuidaoches.

No es la solución al problema ni lo será, pero sí es un gran paso para que estas personas accedan a un trabajo digno.

Hoy estamos expuestos. Mujeres solas, ancianos al volante y bonachones siguen siendo presas de una extorsión cotidiana que ya se volvió casi normal mientras la Policía mira desde lejos… y el nuevo intendente está en campaña.

Pero esa, es otra historia.

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