- Por el Abog. Óscar Tuma
- Analista político
Las próximas elecciones municipales serán un nuevo desafío para los partidos y movimientos políticos: para el Partido Colorado, que tiene que recuperar varios municipios emblemáticos; para el PLRA, que tiene que recuperar su alicaído protagonismo político electoral; y, para los otros “partidos políticos” y “movimientos” que nacen antes de las elecciones, porque van a evidenciar cómo están posicionados los partidos políticos tradicionales en los 256 distritos que se van a elegir intendentes y concejales, fundamental para las elecciones generales del 2023.
El futuro político de los partidos tradicionales y “movimientos” se va a reflejar en las próximas elecciones que se realizarán en un momento que la credibilidad en las autoridades, especialmente las municipales, se encuentra en su más bajo nivel por su incapacidad para desempeñar el cargo y la corrupción en su accionar. Y digo, especialmente en las municipales, atendiendo al accionar del ex intendente de Asunción, Mario Ferreiro, plagado de anomalías y corrupción, hoy imputado por la perpetración de varios hechos punibles que dejaron al descubierto las verdaderas intenciones de algunos “movimientos ciudadanos”, que no son el bien común, sino hacerse de la cosa ajena.
Si con las personas a quienes elegimos en estas elecciones no logramos que se enderece el caos político, económico y social en el cual sumieron algunos intendentes y sus compinches a las municipalidades, y no se generan las condiciones necesarias para el desarrollo, no va a ser posible cumplir con las expectativas y las exigencias de la sociedad para hacer realidad los sueños y aspiraciones, porque la corrupción y la designación de ineptos y sinvergüenzas se enseñoreó en todos los ámbitos, especialmente en las municipalidades, y ello llevó a un descontento social que va a permitir que ciudadanos honorables se postulen para renovar a ese sistema perverso instaurado, a la fecha descubierto y colapsado.
Actualmente, la sociedad civil está reaccionando contra del abuso del poder y el nombramiento de ineptos y sinvergüenzas en los altos cargos del gobierno, y reclama tener acceso en la toma de decisiones y que se revoque el mandato a los corruptos porque se encuentra hastiada de la impunidad e ineficiencia de quienes llegaron al poder a sabiendas de que no tienen la capacidad ni experiencia para dirigir.
Los paraguayos de bien, que desean vigorizar la democracia para garantizar la convivencia armónica con base en la legalidad, la ética y fundamentalmente el respeto a la dignidad que nos merecemos, van a votar a los patriotas, a quienes realmente tengan la vocación de servicio y no a quienes aspiran a los cargos para enriquecerse a costa de lo ajeno.
Las próximas elecciones municipales serán un nuevo desafió para los partidos tradicionales y los “movimientos” que nacen siempre antes de las elecciones, primero: porque serán las primeras elecciones donde se aplicará el desbloqueo de las listas con la utilización de las urnas electrónicas, que estarán en el ojo de la tormenta teniendo en cuenta los antecedentes de décadas atrás; segundo: porque podemos demostrar que sabemos elegir al que cuente con todas las aptitudes, y liberarnos de impresentables, deshonestos e incapaces; y, por último, si estos vuelven a ser electos y volvemos a caer en el error de elegir al que después resulte un fiasco, no tenemos otra que reconocer que la culpa la tenemos los votantes y no los sistemas electorales. De todas maneras, como paraguayos nos merecemos lo mejor.
“El futuro político de los partidos tradicionales y ‘movimientos’, se va a reflejar en las próximas elecciones que se realizarán en un momento que la credibilidad en las autoridades, especialmente las municipales, se encuentra en su más bajo nivel por su incapacidad para desempeñar el cargo”.
“La sociedad civil está reaccionando contra el abuso del poder y el nombramiento de ineptos y sinvergüenzas en los altos cargos del gobierno, y reclama tener acceso en la toma de decisiones y que se revoque el mandato a los corruptos”.