La clase de persona y la calidad de tu vida, tanto en el trabajo como fuera de él, dependen muchísimo de tu actitud.
El ambiente en que uno viva depende más de la actitud que de otra cosa. Hay personas que suelen estar siempre viendo hacia el pasado, sin preocuparse, ignorando el presente y el futuro.
Otras suelen ver constantemente el presente y el futuro; nada ven en la perspectiva del pasado.
Una descripción de las actitudes y su importancia ha sido expresada magistralmente en lo siguiente:
Hay dos clases de personas en el mundo, quienes, con igual grado de salud, riqueza y otras comodidades, llegan a ser, el uno feliz y el otro miserable. Esto se origina en gran parte en la manera de ver las cosas, las personas y los hechos; y en los efectos de sus actitudes sobre sus propias mentes.
En cualquier situación que se encuentren colocados los hombres, encontrarán comodidades e incomodidades; en cualquier compañía podrán encontrar personas y conversaciones más o menos agradables; en cualquier mesa podrán encontrar carnes y bebidas de mejor o peor gusto, platos mejor o peor presentados; en cualquier clima encontrarán buen y mal tiempo.
La actitud es un concepto extraordinariamente importante en la labor administrativa de la ejecución.
Para ser competente suele ser necesario no solamente un gran talento, enseñanza especializada y amplia experiencia, sino también una actitud cooperativa, proactiva y disposición positiva para trabajar en equipo.
Una persona que posea, poca habilidad y brillantez, pero que adopte una actitud agradable y justa hacia los compañeros bien puede llegar a puestos gerenciales de gran importancia.
Un gerente revela su actitud hacia el trabajo en sus labores diarias. Si su actitud es falsa, se reflejará en tu trabajo y, además, afectará los esfuerzos de tus compañeros. Es la clara imagen del jefe autocrático y autoritario que se considera imprescindible dentro de la organización cuando que nadie lo somos en puridad y por el contrario antes que beneficiar a la misma lo está perjudicando.
No hay duda de que la desventaja más común de un gerente es una actitud mental defectuosa o ideas tales como la de creer que un objetivo no puede lograrse, la falta de confianza, la vanidad, los celos, el temor, la estrechez de criterio y los prejuicios personales.
Tales actitudes no impiden la realización de las labores, pero sí la dificultan.
La actitud del subalterno es tan importante como la del jefe. La de cualquier trabajador influye sobre la calidad de su trabajo.De ahí que el aprender a trabajar en equipo y el respeto mutuo entre jefes y subordinados debería ser la constante para la buena marcha de las organizaciones.

