• POR EDUARDO “PIPÓ” DIOS
  • COLUMNISTA

El 95% de los ciudadanos de esta República sabemos que un desequilibrado, por usar un termino, como “Payo” es un peligro en el gobierno. La anarquía no es mejor que la peor democracia, y dudo que esta sea “la peor” aunque tenga miles de defectos. Tenemos libertad, con mucha corrupción, inseguridad jurídica y de la otra pero es mejor que cualquier dictadura.

Todos estos defectos de nuestra democracia hacen que de ese 95% haya muchos, que por cansancio o hartazgo, dudan de esto. Que quieren que venga algún populista a prometer soluciones milagrosas, con eso de “fusilar” corruptos, cosa que no existe en ningún código penal del mundo, y además matar por robar sería, cuanto menos, un poco desproporcionado ¿no?

Los Payos, que no están bien de su cabeza, prometen cosas que saben, en el fondo, y con toda su rayadura, no van a poder cumplir jamás. Pero el “harto” quiere escuchar la dulce voz de la solución milagrosa, del salvador, el mesías… Y si puede además echarle la culpa a un grupo, por ejemplo “los políticos” de toooodos sus problemas, cuanto mejor.

La verdad que la solución de este país no pasa por los Payos, pasa por saber elegir y votar a gente, no solo “honesta” o que creemos “honesta” sino que sea capaz. Que tenga idea de lo que hay que hacer y de cómo hacerlo. Votemos pensando para que elijamos pensantes. Un loco trae locura, no trae paz ni prosperidad ni nada bueno. Y si el loco es violento y está acompañado de badulaques conocidos que se prenden al saco del loco populista para seguir en el poder, mucho peor.

Usemos la cabeza… de vez en cuando.