• POR EDUARDO “PIPÓ” DIOS
  • COLUMNISTA

Está en la naturaleza humana buscar culpables a todas nuestras desgracias y problemas.

Siempre encontramos algo, las brujas, los judíos, los masones, los cristianos, los comunistas, los fascistas, los negros, los gitanos, los inmigrantes, suelen ser los favoritos para cargar con la responsabilidad de nuestras pobrezas, plagas, enfermedades, guerras, etcétera.

Somos como el adicto ese que responsabiliza de su adicción a su entorno, la familia o la sociedad. Nunca él es responsable de nada, siempre es víctima.

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A nivel político es así también, acá y en todo el tercer mundo. Además tenemos esa particularidad de mirar todo con filtros ideológicos o religiosos. Así, la misma situación nos genera diferentes opiniones dependiendo de qué lado del mostrador nos toque estar.

Si eras estronista, el Rubio era lo más mejor del mundo mundial, primer estadista, deportista, economista, ingeniero, defensor de la fe y la cultura occidental. Total, a vos no te robó la casa, la estancia, no te exilió porque le molestaba tu negocio o porque se te ocurrió quejarte de la falta de libertad, justicia o garantías. Mientras no te pasara a vos, te hacías el boludo y todos contentos.

Y eso pasó en Chile con Pinochet, en Argentina con las decenas de juntas militares o el mismo peronismo, en Brasil y pasa hoy en Venezuela, Nicaragua y sigue pasando hace décadas en Cuba. Sí, porque la dictadura es dictadura no importa el color o la raíz ideológica que le pongas, amigo.

El problema está en que cuando es de derecha, para los conservadores o los anticomunistas está bien, así como si es nacional, popular y con el socialismo del siglo XXI está perfecto para los socialistas y comunistas.

Porque en el fondo ninguno es demócrata, el demócrata no acepta dictaduras ni “seudodemocracias participativas” del lado que sean. O hay libertad plena y garantías o no hay. Sencillo es.

Entonces cuando vemos lo de Bolivia hoy, donde Evo se quiso pasar de vivo y violó la Constitución, desoyó el referéndum y se quiso robar las elecciones en primera vuelta, no importa cuán bien está la economía de Bolivia o si fueron los militares los que le dijeron que no apoyarían su bravuconada. Además, nadie hace un golpe con una conferencia de prensa. Hacia estos lados del planeta sabemos cómo son los golpes, con soldados, tanques, jeeps y compañía. Evo renunció porque se le fue de las manos. Y por estos momentos sigue boicoteando el Estado de derecho dejando sin cabeza al gobierno.

Si Evo era taaaan demócrata y bueno no se hubiera presentado o, al menos, hubiera aceptado la segunda vuelta. Evo no es demócrata, señores, es un oportunista más al que cuando las urnas le favorecen son la voz de Dios y cuando no se las quema.

Claro ejemplo es el de Argentina. Pese a todo el riesgo que implica la vuelta del kirchnerismo furioso, se han aceptado los resultados y se sigue el proceso democrático, con todo lo que se odian ambas partes. ¿Por qué la izquierda boliviana o la venezolana no aceptan los veredictos de las urnas? ¿Por qué cuando gana Lugo en el 2008 la Justicia Electoral es lo mejor del mundo y cuando pierde Efraín siempre hay fraude?

En Chile y Ecuador hay democracias plenas, probablemente haya desigualdades económicas como las hay en el 90% del mundo. Y entonces ¿qué? ¿Quemamos todo y decretamos la anarquía? No... Definitivamente no. Sea del lado que sea, del color o la religión que sea, no.

Aprendan a competir todos, sean demócratas en serio. No se elimina a los rivales persiguiéndolos, exiliándolos, matándolos o encarcelándolos. Se acepta el disenso en democracia, el comunista tiene tanto derecho a expresarse como el fascista, no todos los de izquierda son comunistas ni los de derecha son nazi-fascistas. Basta de circo porque al final nadie les cree nada.

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