• Por Eduardo “Pipó” Dios
  • Columnista

Siempre se ha dicho que el país necesita una secretaría o algo así de Inteligencia. De eso no cabe duda. Mal entendida, aquí siempre se entendió como que la inteligencia era el pyraguereáto, los informantes, el saber quién se acuesta con quien, quién se fue a Cuba, quién es alcohólico o quién se droga, para poder encarcelarlo, en épocas de dictaduras, o extorsionarlo, en épocas democráticas.

El oficio de informante estuvo bastante generalizado en la época del Rubio, y antes, pero hoy ya está un poco devaluado. Entonces aparecieron los aparatos para pinchar celulares, revisar computadoras ajenas y así poder extorsionar o hacer publicaciones escandalosas, cuidándose siempre de evitar los métodos legales, no sea que después la grabación no sirva para hacer algún arreglo con el periodista denunciante o conseguir algún apriete para el medio que lo hace. Tampoco vamos a matar la gallina de los huevos de oro.

Pero bueno, surge ahora que nuestro “desastrekogobierno” de nuestro amado y desastroso líder Marito armó un equipo de pyraguereáto en su propia residencia, con fondos de la EBY. Claro, mirá si ellos van a poner un centavo teniendo la plata ajena, tuya y mía a disposición. Probablemente hasta sobrefacturaron los equipos. Viniendo de la mano del Tendota, no sería raro, ya que tiene esa atracción por quedarse con los vueltos ajenos... cualidades suyas, ya sabés.

El “centro de inteligencia” servirá para saber quién le come a quien, quién toma mucho, quién le pega a su señora, quién le cornea a su señora con el jardinero, o el hijo de quién se droga cada noche, así podrán extorsionar, carpetazo en mano (término porteño para referirse a este tipo de extorsión organizada), así poder apretar a políticos contreras, funcionarios rebeldes o periodistas molestos para que no le cuenten anga a usted, señor ciudadano, el desastre y el robo permanente que andan cometiendo nuestros amados líderes y sus funcionarios cómplices.

O sea, todo será como fue el año pasado para algunos medios “amigos” y como sigue siendo para los que aún son amigos. Por ejemplo, la Samudio es una especie de Madre Teresa Petrolera, Dany Durand construye tantas casas que los pobres en vez de una casa tendrán dos o tres para alquilar (no sé a quién porque según ellos nadie tendrá casa... algún diplomático ponele), la gente rebosará de Salud Pública con el viajero de Julito Mazzoleni; tendremos siembra récord de berenjena y pepino con Renolfo el Agricultor, que de paso repartirá todas las estancias entre los campesinos, que se convertirán en la competencia de Favero; y Petta nos pondrá a competir con Finlandia en el top 5 mundial de educación.

Así, usted, que en el concepto de Marito y la Gavilla de la Gente es un reverendo pelotudo que cree todo lo que le dicen Natalia y Don Antonio, no se quejará más y alabará a nuestro amado líder, pidiendo su reelección, mariscalato y vitaliciado.

A ver, Marito querido... una vez más, podés ponerle al pelado el Mitic más grande del planeta, seguir rifando la plata de Itaipú entre tus amigotes publicistas, pagar cuentas truchas en redes sociales que mientan descaradamente y te feliciten por obras fantasmas o pavadas y, ahora, podés escuchar nuestros celulares y leer nuestro “guasap”, pero igual te vas a seguir yendo a la cuneta a la velocidad de la luz.

Si en serio querés detener la caída, empezá por sacarte a esos inútiles, sátrapas, chupasangres y, por sobre todo, delincuentes que te rodean y fungen de gabinete y funcionarios. Ya sabés quiénes son, dales una buena patada en el ojete y dedícate a nombrar gente menos puerca y codiciosa. Estás aún a tiempo, usá la Inteligencia para eso, no la de los pyragues, la que tenés, creo, dentro de tu cabeza.