- Por Felipe Goroso S.
- Argentina Elecciones - Enviado especial
- Grupo Nación
Frenéticas jornadas de actos públicos masivos, aquellos que dimos en llamar cierres de campaña. Ayer, el Frente de Todos de la oposición hizo el suyo en Mar del Plata, corazón de la provincia de Buenos Aires; en una obvia apuesta a la provincia más importante de la República Argentina, por el volumen de votos que aporta en una elección nacional.
En la jornada del martes hizo un acto similar, pero como cierre de campaña del candidato a gobernador, Axel Kicillof (del riñón del kirchnerismo). En ambos y como elemento novedoso, si vale la expresión, la presencia de la candidata a vicepresidenta Cristina Fernández; quien había optado por realizar un raid de presentaciones de “Sinceramente”, el libro que lanzó hace poco tiempo atrás.
Esos actos igualmente terminaban siendo actos de profundo contenido y contexto político, sin embargo, la puesta en escena era mucho más intimista y cercana. Su presencia tiene dos connotaciones: primero es la reafirmación de que ambas candidaturas salieron de la incubadora kirchnerista, luego se fue dando y tejiendo el armado de todo el arco que abarca el Partido Justicialista, era lo necesario.
Lo que había que hacer para tentar un triunfo, luego del gran resultado que había obtenido la alianza oficialista Cambiemos en las elecciones de medio término del 2015 enfrentando a un peronismo desarmado y desparramado en diferentes vertientes. Segundo e intimamente ligado con lo primero, implica dar la señal clara de que en esta ocasión deben jugar como un solo equipo.
Del lado del oficialismo eligieron a la provincia de Córdoba, en una renovación de votos al territorio que lleva un romance de varios años con Mauricio Macri y ya le ha dado varias alegrías electorales en distintas elecciones. Todo esto se da a pesar de tener un gobernador peronista como lo es Juan Schiaretti. Pero eso no es novedoso, Córdoba hace años viene priorizando sus intereses provinciales por sobre los nacionales, lo cual ya le ha costado más de un estirón de oreja al gobernador de parte de sus compañeros peronistas. Cambiemos también opta por Córdoba por su importancia electoral y el volumen de votos que aporta al gran bolsón nacional, es la tercera provincia por detrás de la Provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires.
Ambos actos serán multitudinarios, y tendrán como telón de fondo al que fue el principal eje de esta campaña: la economía. Un dólar que no se cansa de romper récords en su suba y cientos de millones de dólares que el Banco Central pone en el mercado para tratar de contener su ascensión. La pregunta que salta en muchos porteños con los cuales converso a diario es el día después al domingo, esperan que la economía repunte. Lo necesitan con todas sus ansias, será cuestión de esperar que los políticos lean esta necesidad prioritaria.

