- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- jzaratelazaro@gmail.com
Para impulsar la creación de una mipymes o su expansión dentro de los rubros de negocios que los llevan adelante, es fundamental auscultar y decidirse por la opción del préstamo más conveniente con el fin de evitar que a la larga se convierta en un problema antes que en una solución financiera, teniendo en cuenta que la estructura de estas empresas distan mucho de las de tamaño corporativo.
Una correcta elección no solo tiene que ver con los costos financieros implícitos, sino que también es necesario tomar en cuenta el nivel en que está el emprendimiento, pues dependiendo de esto, siempre se dan dentro del mercado un abanico de opciones que deben ser exploradas en tiempo y forma.
La fuente de financiamiento ideal para iniciar el emprendimiento es contar con un capital propio (ahorro) y recién en la medida en que el mismo se va consolidando en el mercado económica y financieramente ver las alternativas de poder ser sujetos de créditos en alguna entidad financiera formal que opera dentro de nuestro mercado. Si no se cuenta con esta posibilidad, sería bueno antes explorar las siguientes opciones:
Familia o amigos: Si bien hemos dedicado un apartado donde instamos al emprendedor a tomar cuidado al iniciar un negocio involucrando a socios o familia, no es menos cierto que existen acuerdos que puedan realizarse donde se pueda acceder al capital de trabajo necesario y consensuar el repago con o sin intereses al cabo de un tiempo, sin necesidad de prometer un protagonismo activo en la toma de decisiones dentro de la empresa, o tener acceso a percibir utilidades en el futuro. Esta fuente es conocida como la primera opción de financiamiento.
Financiamiento bancario: La segunda opción tradicional es acudir al sistema financiero para dichos propósitos. Aquí resulta importante comparar los productos que ofrece cada entidad financiera y apostar por aquel que se adecue mejor a las necesidades personales por un lado y por el otro al flujo de fondos que se proyecta preliminarmente para los siguientes ejercicios, ya que el crédito en lo posible debería ser como “un traje a la medida”. Hay entidades financieras en plaza que se caracterizan por destinar parte de su portafolio de créditos a ayudar a impulsar proyectos de mipymes. No obstante, la decisión final en cada caso ya queda a entero criterio del emprendedor en función a su capacidad de repago actual y proyectada. Durante el período de vigencia del préstamo.
Capital semilla: Es un crédito que se caracteriza por entregar la cantidad de dinero necesario para implementar una empresa y financiar actividades primarias durante el inicio y la puesta en marcha del proyecto. Están disponibles usualmente cuando la empresa ya está constituida y cuenta con algún producto importante, pero requiere recursos adicionales para su cobertura de capital de trabajo.
Inversionistas ángeles: Por lo general están direccionados a las empresas que ya están en marcha las que generalmente son acreedoras de estos tipos de aportes de terceros, en función a su contenido innovador o un desarrollo potencial interesante, que sirven como atractivos específicos para ser sujetos de créditos.
Generalmente los inversionistas ángeles son independientes o pertenecen a un club de inversionistas quienes aportan su propio capital en función a segmentos específicos de negocios emprendidos por la compañía y a través de un precio análisis y evaluación económica-financiera.
Como verán, se da en la práctica un abanico de posibilidades potenciales interesantes para los emprendedores, los cuales ya dependerán enteramente del buen diseño y planificación previa que pudieron haber hecho y sobre todo auscultando el o los segmentos de mercados a los cuales pretenden orientar sus estrategias de negocios, y determinar si estarían o no en condiciones de poder competir con los “jugadores” que ya están actualmente dentro del mercado.

