- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- jzaratelazaro@gmail.com
En la Expo Rodeo Trébol en la Región Occidental de nuestro país se puso de resalto la potenciación en mayor magnitud la producción ganadera con fuerte aditamento tecnológico acompañada por la explotación agrícola mecanizada extensiva, siendo la soja en grano nuestro “producto estrella” sin desmerecer a otros rubros como el trigo, arroz, maíz, canola, sésamo y girasol.
El principal desafío que tenemos es seguir avanzando en todos los procesos de industrialización para darle a los productos en estado natural un mayor valor agregado que nos permitan escapar “del cuco” de los productos commodities, expuestos a las volatilidades de precios en el mercado internacional.
Paraguay cosecha anualmente no menos de 10 millones de toneladas de soja en grano siendo el mayor porcentaje comercializado al exterior en estado natural, contando aquí con varias industrias graneleras procesadoras con tecnología de punta, y con capacidad instalada aún ociosa, que aprovechándolo a plenitud nos podrían permitir exportarlo como productos terminados y a precios mucho más remunerativos, beneficiando así a nuestra cadena productiva y de valor y por ende a nuestra balanza comercial.
También es extensivo al trigo, pues contamos con varios molinos harineros distribuidos en casi todo el país, que cuentan con la capacidad productiva suficiente para convertirlo a harina y no seguir vendiéndolo como materia prima desaprovechando la capacidad tecnológica con que contamos y mayores ingresos de divisas.
Hace un par de años le vendimos al Brasil más de 1 millón de toneladas de trigo, un gigante de más de 200 millones de habitantes que “de taquito” podría absorber el 100% de nuestra harina y a mucho mejor precio.
Tenemos el gran desafío de industrializarnos cada vez más para dar valor agregado a la producción primaria.
Las regiones Oriental y Occidental poseen una inconmensurable posibilidad potencial que al industrializar nuestros productos en mayor magnitud y así generar un flujo de ingresos de divisas muy superior, al cual deberían ir enfocados los objetivos y metas tanto del sector privado como estatal para que los procesos de industrialización puedan ser cada vez mayores y en forma gradual y sostenida traslativa a otros rubros que ya han marcado presencia tanto a nivel regional como de extrarregión como son los sectores avícola y porcino, que en muy poco tiempo se estarían consolidando como la tercera fuerza exportadora a nivel país.
La pelota está “en nuestra cancha”. Ya dependerá de la proactividad nuestra para poder lograr los niveles de industrialización que anhelamos para ser más rentables y competitivos.
Produciendo alimentos para el mundo, siempre tendremos demanda, por lo que los niveles de riesgos son bien controlables, pero para ello debemos industrializarnos y punto.

