- Por Augusto dos Santos
- Analista
Es urgente porque realmente están haciendo un gigantesco papel para arrastrarlo al borde del precipicio, lugar que nadie debería desear para ningún Presidente. El Sr. Abdo debe saber cómo y con qué nombres y apellidos surgió esta idea ruinosa del acuerdo con Brasilia. Debe saber quiénes fueron los infames que le pusieron el poncho de la crítica y no cualquiera, sino aquella por la que le endilgan ser vendepatrias, jodida etiqueta que no se limpia con cualquier “ayudín”. Debe, en resumen, exigir que los que usaron la representación nacional para cometer este despropósito renuncien operando el viejo y sabio dispositivo de proteger al Presidente mediante la dimisión de sus piezas falladas.
Pero, esto no sucederá porque si sus asesores lo arrinconaron a cometer tamaño error, lo más probable es que cierren la puerta para no escuchar más críticas antes que opten por salir por ella pidiendo perdón al país y al Presidente. Esos son los verdaderos enemigos del Presidente.
MÁS ENEMIGOS
El Señor Presidente debe preguntarse esta mañana sobre el otro enemigo. Uno que debe ser terriblemente feroz y no lo sabíamos. Estamos hablando del tipo (o la tipa) que en medio de la peor crisis de su gobierno, cuando cualquier error adicional amplifica el Tornado a categoría 5, en la escala Fujita; cuando todos deberían estar pensando en hacer algo para lograr aunque más no sea un tímido aplauso del gremio de los optimistas impenitentes; cuando nada debía ocurrir que agrave el fuego... zas!!: Salen a anunciar la suspensión de los juegos panamericanos de ODESUR, programados por primera vez con sede en Paraguay. Chera'a. Justo ayer!
Cuando leí el tuit y luego las reacciones nos costaba creer que eso estuviera ocurriendo tanto que nos atrevimos a pensar: ¿quiénes son los cirujanos de crisis de este gobierno? ¿Jack el Destripador, Hanibal the Cannibal y Freddy Kruegger se ponen la bata, la mascarilla y entran a operar? Ñandejára, ¿cómo “piko” el sábado siguiente a la crisis más grande de un gobierno vos vas a salir alegremente a suspender unas Olimpiadas? Señor Presidente esos enemigos, los que manejan esos tiempos/decisiones, son muy jodidos; le rogamos que se cuide.
MÁS ENEMIGOS
Cuando creíamos que el sábado horrible ya tenía suficiente con la idea de suspender las olimpiadas en medio de la crisis y sumarse a la acusación de entreguista –generosamente– la exposición para recibir la caracterización de un gobierno que no es capaz de gerenciar un evento que iba a ser una cartelera mundial para Paraguay; cuando aún arreciaban las críticas de estrellas del deporte y ciudadanos “comunes” en relación a la decisión y de analistas de la política tratando de entender cómo cornos decidieron hacer eso en medio del incendio; surgió un nuevo enemigo esta vez alrededor del ministro de Obras Públicas.
En esa misma tarde –efectivamente– en todas las redes de Obras Públicas se publica una horrible imagen de una rotonda a medio construir, sin un centímetro de asfalto ni obras de arte ubicada en la intersección de las rutas PY14 y PY16, en Alto Paraguay, #Chaco. Apenas subieron el tuit –de los productores de “habilitamos la avenida Colón”– arreciaron las críticas sobre la baja estima que tiene el concepto de la calidad en obras públicas en esta administración. Esos son enemigos que conviven con el Presidente y que probablemente se sostienen con la mentira del chisme barato o las zalamerías, pero en el fondo le van hundiendo la barca.
MÁS ENEMIGOS
Si –finalmente– quisiéramos citar un enemigo más del presidente Abdo escogeríamos el manejo comunicacional del día siguiente de la renuncia de Pedro Ferreira. Esa conferencia de prensa debería ser parte de una cátedra académica sobre lo que no debería ocurrir en una crisis, desde la misma decisión de ofrecerla sin tener un speech masticable hasta el corte de luz durante una tensa conferencia sobre energía. Te juro que fue así.
Finalmente el Sr. Presidente, si bien es joven, ya está grandecito para saber que todo el desgaste que tuvo su gestión hasta hoy tiene como líneas de base algunas cosas que se evidencian a kilómetros de distancia: su endiosamiento a la política criolla y su irrespeto a la tecnocracia; su entorno poco serio en relación a la misión técnica que tiene; lo que hace que en un ministerio clave como Obras Públicas nadie sabe cómo se llama el viceministro, pero todos manejan el nombre de la señora que se dedica a tuitear en favor del gobierno.
El Sr. Presidente debe remover todo lo que amenaza con barnizar de “cachiãi” a su gobierno y darle clase, elevar la vara, poner a campeones, a gente competitiva a cargo de las cosas y sacar a los compadritos de barrio que puso solo porque “no le querían a Cartes” y que estadísticamente han demostrado hasta hoy que nunca supieron hacer nada más que eso. Ojalá identifique a sus enemigos el Sr. Presidente, ¡le puede ir mucho mejor!