• Por Felipe Goroso S.
  • Analista
  • Twitter: @FelipeGoroso

“El futuro llegó hace rato,

todo un palo, ¡ya lo ves!

Veámoslo un poco con tus ojos...

¡El futuro ya llegó!”.

Esa es la primera estrofa del clásico de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota y tiene que ver con lo que les voy a contar.

Hoy quiero iniciar contándoles la historia de Cristopher. Él trabajaba a tiempo completo y ganaba sueldo mínimo. Su esposa había estado embarazada cinco veces, sufriendo pérdidas en las cinco ocasiones. Brutal. Conozco parejas muy cercanas que apenas con un embarazo perdido no consiguen reponerse durante toda su vida. Estando su esposa embarazada por sexta ocasión lograron detectarle una anomalía que implicaba un tratamiento que requería la aplicación de una vacuna diaria. Cada vacuna cuesta 75 mil guaraníes.

Era imposible para Cristopher cubrir esos costos. Buscando un ingreso extra se inscribió para ser conductor de una de las plataformas que actúa como nexo entre usuarios que buscan una alternativa de movilidad y conductores particulares que desean obtener de manera ocasional un ingreso adicional transportando a dichos usuarios; ambos previamente suscritos a la aplicación correspondiente, para utilizar su servicio de intermediación digital.

Hoy la bebé producto del sexto embarazo tiene más de un año y la esposa de Cristopher vuelve a estar embarazada y necesita ese tratamiento de vuelta. Cristopher terminó dejando el trabajo a tiempo completo porque siendo chofer en una de las plataformas ganaba igual o más que el anterior trabajo, haciendo las ocho horas. Además, su trabajo en la plataforma le permite tener flexibilidad para estar el tiempo requerido al cuidado de su familia. Para Cristopher el futuro llegó hace rato.

De las dos plataformas disponibles, una de ellas es de capital paraguayo, ambas emiten factura legal por cada viaje realizado, incluso la Subsecretaría de Estado de Tributación premió a una de ellas por su buena gestión tributaria, tras superar diversos controles aleatorios. Ambas plataformas cuentan con múltiples medios de pago, dando más facilidades para los consumidores. Con el valor agregado de que los choferes cuidan su reputación, ya que una mala calificación implica serios dolores de cabeza para seguir operando.

El conflicto entre los líderes taxistas y estas plataformas que se da en Paraguay es un fenómeno que se da en muchos países del mundo, sin embargo, somos particulares (cuando no) en un punto: pocas veces se ve que los municipios sean quienes hagan el papel del malo de la película siendo ellos quienes aprietan a las plataformas con diversas regulaciones olvidándose que la mayor regulación es y será el mercado, o sea nosotros, los usuarios. Somos nosotros quienes tenemos el derecho de elegir, más allá de los compromisos políticos que tengan los líderes gremiales de los taxistas y las autoridades municipales de turno. Ese ese el negocio real, el de las costosas paradas y el de aquellos que son propietarios de varias unidades de taxis que los convierten en verdaderos empresarios, muy lejos de los humildes choferes que a veces solo cobran una parte ínfima de lo recaudado.

Es por eso que desde esta columna venimos pidiendo que para las próximas elecciones municipales tengamos intendentes y concejales con coraje. Con el coraje que exige una ciudadanía que hace rato quiere llegar al futuro, así como Cristopher. Porque que de eso también se trata la política, esa mala palabra que empieza con p y termina con a, de políticos con el coraje de llevar a la gente a un futuro mejor. Un futuro posible. Como dirían Patricio Rey y los Redonditos de Ricota: “El futuro llegó hace rato”, y estoy seguro que también llegará para los taxistas, eso sí, permítanme dudar que sea de la mano de la actual dirigencia gremial.