• Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
  • MBA

Hasta abril de este año las concesiones de crédito mantuvieron casi a niveles inalterable, pero el signo de interrogación que se nos abre es cómo sería su comportamiento/evolución en los próximos meses, dado que esta situación de retracción económica hasta ahora no muestra señales claras de recuperación, pues el “oxígeno” que estará inyectando el Gobierno por US$ 1.540 millones para volver a “mover la maquinaria” en algunos sectores específicos sería un poco impredecible poder aventurar si los efectos positivos se podrían ver o no trasuntados dentro del corto plazo.

De hecho el sector agrícola ha sido uno de los más perjudicados por los factores climáticos adversos (principalmente la producción sojera), que tendría una merma importante en la cosecha a nivel país, lo cual haría antes que pensar en un dinamismo del crédito, las entidades financieras están ahora mismo analizando y evaluando las posibilidades de renovaciones, refinanciaciones y reestructuraciones de los créditos concedidos en función al estatus individual de cada uno de sus clientes también extensivo al sector ganadero que por idénticos motivo no han podido faenar animales en los niveles habituales, dado que muchos campos se encuentran totalmente anegados.

En todo esto confluyen no solo factores endógenos sino también exógenos a nivel regional que viene tornando este cuadro no “con lindos colores situación también aceptada, visualizada y remarcada por los técnicos del BCP.

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Hay que tener en cuenta que esta retracción no se reduce solo a la actividad agrícola-ganadera, sino también se viene dando en otros segmentos de negocios, con una sensible disminución de sus niveles de facturaciones, lo cual ante una generación operativa de fondos bastante irregular y volátil estaría tornando complicada la posibilidad de honrar los créditos obtenidos a sus vencimientos, siendo probable que tengan necesidad de recurrir a potenciales renovaciones, que en su momento han sido destinados a financiar necesidades de capital de trabajo (financiación de cuentas a cobrar y mantenimiento de stock) 2 de los rubros más sensibles dentro de la gestión financiera actual de las empresas.

Ante este escenario, los niveles de liquidez observados en el mercado durante todo el 2018 y primer trimestre de este año ha venido contrayéndose en forma gradual, pero sostenida, por los factores mencionados precedentemente, por lo que no sería de extrañar que tengamos un segundo semestre con menor flujo de efectivo, pues los depósitos en entes financieros también vienen disminuyendo, lo cual aplicando el sentido común nos llevaría a la hipótesis de que probablemente las tasas activas de los préstamos tengan que ajustarse para arriba, al igual que las pasivas derivadas de las captaciones de ahorros (a la vista y a plazo fijo).

Resulta relevante que nuestra actividad económica observe un mayor dinamismo, que se traduzca en mayores niveles de ventas, pues siempre es beneficioso para movimentar nuestra microeconomía lo cual también se traduce en costos financieros de los prestamos más accesibles.

El reciente paquete aprobado por el Gobierno superior a US$ 1.540 millones para reactivar la economía en diversos estratos, sería de por sí aventurar pronósticos de que en pocos meses ya se visualice un efecto positivo, por lo que lo razonable sería siempre y cuando se los ejecute en tiempo y forma el efecto “derrame” se empiece a observar recién a finales de este año y primeros meses del 2020, pues la esperanza primaria está centrada en la ejecución masiva de obras públicas de infraestructura de importancia que bien sabemos han sido históricamente los de mayor efecto multiplicador o derrame sobre nuestra economía, por la cantidad de mano de obra que ocupan.

El promedio ponderado de la tasa de interés activa en guaraníes del sistema bancario se ubicó en un 16,22% en los primeros meses de este año.

En términos interanuales en moneda local, las tasas activas comerciales, de desarrollo y para la vivienda se redujeron. En cambio, las de consumo, sobregiros y de tarjetas de créditos han observado mayores costos financieros.

Pero como en economía y finanzas todo es muy dinámico va a depender de cómo se movimente el mercado a nivel global en los próximos meses. Pues hasta ahora todo es hipotético, y no podemos hablar aún de una tesis definida.

Seamos optimistas y vayamos monitoreando cómo se van desarrollando los acontecimientos dentro de nuestra macro y microeconomía.

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