En el 2011 se logró en nuestra economía el récord de reexportación de mercaderías (importación del resto del mundo para revender) por valor de 3.562 millones de dólares (que no es el total de lo que se vende a “nuestros vecinos”, Brasil en gran proporción y Argentina en muchísima menos, y es solamente una estimación derivada del Banco Central del Paraguay (BCP) y no un registro sistemático, por lo cual debe tomarse prudentemente como una referencia.

Peor es no tener nada. A ciencia cierta o en verdad “no se sabe lo que realmente se reexporta”, ese negocio que se concentra en el llamado comercio fronterizo y que tiene como eje Ciudad del Este (ex Presidente Stroessner), ahora Cementerio del Este (CDE). No me olvido de Pedro Juan Caballero (PJC) y Salto del Guairá. Y no porque se quiera ocultar, sino porque es imposible precisar lo que se mueve realmente en el comercio fronterizo. Desde el 2010 la reexportación pegó un salto fuertísimo, representando el 45%/46%/ del total de las exportaciones registradas de Paraguay y entre el 35%/21% de las exportaciones totales, considerando el rubro “otros”. Es que la economía brasileña era una locomotora fuerte y veloz, en su mejor momento. Y CDE y las otras gozaban de la fiesta.

Todavía no logramos reexportar como en el 2011 y nos “acercamos” en el 2017 con 3.370 millones de dólares después que Brasil saliera de su peor crisis con dos años consecutivos de caída económica o recesión (nunca visto en toda su historia). Tuvimos cuatro años consecutivos en que la reexportación se vino abajo (2012-2015). El peso bajó al 19%/14% de las exportaciones. La fiesta se convirtió en tristeza. Recién en el 2016-2017 se dio la breve recuperación con fuertes saltos, pero desde el fondo. Con un Brasil gateando volvimos a caer en el 2018-2019. Por debajo del 2011. Demás está decir que cuando le va bien a la reexportación le va bien a las exportaciones (suma ingresos), salvadas por años buenos de la soja (2013 fundamentalmente) y 2016/17 en menor medida. Exportar bien o mucho=mayor y mejor crecimiento económico de Paraguay. ¿Se puede discutir la importancia del negocio de la reexportación? Sí. Siendo cretinos. Que en calidad casi iguala la cantidad de paraguayos habitantes, que no es lo mismo que gente.

Y si reexportar da ganancias las importaciones de mercaderías andan bien y aumentan. Las bajo el “régimen de turismo” (para revender) sumaron entre 2.700 y 2.626 millones de dólares (2010/2011) que nunca logramos repetir siquiera, pesando el /27%/29% de las importaciones registradas. La importación de turismo cubre más del 80% de la reexportación, aunque ha venido bajando. Y cuando las importaciones para turismo y totales caen a las aduanas se les complica casi todo y se viene abajo la recaudación de impuestos. Pierde el Gobierno. Después de perder todos. Inclusive “nosotros” que odiamos la reexportación y el comercio fronterizo. ¡Cuántas veces escuché de distinguidos paraguayos habitantes: Matemos la soja y al sojero, al ganadero, al campo, al comercio fronterizo! Siempre off the record o fuera del micrófono. Sin propuestas alternativas. “Administrar realidades, Pablo, esa siempre debe ser tu prioridad, del lado del mostrador que estés. El papel aguanta cualquier cosa, la gente no”. En el apunte de un libro mío. Ya no recuerdo de qué profesor. Ciudad del Cementerio (CDE) es el peor ejemplo de cómo mal administrar realidades. Y de cómo fundirlas por la prensa mercenaria. No les importa la gente.

Duele decirlo, pero hay que decirlo (DDPHQD).