- Por Jorge Torres Romero
- Periodista
Con mucha sorpresa leí que algunos considerados politólogos y periodistas sostienen de manera categórica que el desbloqueo de listas no servirá para nada. Permítanme dudar y les explico por qué.
“No evitará los impresentables”, categórico, pero ese impresentable tendrá mayor legitimidad porque en todo caso será electo por el ciudadano que lo votó y no por el “cacique” que lo posicionó en la lista a cambio de que vaya a saber qué cosa. Ese impresentable ya no se reportará a un solo líder, sino a toda una ciudadanía que lo eligió.
“Se aprobó a las apuradas e improvisadamente”, este debate lleva casi 20 años en la sociedad. Recuerdo el inicio del Partido Patria Querida, con Pedro Fadul a la cabeza y toda la campaña de discusión lograda para la obtención de más de 75 mil firmas para que el proyecto ingrese bajo la figura de la iniciativa popular.
“El elector modificará la lista que le presente cada partido”, los afiliados de los partidos políticos que hagan internas, en todo caso, ya serán los responsables de armar esta lista para las generales, porque el proyecto contempla “internas y generales”.
“Varios países han probado y no hubo resultado”, esto es relativo, precisamente los grandes líderes de los partidos con mayor caudal electoral o no, siempre han peleado por seguir con el sistema de listas cerradas y bloqueadas, porque les permite la concentración del poder, en el sentido de digitar a sus candidatos entre cuatro paredes.
“El voto preferente encarece el costo de las campañas y dificulta el control del financiamiento político”, también es relativo, hubo candidatos que llegaron de forma independiente en base a creatividad y campañas innovadoras, que no significaron erogaciones importantes y si los candidatos deciden invertir, genera mayor movimiento económico y en cuanto al control del financiamiento, es más fácil aún, apuntar e investigar en forma individual a los candidatos que a los partidos en general.
“Se debilitan los partidos políticos por la disputa y fragmentación interna”, al contrario, con el sistema actual de listas cerradas y bloqueadas, solo se mueven los que saben que están en condiciones de llegar, el resto son rellenos. Antes que debilitar al partido, los debería fortalecer, enriquecer el debate en el marco de la disputa y los partidos hasta podrían aumentar sus bancas porque en el caso de los 45 candidatos al senado, los 45 acarrearán votos para su partido.
“Los candidatos electos responderán a sí mismos y no al partido y a gobernabilidad se volverá más difícil”, hoy ya se comportan así, cada uno negoció por su lado, principalmente en los partidos tradicionales, donde son más, incluso los partidos o movimientos pequeños acostumbran a votar en bloque.
“El voto preferente dificulta la representación de las mujeres”, al contrario, cualquiera que desea postularse lo podrá hacer libremente, sin depender del capricho, antojo o estado de ánimo del líder del partido. En todo caso, con la paridad se desvirtúa el espíritu del desbloqueo porque finalmente habrá una imposición para el elector, 50% hombres, 50% mujeres.
“El desbloqueo no mejora la calidad de la representación”, es verdad, pero legitima a los electos y otorga la potestad al ciudadano de elegir. De eso se trata, ir construyendo ciudadanía, educación cívica, responsabilidad que forma parte de un proceso cultural y educativo, tal vez a largo plazo.
El desbloqueo no será perfecto, pero es un paso histórico de reconocimiento de que así como estamos no podemos seguir y un triunfo ciudadano. No permitamos que quienes introdujeron la paridad bastardeen el legítimo derecho de elegir que tenemos cada uno de los ciudadanos. Puedo estar equivocado, pero es lo que pienso.

