- Por Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
La evolución que le correspondió a nuestro mercado de capitales en el 2018 ha sido positiva, pero aún nos queda un largo trecho por recorrer, para poder potenciar mucho más a este importante sector coadyuvante de nuestro desarrollo económico a nivel país que nos permita que en el menor lapso de tiempo posible dejemos de ser el hermanito menor dentro de la Región.
Las operaciones bursátiles que fueron canalizadas el año pasado a través de la BVAPSA treparon los US$ 668 millones, cifra importante para un mercado emergente como el nuestro en pleno proceso de crecimiento, diversificación y expansión siendo las proyecciones preliminares para este año alcanzar los US$ 1.000 millones en bonos emitidos (renta fija y variable).
Solamente en diciembre del 2018 se negociaron títulos-valores por US$ 105 millones, equivalente a un incremento del 46% vs. noviembre y un 35% superior respecto al volumen negociado en el mismo mes del 2017.
Un rol protagónico han tenido de nuevo las casas de bolsas que operan en nuestro mercado, pues son los que intermedian la relación entre los inversores e inversionistas (personas jurídicas y físicas), dándose entre ellas una sana competencia que mucho bien le hace a nuestro mercado de capitales.
El volumen global negociado en guaraníes, ha sido de nuevo preponderante equivalente al 52% del total, correspondiendo el saldo a dólares.
El mercado primario fue nuevamente el de mayor movimiento siendo negociado a través del mismo el 60% de los bonos, y el saldo vía mercado secundario (este último en franco crecimiento), lo que demuestra la confianza de los tenedores de títulos-valores de poder hacerlos líquidos, incluso mucho antes de sus fechas de vencimientos.
La Comisión Nacional de Valores (CNV), que es la entidad que regula este mercado, tiene inscripto en sus registros más de 70 empresas dedicadas a diversos rubros de negocios, incluidos entidades financieras con la posibilidad potencial de que este año se vayan incorporando más empresas que los habiliten a la emisión de bonos de renta fija y variable.
El objetivo primario este año deberá estar orientado a ampliar mucho más el espectro actual de participantes dentro de nuestro mercado de capitales, que si bien muestra una evolución muy superior a la de años anteriores, no obstante queda aún muchísimo campo por crecer y expandirse y las cifras expuestas precedentemente los demuestran.
Es dable destacar que cada vez son una mayor variedad de títulos bursátiles los que se negocian en Bolsa (bonos financieros, bonos corporativos, acciones, bonos bursátiles de corto plazo, bonos subordinados, entre los principales) de renta fija y variable, en moneda local y extranjera y también está en perspectiva la negociación en el mercado secundario de certificados de depósitos a plazo fijo.
Creemos que nuestro mercado de capitales va por buen camino. Con un mayor cúmulo de información tanto para inversores como inversionistas de hecho este año los volúmenes negociados en sus diversas modalidades podrán ser superiores, pues para los emisores de títulos-valores una de las ventajas comparativas y competitivas se refiere a que ellos mismos pueden diseñar junto con su casa de bolsa escogida los montos y monedas de los títulos-valores a ser emitidos, plazos y formas de pagos a sus tenedores sin que exista de por medio intermediación alguna, lo que les permiten poder ofrecer a los inversionistas incluso tasas de interés más competitivas que la del sistema financiero al no haber costo de fondeo.
Todas las emisiones de bonos por un monto no menor a US$ 1 millón o saldo de deuda en el sistema a partir de US$ 3 millones precisan de calificación de riesgo, por parte de las empresas especializadas que operan en nuestro país, dando a los inversores e inversionistas una mayor transparencia y confiabilidad, a la hora de tomar decisiones financieras.
Ojalá incluso podamos empezar a crecer hacia afuera, a través de la colocación de bonos de renta fija y variable a inversionistas de la región, lo cual sería un “espaldarazo” crucial para la concreción de una mayor membresía de nuestro mercado de capitales.
Lo más importante es que hoy día las empresas y personas físicas han podido darse cuenta de los beneficios que aporta el mercado bursátil como una buena alternativa de captación y colocación de fondos en guaraníes y en dólares.